La situación vista desde Francia, 12 de abril 2020: se profundiza la crisis – por María Poumier

 

COVID 19 FRANCIA

Gracias a Dios, parece que la epidemia está perdiendo su virulencia en toda Europa. Nuestro presidente anunció ayer que se mantendrá la cuarentena para toda la población hasta el 11 de mayo, o sea cuatro semanas más, ocho en total. Los menores volverán a las escuelas: es necesario para contrarrestar las “ideas no apropiadas” que destilan las familias si se les deja a cargo de la educación; ¡la misión principal de la escuela es fabricar la docilidad ideológica!  Pero los estudiantes no volverán a las universidades: hasta septiembre el mes de mayo sigue siendo demasiado propenso a los movimientos subversivos.

Hasta ahora, nuestro gobierno parecía seguir sin rumbo preciso. Imprevisión, incoherencia, inutilidad: seguimos sin cubrebocas para toda la población, sin tests suficientes, sin hexocloriquina suficiente, sin respiraderos artificiales, sin camas libres para atender a los enfermos en las regiones más afectadas. Ya hay 30 denuncias presentadas en la Corte suprema contra nuestros dirigentes,  con enormes sospechas de corrupción, en el tratamiento de la epidemia.

Muy buena sorpresa, pero también muy incorrecta: se descubre que las cifras de muertos por la epidemia son exageraciones: a los que padecían  cáncer avanzado, u otras dolencias graves, se les declara a todos fallecidos por el coronavirus, en estos días: basta la sospecha de que alguna persona cercana estuviera infectada. Hay médicos que denuncian además la mala atención en los hospitales, y consideran que lo fatal en realidad para muchos es acudir al hospital: en cualquier caso, parecería que el coronavirus es la única enfermedad mortal en estos meses.

La inflación en el número de muertos por el virus sirve los intereses de gobierno: se mantiene la histeria y la angustia, lo cual a su vez permite un aumento de la represión contra los que no se toman en serio la cuarentena. Hasta ahora se han combatido los tratamientos empíricos que se están usando en todo el mundo, en particular con la hexacloroquina, que solamente en Francia es objeto de una casi prohibición. Se le mandó la policía a un empresario que había comprado por internet a la India este remedio, y les daba las dosis estipuladas a sus empleados que se sentían enfermos; se le acusa de “ejercicio ilegal de la medicina”. Obviamente, si los médicos la pudieran recetar, como en el resto del mundo, esto no sucedería.

 

Un virus malcriado

Los laboratorios, apoyados por la Fundación Bill Gates, abogan ” para el bien de todos” para que dure el confinamiento; los laboratorios no quieren que los médicos receten libremente los remedios que están dando resultados, necesitan mantener el terror hasta tener lista una vacuna, que le quisieran imponer a toda la población, a precio elevado. En Francia, los partidarios de un confinamiento hasta que aparezca la vacuna mágica son Jacques Attali, Nuñez, Hirsch, Salomon, Buzyn, Lévy, Bauer, Kohler…, ardientes defensores de Big Farma y un mundialismo desenfrenado.

Pero se oyen más y más cuestionamientos, porque la epidemia no evoluciona según las previsiones. Podrían estar presentes dos enfermedades distintas, una benigna y otra severa; y esta última podría afectar al sistema cardiovascular, no al sistema respiratorio: la asfixia sería una consecuencia de lo primero, en realidad. Parece además que la cuarentena, al contener la expansión brutal y natural del virus, impide la formación de la inmunidad colectiva: está infectada solamente un 10% de la población, pero para que la epidemia desaparezca como cualquier otra, haría falta que se infecte más del 50% de la misma. Podría estar apareciendo ya un Covid 19 endémico, un factor de debilitamiento permanente de la población.

Lo cierto es que todavía los científicos no entienden esta novedosa enfermedad. El factor iatrogénico  podría ser determinante, es decir algún efecto secundario de ciertos tratamientos comunes, como es el  caso de la sobremedicación de los ancianos, que les provoca enfermedades sin solución. El dr Cameron Kyle-Sidell, urgentista en el Centro médico Maimónides (Brooklyn) afirma que los mismos respiradores utilizados para ventilar a los enfermos son dañinos …

 

Desconfianza y renacionalización

El dr. Salomon, vocero de nuestro ministro de salud, nos abruma con cifras de muertos todos los días a las siete y media de la tarde, en todos los canales informativos, con cara de sepulturero. Y nuestros medios nunca nos recuerdan que las cifras de muertos por infección invernal no son más altas, al final, que el año pasado, y la enfermedad es benigna salvo para los que ya padecen de otros factores: edad avanzada, exceso de vacunas que debilitan la resistencia del organismo a agresiones desconocidas, tensión alta, diabetes, cáncer, problemas respiratorios o cardíacos, exposición a una fuerte contaminación ambiental(Lombardía, Irán) y además a las ondas nocivas de la G5 (el caso de Wuhan). O sea, lo normal, para una pandemia de tipo gripal muy contagiosa.

