DOSSIER: La Era del Terrorismo – por Oscar Abudara Bini

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Contribución al 17 aniversario del atentado al Pentágono y las Torres Gemelas (a celebrarse en Washington DC, 11-9-2018)

Exergo

“La guerra es la continuación de la política por otros medios

afirmó Carl Philipp Gottlieb von Clausewitz (cambiando los nombres, el terrorismo también)

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INDICE
1. Apuntes sobre el marco general
2. El ejemplo argentino
3. Comparando atentados seriales
5. Algunas responsabilidades al más alto nivel

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La Era del Terrorismo

Oscar Abudara Bini

Septiembre 2018

 

1. Apuntes sobre el marco general

Abundan atentados, eventos y períodos de terrorismo a lo largo de la Historia. Recordemos el Reinado del Terror en la Revolución Francesa, conducido por Maximiliano Robespierre. Los sudamericanos tenemos especial sensibilidad al Terrorismo de Estado sucedido a partir de 1973 en Chile y de 1976 en Argentina.

Las operaciones de Falsa Bandera atraviesan toda la historia. Desde el incendio de Roma atribuido a Nerón hasta los incidentes del Maine y Manchuria, el incendio del Reichstag y la operación Northwoods. Luego del episodio de falsa bandera  del Golfo de Tonkin empieza la Guerra de Vietnam. Tres guerras de agresión al menos se desencadenaron en lo que va de siglo a raíz de espectaculares atentados: contra Libia, contra Irak, contra Afganistán.

Nos toca vivir en una Era del Terrorismo, período, que comienza con el Atentado de Lockerbie (1989) sigue por los atentados en Argentina (Embajada de Israel 1992, AMIA 1994) y el primer atentado a las Torres Gemelas de 1993. Esta era tiene su apogeo y cenit en el espectacular atentado al Pentágono y las Torres Gemelas del 11 de setiembre del 2001. Luego sucedieron los atentados de Madrid (2004), Londres (2005) y más recientemente los de París (Charlie Hebdo, 2015). Este período que empieza en 1989 y llega hasta hoy tiene más de un cuarto de siglo.

Tras la Implosión de la URSS el mundo perdió al enemigo global mantenido cinco décadas desde la Segunda Guerra Mundial. Tras un momentáneo Fin de la Historia y las ideologías planteado por Francis Fukuyama surgió Samuel Huntington que convenció al mundo garantizando que se iniciaba  una Guerra Mundial de Civilizaciones. El Eje del Mal ya no era el comunismo, ahora el mundo musulmán nos atacaba urbe et orbi, en todas partes y a todos nosotros.

Dos historias, siempre se enfrentan dos versiones sobre el terrorismo

Esta época tiene una Historia Oficial y una Alternativa. Según la versión oficial, todos los atentados han sido cometidos por musulmanes. Según la versión alternativa, la insuficiencia probatoria de la historia oficial lleva a considerarlos  operaciones de falsa bandera cuyo fin es culpar a los musulmanes de estos ataques. Se ha logrado imponer globalmente la idea de que aunque no todos los musulmanes sean terroristas, todos los terroristas son musulmanes. La mayoría de los investigadores del terrorismo con reputación no han encontrado en estos 30 años evidencia seria para culpar realmente a musulmanes en ninguno de los atentados.

A medida que se consolidan investigaciones alternativas quedan en todos los atentados tres versiones y no más que tres. Una versión sostenida por todas las historias oficiales garantiza que fueron los musulmanes y Occidente no se dio cuenta, no pudo prevenir ni frenar el ataque a pesar del poderío de sus servicios de inteligencia. La segunda versión asegura que fueron los musulmanes y Occidente fue permisivo. La tercera versión difícil de aceptar para quien no se haya tomado el trabajo de estudiar seriamente las investigaciones, con abrumadora evidencia plantea que se trata de Atentados o Actos de Guerra de Occidente. Los españoles para el atentado de Madrid hablan de trabajos de las “cloacas” pues así llaman a sus servicios de inteligencia. Los investigadores norteamericanos a todas luces los más abundantes, mejor organizados y mucho más decididos que el resto, consideran que el atentado más famoso de todos, el 11-S (11 de setiembre de 2001) fue un “trabajo interno” (inside job). Lo novedoso es que para justificar guerras en el extranjero, se organizan atentados contra la propia población de los países atacantes.

