La Nueva Comadrona de los Golpes de Estado de Washington – por Jose Francisco Fernández Bullón

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Pedro Sánchez enviado por la Comisión Europea para enmascarar el estrangulamiento de los movimientos populares liberadores que puedan surgir en América o en cualquier parte y dar un espaldarazo al golpe de estado fallido de momento en Venezuela, ha acudido a México a dar una conferencia pública donde, como de costumbre, no ha dicho absolutamente nada reseñable, limitándose a vaciar de significado todas las palabras nobles y altisonantes que aparecen en su discurso.

Pedro Sánchez es una mentira andante las pocas veces que anda y motorizada cuando se desplaza en coche oficial, que es lo que hace mayormente, y que no ganará jamás unas elecciones en las que participen personas medianamente libres. A Pedro Sánchez sólo pueden votarle los zombis lobotomizados por los experimentos siniestros de control de la mente de la CIA a través de proyectos tan tristemente célebres como el MK Ultra.

El líder del PSOE que debería llamarse Partido Nacional Socialista Anti Obrero Pro Globalista Pseudo Español) no es otra cosa que una de las comadronas de los golpes de estado con los que se aborta la democracia y se incuban los gobiernos corporativos totalitarios disfrazados de democráticos como el que pretende liderar ese gran desconocido de todos (antes de ser apadrinado por los viejos perros de la guerra de Norte América) Juan Guaido, en contra de la voluntad de la mayoría del pueblo venezolano cuyos intereses no representa.

A políticos como Pedro Sánchez los elige el Banco de Bilbao y Vizcaya para que nos vendan la democracia orgánica que nos querían vender los franquistas en el supermercado de la chatarrería ideológica que es la oferta política existente en el viejo continente, y uno se lo imagina perfectamente vendiéndonos una moto o un bulldozer en un concesionario de la Volskvagen, por ejemplo. Nació para eso: para vendernos la moto trucada que los españoles compran porque no tienen otra cosa que comprar en esa nueva gran superficie de comercialización de patrañas que siempre fue la Unión de Banqueros y Fondos Financieros subvencionados con dinero público de Europa.

En el nuevo escenario político mundial nada es ya lo que parece o pretende ser y todos se esconden bajo términos y conceptos ilustres del pasado cuyo prestigio se apropian para disfrazar y ocultar al público sus objetivos auténticos. De la misma forma que los partidos neo liberales no tienen nada de liberales ni comparten los presupuestos de aquel gran movimiento liberador decimonónico, los partidos socialistas no tienen nada de socialistas y comparten con los neo liberales un objetivo idéntico que no es otro que la privatización de los bienes de todos los países en provecho de una minoría exigua cuyo único talento consiste en idear todo tipo de argucias para evadir impuestos y en modificar las leyes y las constituciones a su antojo y en su provecho. El Partido Socialista Obrero Español no es ni socialista, ni obrero, ni español; es un partido globalista que trabaja para implementar la agenda del capitalismo amiguista o nepotista y que está al servicio de los banqueros y los grandes nombres de las finanzas subvencionados por el Banco Central Europeo y la Reserva Federal estadounidense con el dinero de los contribuyentes.

Por lo demás, los obreros hoy en día se concentran mayormente en los países dictatoriales del tercer mundo donde se aborta al nacer cualquier proyecto verdaderamente socialista o mínimamente igualitario y donde las fuerzas parapoliciales entrenadas en instituciones como la Escuela de las Américas se encargan de reprimir cualquier tipo de reivindicación o protesta por parte de los mismos; es una de las consecuencias de la deslocalización de empresas practicada por las grandes corporaciones privadas, pero subvencionadas con dinero público o creado de la nada por los banqueros centrales, para las cuales trabaja Pedro Sánchez, y de las que claro está que nunca habla; prefiere hablar de democracia, de libertad, de justicia y demás zarandajas, es decir de todas las causas contra las cuales lucha y se afana a su manera comodona y burguesa. Si militara en la causa del hedonismo o del libertinaje dieciochesco y se pusiera una peluca con bucles al estilo de las que imperaban en la época previa a la Revolución Francesa (que está a punto de reproducirse) lo respetaríamos un poco, pero eso de posar cómo abanderado de la causa de la democracia y la libertad en el mundo resulta algo intolerable para cualquier persona con un mínimo sentido crítico, de las que, por desgracia, parece que quedan muy pocas.

En los países como España, lo que se multiplican son los camareros y los recepcionistas (a los que tampoco representa), encargados de recibir y desplegar la alfombra roja ante tipos como Pedro Sánchez cuando decide dar uno de sus discursos insulsos destinados a adormecer y confundir a las masas.

Necesitamos partidos que propugnen la nacionalización de las grandes empresas de los sectores estratégicos para luchar contra la deslocalización y la evasión de impuestos y la recompra fraudulenta de acciones realizadas por los ejecutivos de las grandes corporaciones anti democráticas. Medidas que desde luego no va a acometer el Partido Socialista de España a pesar de su nombre. Es justamente el abandono de los presupuestos socialistas por los partidos que se dicen tales y el que nadie abogue por medidas básicas como la citada que favorecerían a las poblaciones nacionales empobrecidas de los diversos estados que componen la UE, lo que explica el auge de los partidos de ultra derecha que se presentan como nacionales aunque no defiendan los intereses de los pueblos a los que representan y sólo constituyan una nueva artimaña de la camarilla financiera para desviar el descontento de las masas hacia los auténticos responsables de sus desgracias.