Los países socialistas (Cuba exporta médicos a Italia) y con un régimen autoritario torean la crisis sanitaria con mayor éxito; por ejemplo Irán, con una población igual a la de Francia, tiene la mitad menos de muertos (si es que cada país hace sus cómputos de la misma forma). Inestabilidad, precarización, uniformización afectan ya a la masa laboral en los países occidentales; el sistema neoliberal entregó los pueblos a los depredadores capitalistas, con estrategias monopolísticas, en nombre de la libre competencia. Así es cómo Francia se desindustrializó, a un nivel mayor que Alemania, más precavida. Al presidente Macron lo habían seleccionado como candidato para lograr nuestra mayor supeditación al capitalismo financiero, encarnado por BlackRock, KKR, y los fondos especulativos de pensiones e inversiones. Fue el presidente anterior, Hollande, el que había ordenado desaparecer las reservas de barbijos, a la vez que estimulaba la liquidación de la industria nacional, y el desmantelamiento del sistema hospitalario. Macron anuncia ahora que quiere dar marcha atrás a todo esto que prolongó hasta el día de ayer. A él le está llegando el momento, como a nuestra sociedad festiva, acostumbrada a creer que es posible la libertad individual sin límites, especialmente la de viajar, y la abolición de las reglas de la moral natural, el momento pues de despertar brutalmente de sus sueños de adolescentes drogadictos. Todo ello era el credo de la modernidad, supuestamente civilizada.

Desde la aparición de internet, ha crecido vertiginosamente la desconfianza de la medicina oficial, tras numerosos escándalos con medicinas novedosas y vacunas mortales, que los laboratorios no retiran del mercado mientras les rindan beneficios a ellos, y las denuncias de víctimas no triunfen en los tribunales. Aunque les pongan multas descomunales, esto entra en sus gastos calculados y menores. Hipocresía e irresponsabilidad son las reglas vigentes, por lo que se tiende a pensar automáticamente que cualquier medida que tome el gobierno sea abusiva, y la información mentirosa. Los políticos de todas las tendencias llegan a considerar que para el gobierno, el peligro no es el virus, sino el populismo. Para contrarrestarlo, se dice que Macron quiere abandonar su proyecto de reforma de la jubilación, que  suscitó una enorme oposición, con una huelga de tres meses, justo antes de la epidemia; España mientras tanto anuncia que quiere organizar un subsidio universal, y en Berlín la gente sale a manifestar en grupos, violando descaradamente las órdenes de confinamiento. Italia, Grecia, España podrían ser los primeros pueblos en rebelarse abiertamente. Esperemos que nuestro presidente, propenso a la obediencia a los más fuertes, siga el ejemplo de las fuertes personalidades independientes que son Trump, Putin y Xi Jinping, que tratan todos de liberarse del llamado Estado profundo, cosmopolita y presente en cada país, que pretende tenerlos de manos atadas. La nacionalización de la Reserva Federal podría ser una señal excelente para muchos dirigentes. Ya Alemania repatrió  todas sus reservas de oro, como Rusia, y como Charles de Gaulle lo había intentado para nuestro país. La renacionalización de nuestras naciones ya es imprescindible para cualquier gobierno democrático.

Siguen cerradas las fronteras exteriores de la UE, no se va a autorizar el reinicio de la actividad turística internacional por varios meses: es una auténtica reconversión de nuestros recursos naturales y humanos lo que está en marcha. Nuestro presidente celebró nuestra disciplina colectiva, en su discurso del 13 de abril. Pero no está a la vista lo que sustituirá la sociedad de consumo, la sociedad festiva. Perplejo, Soljenitsin, en su discurso de Harvard, subrayaba la desaparición de la valentía en el mundo occidental: “esto es especialmente sensible en las clases dirigentes y entre los sectores intelectuales dominantes, de ahí la impresión que el valor ha desertado la sociedad entera”  Si el valor instintivo y popular se vuelve a manifestar, será en forma levantamiento de  herederos de los galos coléricos, con sus chalecos amarillos, contra …. todos los demás. Ya están volviendo a saltar los viejos rencores entre alemanes y franceses, en las regiones fronterizas.

