Putin brilla en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo – por Alfredo Jalife-Rahme

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El Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF, por sus siglas en inglés), desde su fundación hace 21 años, no había tomado la relevancia de este año en donde el presidente ruso Vladimir Putin se movió como pez en el agua.

San Petersburgo, de 5 millones de habitantes, es la ciudad más europea de toda Rusia y es cuna de la mayoría de su élite gobernante.

Desde hace 13 años, el SPIEF se encuentra bajo los auspicios del presidente ruso en turno, y en esta ocasión acudieron desde el presidente francés Emmanuel Macron pasando por el primer ministro nipón Shinzo Abe hasta el vicepresidente chino Wang Qishan (íntimo del mandarín Xi).

De que asistan 2 miembros del G-7–Francia y Japón–, sin contar a la directora del FMI, la francesa Christine Lagarde (CL) y las nutridas delegaciones de empresarios alemanes, pone en tela de juicio toda la política de sanciones que ha encabezado EU contra Rusia.

El portal Russia Today comenta que Washington y Londres no parecen perturbados por el giro de Rusia con China e India, lo cual sí preocupa a Francia y Alemania.

El juvenil presidente galo Macron sentenció que Rusia es una parte inalienable de Europa, mientras que en forma sarcástica el zar Vlady prometió proteger a Francia ante el abandono de Trump.

El ex canciller alemán Gerhard Schroeder resaltó que la asociación energética con Rusia es de interés vital para Europa –cuyo proyecto del gasoducto Nord Stream 2, que vincula a Rusia con Alemania sin pasar por Ucrania, ha indispuesto a EU que desea vender la próxima extracción masiva de gas esquisto de Norteamérica mediante el pernicioso fracking.

Analistas rusos y alemanes consideran que las próximas sanciones de Trump contra Europa, bajo el pretexto de su diferendo con Irán, van encaminadas a procurar ventajas empresariales a EU.

Las sanciones de Trump son ya contraproducentes cuando se auto-golea en sus segmentos médicos y tecnológicos (http://bit.ly/2GS5sOX).

El zar Vlady Putin, acompañado por China, alabó el mercado libre y el sistema de cooperación multilateral que tomó años construir y que ahora es roto en forma cruda ya que romper las reglas se está volviendo la nueva regla, en alusión a las deletéreas medidas proteccionistas de Trump.

El zar Vlady expuso que el comercio de Rusia con Europa llegó a alcanzar 450 mil millones de dólares que ahora ha caído a la mitad, mientras que con China “el comercio alcanzará 100 mil millones de dólares próximamente (http://bit.ly/2sgLEzm)”.

Al contrario de la propaganda negra anglosajona, la directora francesa del FMI, Lagarde, alabó que Rusia había puesto un marco macroeconómico admirable por lo que es capaz de sortear los tiempos difíciles: hoy no tiene virtualmente un déficit fiscal y ostenta un equilibrio sólido de su cuenta corriente con muy poca deuda, además de propiciar inversiones en salud y educación.

Lagarde puso énfasis en los riesgos de tormentas cuando la deuda global, pública y privada juntas, se encuentra en su más alto nivel: 164 millones de millones de dólares, es decir, 225% del PIB global.

El zar Vlady Putin advirtió sobre una crisis financiera no vista en el mundoel desprecio a las normas existentes y la pérdida de confianza pueden combinarse con la impredecibilidad y la turbulencia del cambio colosal tecnológico que pueden desembocar en una crisis sistémica, por lo que no necesitamos hoy guerras comerciales o aun treguas comerciales temporales. Necesitamos una paz comercial integral, en clara alusión al unilateralismo proteccionista de Trump (http://bit.ly/2GRqi13).

No todos los analistas de la dupla anglosajona son aguafiestas: Ian Colebourne, mandamás de Deloitte CIS, comentó que los “poderosos fundamentos de la economía rusa atraen a los inversionistas extranjeros, en particular en su significativo crecimiento agrícola, así como en el rubro farmacéutico (http://bit.ly/2IM1Gwm)”.

Según CNBC, Rusia, previo al mundial de futbol, “busca probar que los pronósticos apocalípticos de su colapso económico han fracasado (https://cnb.cx/2GPJU5z)”.

Kirill Dmitriev, mandamás del Fondo de Inversiones Directas de Rusia (RDIF, por sus siglas en inglés), alardea de las excelentes condiciones de la prudente política macroeconómica del país, además de haber estimulado la economía doméstica mediante la sustitución de importaciones.

Sin duda ha contribuido el alza notable del barril de petróleo que pasó de 27 dólares hace 2 años a 79 dólares este año.

Los analistas pertenecientes a la dupla anglosajona enemiga de Rusia no comparten los prospectos encomiásticos, como es el caso de Neil Shearing, economista en jefe de los mercados emergentes en Capital Economics, quien considera que en el corto plazo, Rusia todavía se encuentra en la fase de recuperación, mientras que vislumbra enorme preocupación en el mediano plazo, debido a la tasa reducida de inversiones que empuja a mayores políticas estatistas.

Las críticas de los economistas anglosajones van encaminadas a la tendencia autárquica (de autosuficiencia) y a su enorme dependencia en los hidrocarburos, y calculan un crecimiento mediocreentre 1.5% a 3% al año de aquí a los próximos 5 años. ¿Cómo catalogarán, entonces, a las propias economías de sus países EU y Gran Bretaña que se encuentran en la lona?

Todo depende del cristal con que se mire: el presidente del banco ruso VTB, Andrei Kostin, comentó que estaba más preocupado por la tercera guerra mundial debido a la política agresiva de EU, que a sus sanciones económicas (https://cnb.cx/2J8LXGR).

A propósito, el zar Vlady recordó durante el SPIEF que la OTAN se está acercando a las fronteras de Rusia, por lo que instó a Occidente ( sic) a no cruzar la línea roja en las relaciones con Rusia: No basta con que la OTAN haya llegado a nuestras fronteras, también sospechamos que mañana podría incluir también a Ucrania y desplegar allí radares y sistemas antimisiles de defensa. Existen unos límites, si me entienden, no se puede cruzar la línea roja.

También el zar Vlady se lamentó de que Rusia sea culpada de todos los problemas sin seriedad alguna por EU. Sobre su relación con Trump comentó que no han mejorado ni se han deteriorado. Prácticamente no tenemos un diálogo directo y adujo que “la situación existente se debe a un conflicto entre los representantes de la élite estadunidense (http://bit.ly/2saiTp3)”.

Liza Ermolenko, del grupo británico Barclays Capital Economist, pone en relieve el ambiente de su pobre demografía, el cual siempre ha sido el objetivo de largo plazo de EU para doblegar a Rusia.

La dupla simbiótica de Trump y Netanyahu ha arreciado sus guerras demográficas contra mexicanos y palestinos por igual, pero la guerra demográfica propiamente dicha contra Rusia proviene de los cuartos de guerra del Partido Demócrata desde Clinton y Obama y que han sido refrendados por el Deep Stateestadunidense de demócratas y republicanos por igual.

El objetivo de Washington desde el mediano hasta el largo plazo es obligar a Rusia a reconocer la primacía indiscutible de EU para poder consagrarse a someter a China, donde no existe guerra demográfica que valga.

Alfredo Jalife-Rahme, 27 mayo 2018

 

 

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