Trabajos internos no es lo mismo que auto atentado

Hay que hablar con precisión: no corresponde hablar de autoatentado, o ataque contra sí mismo cuando se tiene gran cuidado para que las bajas propias sean mínimas y no afecten a lo que se considera “sí mismo” o gente propia. En la Embajada de Israel en Buenos Aires se esperó que las personalidades importantes que ese día estaban reunidas, eran muchas y muy calificadas no estuvieran en el edificio. En Madrid si se hubiera querido dañar a personas de clase media acomodada se hubieran atacado los trenes de alta velocidad y no un tren donde viajan los obreros y empleados humildes.  En el avión Pan Am del atentado de Lockerbie las embajadas aconsejaron a muchos diplomáticos que ese día no tomasen el vuelo.  De no haberse alertado a ciertos empleados de cuello blanco de las Torres Gemelas los muertos hubieran sido muchos más.

Diferencias científicas entre las Historias Oficiales y las Alternativas

Partidarios acérrimos de las versiones oficiales tanto como los investigadores alternativos sostenemos, aunque de manera contrapuesta, que en todos los atentados terroristas de trata de Conspiraciones, acuerdos entre varios para atacar o derribar un poder. El partidario de cada versión se tiene a sí mismo por racional y considera que el otro es irracional, no veraz y  conspirativo o paranoico en sentido peyorativo. Las versiones oficiales y los encubrimientos son obra de gobiernos que tienen poder para omitir hechos, plantar pruebas y difundir todo tipo de historias. Los investigadores alternativos sólo tenemos acceso a evidencia oficial y de superficie y en este primer cuarto de siglo de atentados no han aparecido arrepentidos. Paul Craig Roberts señaló que la posibilidad de que aparezcan arrepentidos es solo cuestión de dinero y de que algún hombre de negocios lo aporte.

Tortura y cárcel para sospechosos musulmanes y guantes de seda para sospechosos occidentales

Se discute el derecho a torturar a una persona sospechada firmemente de terrorista con el fin de prevenir otros ataques y así se ha hecho con algunos pobres infelices de origen musulmán. Nuestro país tiene encubridores comprobados del atentado AMIA en el más alto nivel gubernamental y periodístico, pero los trata con guante de seda en un litigio judicial que lleva más de 20 años. En esta diferencia se aprecia nuevamente el abismo que hay entre las historias oficiales y las alternativas. Los sospechados de las historias oficiales merecen cárcel o tortura en Guantánamo. Pero los funcionarios de gobiernos probadamente encubridores y posiblemente cómplices de las operaciones terroristas tienen “derecho” a la impunidad.

Confrontaciones entre conspirativos gubernamentales enfrentados por investigadores alternativos.

No se trata sólo de enfrentamientos entre ideas o investigaciones, porque del lado de los conspirativos gubernamentales está el aparato de todo el poder del estado, las élites dirigentes y los grandes medios, todo ello sostenido por presupuestos gigantescos. Los conspirativos alternativos son muy pocos, excepto en los EEUU, y el único presupuesto que disponen es el de su propio bolsillo. A pesar de esta diferencia entre ejércitos de Goliats y modestos Davides, la masa crítica de las investigaciones alternativas ocupa un lugar relevante en la cultura mundial y tanto más en los países que sufrieron atentados. Hay encuestas que revelan que más de la mitad de los neoyorquinos tiene más confianza en las investigaciones alternativas que en las oficiales. En la Argentina y tras 25 años de encubrimientos torpes y desordenados es enorme la cantidad de ciudadanos que tiene una sana duda sobre la historia oficial.

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2. El ejemplo argentino

En Argentina desde 1994 hasta 2003 el gobierno  logró credibilidad mundial, cuando afirmó que había encarcelado a un ladrón de automóviles que había vendido el coche bomba a los terroristas que atacaron la AMIA (sede de la asociación cultural y mutualista judía argentina.  Mi país denunciaba  una conspiración entre terroristas internacionales y delincuentes locales. Como lo veremos en detalle después, al descubrirse que el gobierno, el poder judicial, los servicios de inteligencia y el apoyo de todos los medios de comunicación ocultaban que se habían pagado 400.000 US a un prisionero para hacer falsas acusaciones, se comprobó que el propio gobierno argentino era un gran conspirador. Tiempo después el propio Estado de la Argentina se confesó culpable de encubrimiento, aceptando así que su Doctrina Conspirativa sobre los terroristas era falsa.