 

Destapando la olla

Sigue el debate sobre el origen del Covid 19, que no se porta como un virus normal, de origen natural; ¿ podría tratase de un arma bacteriológica? Los militares en general afirman que no, porque es un arma incontrolable (en Francia, lo explica el general Brisset, director de investigaciones científicas en el prestigioso IRIS). Pero de hecho se estilaba en los siglos 16 y 17 lanzar con catapultas cadáveres de gente muerta por la peste, para envenenar ciudades enemigas sitiadas. Y no hay duda que los laboratorios fabrican armas biológicas modernas, para individuos o grupos específicos. De ahí el temor ante todo lo que venga en una jeringuilla, pero no exclusivamente. En todo caso, si se mencionó el laboratorio de Wuhan, de nivel 4 ( o sea, la mayor peligrosidad), en Wuhan todavía los chinos no han descubierto el antídoto que todos esperan. Este laboratorio está implantado, adrede, en una zona de mucha contaminación ambiental, con las ondas peligrosas G5, entre una población hacinada, y consumidora de animales salvajes. Este laboratorio de Wuhan se abrió con participación del laboratorio francés de igual peligrosidad 4, situado en Lyon, en 2003; y fue acreditado a bombo y platillos en 2017, para luchar contra las epidemias, SRAS, gripe porcina, gripe aviaria etc; Wuhan concentra el 40% de la inversión francesa en China.

En Fort Detrick (USA) está el otro laboratorio del mismo nivel, al cual los chinos le echan la culpa de la introducción del Covi 19, después de que Trump los culpara a ellos. En USA, se denuncian robos de sustancias experimentales, animales de laboratorio vendidos como carne normal a los mataderos, y negligencias de todo tipo, además de piratería internacional. Ya hemos mencionado el caso del investigador israelí que trasegaba productos y secretos entre Wuhan y Harvard, Charles Lieber. E. Michael Jones menciona múltiples actos de contrabandos, que posiblemente no se limiten a China y USA.

Gilad Atzmon, el indomable israelí refugiado en Londres desde hace más de 30 años, señala que Israel también tiene su P4, para fabricar armas bacteriológicas contra los palestinos y otra gente, y además centros oficiales para la producción de armas de destrucción masiva. Y por lo tanto, piensa que deberíamos analizar todos los elementos que componen el misterio de la pandemia bajo el ángulo de un escenario de crimen, y muchos laboratorios deberían ser investigados por FBI y colegas en distintos países. Es sabido, por mucho que se tape, que dos agentes del Mossad intentaron echarle un spray mortal en la oreja al dirigente palestino Khaled Meschal, en una emboscada; se suponía que se iba a morir en 48 horas. Les salió mal el intento, los guardaespaldas los agarraron, las autoridades jordanas exigieron el antídoto a Israel, y devolvieron a los individuos a cambio de 61 prisioneros palestinos, más 9 ciudadanos jordanos. Esto sucedió en 1997, estando ya Netanyahu en el poder; los otros tres dirigentes de Hamas fueron asesinados exitosamente por Israel en los años siguientes. Fue el laboratorio Ness Ziona el que proporcionó el veneno raro, cuya fórmula no se conoce todavía, el que se usó entonces, y que provocaba deficiencias  respiratorias. Era un arma bioquímica. Israel jamás firmó el Acuerdo internacional sobre prohibición de las armas biológicas. El laboratorio Ness Ziona es el que anuncia triunfalmente tener ya la vacuna contra el Covid 19, y estarla experimentando en estos días. Hay otro laboratorio en Israel, el Migal, que declara estar haciendo lo mismo. Por esto Irán afirmó desde el primer día que estaba sufriendo un ataque bacteriológico israelí, cuando fue el primer país en padecerlo sorpresivamente, mientras todavía el virus afectaba sólo a Wuhan.

Y en África del sur, donde Israel desarrolló su tecnología nuclear, además del cultivo de aguacate, cítricos, medicinas y venenos, el doctor Wouter Basson “Mr Death” trabajaba en un laboratorio militar para inocular vacunas mortales a los africanos en los años 1980, con resultados tan notorios que todavía tiene juicios pendientes. El bioterrorismo no es una leyenda, es algo muy real. Por algo los africanos siguen denunciando a los dirigentes corruptos que aceptan que se hagan experimentos de supuestas vacunas con sus pueblos.