La nacionalización de grandes empresas estratégicas y la creación de una banca pública al servicio de los ciudadanos son las medidas clave que pueden atajar la crisis provocada por las nefastas políticas de la Reserva Federal o el Fondo Monetario Internacional encabezado por Christine Lagarde que ya debe estar relamiéndose y haciendo planes acerca de cómo apropiarse de las riquezas de la nación venezolana.

Es verdaderamente desoladora la escasa fecundidad y la nula perspicacia de los analistas o ideólogos encargados de analizar la nueva realidad social y económica del mundo. Para empezar, si queremos entender como funcionan hoy en día las cosas habría que abandonar la dicotomía obrero versus empresario que no refleja ya, si es que lo hizo alguna vez, la realidad económica de los países desarrollados y en vías de subdesarrollo gracias a la labor de los banqueros como Juncker y sus perros falderos tipo Sánchez producidos en serie en las escuelas de ciencias políticas que deberían llamarse de engaño y auto engaño sofísticos. Los pequeños empresarios no son como los medianos o grandes empresarios, ni comparten sus intereses. Y los empleados de las empresas no son todos obreros, son campesinos, técnicos, burócratas, funcionarios, etc. Con esa dicotomía periclitada y simplificadora, con esta visión dualista inexacta se falsea la realidad y se la encorseta en provecho de los intereses de los cuatro marrulleros de siempre y de la alta burguesía, es decir la única que queda, porque la clase media está en trance de desaparecer en Occidente. O sea: en provecho del uno por ciento de la población de todos los países.

Los grandes debates y las grandes luchas ideológicas del pasado se utilizan para encubrir y disfrazar la nueva realidad económica y social, y se crea así una zona de sombra donde medran los mistificadores y los embaucadores de todo tipo.   ¿Dónde están los políticos o los ideólogos que propongan una democratización de la patronal- esa institución liderada por individuos ineptos que no han sido nunca patrones ni empresarios- y sobre todo una democratización de las corporaciones que son los nuevos gobiernos mundiales en la sombra? Son las corporaciones las que deberían convocar elecciones y no las naciones que ya no existen porque perdieron su soberanía, aparte de naciones como Venezuela en peligro de extinción por la acción conjunta de los fascistas corporativistas de todo el mundo y su oposición de sobremesa tipo florero de plástico representada por los socialistas a la europea como Pedro Sánchez. Necesitamos un diccionario que nos traduzca los términos políticos y nos digan lo que quieren decir hoy en día verdaderamente. Para muestra aquí tienen un botón: Socialismo quiere decir ahora Neo Fascismo Digital y Corporativista, Democracia quiere decir dictadura dura o blanca según las circunstancias (en Europa dictadura civil nada cívica y en Latino América dictadura paramilitar dirigida por narco traficantes). Eso es lo que quiere decir la democracia que quiere vendernos Pedro Sánchez y con ese punto debería comenzar sus conferencias si no quiere que se duerman en ellas los asistentes.

El que una organización que se hace llamar Internacional Socialista respalde un golpe de estado orquestado por la internacional fascista (o sea: el gobierno de Washington y la Comisión Europea con sede en Bruselas) nos da la idea de hasta qué punto se han corrompido los partidos y organizaciones que la conforman y en qué medida han traicionado los ideales que supuestamente presidieron su nacimiento en Frankfurt en la década de los cincuenta.

Podemos decir sin el menor atisbo de duda que se ha consumado completamente el gran proyecto de reciclaje y adulteramiento de la izquierda emprendido por magnates como Friedrich Karl Flick, (hijo y heredero del criminal de guerra nazi Friedrick Flick), que financió generosamente al PSOE y posibilitó su victoria en las urnas y que sobornó durante años a los representantes de la mayoría de partidos alemanes a cambio de la introducción de políticas fiscales que les eran ventajosas.

Fue precisamente el antiguo líder del PSOE y Presidente del Gobierno Español, Felipe González, quien traicionó los presupuestos establecidos en el Congreso de Frankfurt (a través de los cuales se propugnaba, por ejemplo, el reemplazo del capitalismo por un sistema donde los intereses públicos tuvieran preferencia sobre los intereses privados), cuando se dedicó a privatizar grandes empresas españolas como Endesa, Repsol, Gas Natural o Telefónica en provecho de unos cuantos amigotes, proceso que continuó su sucesor en el cargo, Jose María Aznar, ambos al servicio de los intereses privados de grupos financieros minoritarios.

En la actualidad los partidos supuestamente socialistas como el PSOE no cumplen otra función que la de suplantar a la izquierda tradicional e impedir el nacimiento de una verdadera alternativa a las nefastas políticas de los corporativistas carroñeros globalistas.

Se está fraguando ante nuestros ojos un nuevo proyecto de exterminio y saqueo pirata a ultranza en Hispano América por parte de los halcones, o mejor dicho, buitres neo conservadores norte americanos y los políticos como Pedro Sánchez no hacen más que intentar ponerle una cara amable y dar una ridícula coartada ideológica de ínfima categoría a la masacre.

Jose Francisco Fernández Bullón, 31 enero 2019

Fuente Red Internacional

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