Se profundiza también la polémica sobre el papel de las autoridades sanitarias, en particular la OMS. Durante estos últimos treinta años, se nos impuso luchar contra el colesterol, cuya función natural conduce a la acetilcholina, primer mediador químico del sistema nervioso. Con  lo cual se perturbó la transmisión nerviosa normal cholinérgica. Recordemos también el derroche de flúor en los dentífricos, cuando ya se sabía que es un perturbador endocrino, o sea, favorece la esterilidad; la vacuna contra el cáncer del útero, que provoca esclerosis en placa; el Mediator es el último medicamento tóxico que produce escándalo en Francia. Se han acumulado tantos disparates en lo preconizado por la OMS, que la iatrogénesis ya es en sí una extensa enfermedad artificial. La OMS ejerce una dictadura ideológica para mantener su poder, en vez de proteger verdaderamente a los pueblos, revitalizando remedios tradicionales eficientes; recordemos que la misma OMS  promueve todos los “derechos sexuales”, incluso para los menores, socavando con ello las bases de la educación familiar.

Para el Covid 19, retrasar la contaminación por medio del confinamiento de la gente sana, según recomienda la OMS en una perspectiva higiénica, puede ser contraproductivo, pues el virus puede cobrar mayor fuerza, al verse reprimido sin que se aplique a escala internacional un remedio masivo e incuestionable. El profesor Marc-André Selosse defiende la necesidad de una “suciedad limpia”, o higiene media, para que la gente fortalezca su inmunidad natural.

 

El efecto boomerang

Nuestro presidente en su discurso enfatizó con razón sobre la responsabilidad de Francia con los países africanos, anteriormente colonias francesas. En Àfrica, feliz noticia,…. no pasa nada. Como aves de mal agüero, los expertos predecían lo peor, pero por ahora no, la epidemia no avanza ni mucho menos al ritmo europeo. Puede ser porque la población es más joven, porque las estadísticas son poco rigurosas, porque la población ha estado tomando hexacloricina durante muchos años contra el paludismo, porque está vacunada contra la tuberculosis…, porque las condiciones de vida precarias inmunizan… o porque ya le llegará el momento, no se sabe.  Se destacan Senegal, Costa de Marfil, Burkina Faso, que han adoptado el protocolo del profesor de Marsella Didier Raoult, asociando cloroquina y acitromicina (eso mismo que no está autorizado todavía en Francia, salvo en los hospitales, cuando ya es tarde). Estos dos últimos países ya están produciendo  hexacloricina. En cambio, los negros de EEUU parecen padecer mucho más que los blancos; se sospecha que sea por la tasa de obesos con diabetes, en las barriadas pobres y negras de ese país. Los países africanos más afectados son República surafricana, Argelia, Marruecos, Egipto, Camerún, con el 70% de las infecciones declaradas.

Un país se ve especialmente afectado por una serie de plagas convergentes: Arabia saudí, que  padece de una  invasión de saltamontes; junto con el mal gobierno de los que se llaman a sí mismos “faraones”, la abertura a todos los vicios occidentales, el precio del petróleo por el suelo, la caída del turismo religioso a la Meca, los equipos militares comprados en Occidente que no sirven, el desprestigio en el mundo árabe por la colaboración con Israel, el virus que le llega ahora, y tiene enfermos a varios miembros de la familia real, aparece como una maldición más.

Ahora bien, para USA también, se puede considerar que el virus actúa como un boomerang, o castigo bíblico, ya que la caída brutal del precio del petróleo, con lo que se pretendía arruinar a Rusia, arruinó en realidad la producción de petróleo de esquisto, con el cual Trump también pretendía hundir a los rusos en la miseria. ¿Efecto de la justicia divina? La Otan también se encuentra fragilizada… y crece la desunión europea, mientras el papa pide el fin de las sanciones internacionales, o sea, se declara más antimperialista que nunca. ¡Este virus nos está haciendo trampas inesperadas a todos!

María Poumier, 14 ABRIL 2020

 

Publicado en Red Internacional

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OTROS ARTICULOS DE INTERES (PANDEMIA DESDE FRANCIA)

 

La situación en Francia, 30 de marzo 2020, ver:

https://redinternacional.net/2020/03/30/la-situacion-en-francia-30-de-marzo-2020-instauracion-de-la-dictavirus/

 

La situación en Francia, 5 de abril 2020, ver:

https://redinternacional.net/2020/04/05/la-situacion-en-francia-5-de-abril-2020-renace-la-lucidez/

 

 

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