La historia conspirativa que durante 10 años sostuvo con éxito el gobierno argentino estaba hecha en base a mentiras, plantaciones de pruebas  y soborno a testigos para que mintieran, en términos epistemológicos y psiquiátricos era una Historia Compulsiva que no se imponía por  debate sobre hechos sino por imposición a la fuerza. No admitía ninguna duda ni discusión, apartándose de toda  exigencia del método racional y científico.

Por el contrario, los investigadores argentinos que durante esos 10 años hacían su trabajo, lo presentaban al público para someterlo a indagación y debate, a esto debemos  llamarlo Historia Científica Persuasiva.

La historia conspirativa del gobierno argentino afirmaba que un coche bomba había embestido la puerta del edificio de la mutual judía AMIA antes de explotar. Un periodista famoso  investigó a todos y cada uno de los testigos que estaban cerca de la explosión y descubrió primero que ninguno había visto coche alguno acercarse al edificio. Y lo que es peor, advirtió que el gobierno argentino había presionado a los heridos para que afirmaran que habían visto un coche bomba pero ninguno se sometió a la presión.  El periodista afirmó que el hecho de presentar testigos falsos, de presionar testigos y de no poder tener una huella mínima de un coche bomba ponía a la historia oficial en el terreno de una mentira gigantesca, producto de una conspiración, ya no de terroristas sino de un gobierno. El periodista de esta investigación se llama Jorge Lanata y el libro con su trabajo todavía puede encontrarse.

Un tribunal dictaminó diez años más tarde del atentado que se había tenido a inocentes presos durante ese lapso en base a pruebas falsas producto de maniobras del gobierno argentino. Muchos creyeron que luego de este fallo empezaba una nueva era de luz y verdad pero sucedió todo lo contrario.

El juez (Galeano) que había llevado  la causa de la falsificación inicial fue expulsado y está sometido a juicio y en su lugar se puso a un fiscal (Alberto Nisman). Este nuevo magistrado, compitiendo en falsificación y plantación de pruebas con el juez expulsado, hizo una  jugada conspirativa poderosa nada menos que en los EEUU. Después de un viaje muy promocionado, el fiscal Nisman regresó de los EEUU jurando al mundo y a todos  que con apoyo de una fiscal de Detroit y el propio FBI había logrado la confesión de los hermanos del supuesto conductor suicida de un coche bomba no probado. No estaba probada la existencia de ningún coche bomba pero el fiscal aseguraba que había logrado probar la existencia  de un conductor suicida. Si el fiscal tenía razón el mundo podía conocer una prueba importante de la conspiración internacional que había causado el atentado. No habían pasado 24 horas cuando un periodista de un medio importante (Rolando Hangling, diario La Nación) llamó por teléfono a los señores Berro, residentes en Detroit y hermanos del supuesto conductor suicida. Los hermanos Berro  confirmaron  que efectivamente se habían reunido con el fiscal argentino Nisman, pero que en lugar de confesar que el hermano de ellos era un terrorista que había volado la AMIA le explicaron al Fiscal Nisman que este hermano jamás había pisado la Argentina y que había muerto en su país. De esta forma se demostraba que no sólo la conspiración denunciada por el fiscal era falsa sino que el auténtico falsificador y conspirador era nuevamente el poder judicial argentino. Las andanzas de este fiscal sembrando falsas doctrinas conspirativas por doquier, fueron tantas que motivaron un nuevo artículo del periodista Jorge Lanata enumerándolas a casi todas.

A horas del atentado AMIA, el presidente Menem aseguró al mundo que había habido una conspiración terrorista internacional para el atentado. Doctrina entonces sobre una conspiración de terroristas extranjeros para atacar la Argentina. Pero luego un periodista tan reputado como serio presentó evidencia oficial diplomática donde se probó que un gobierno extranjero le ordenó a Menem promulgar tal doctrina y el presidente argentino obedeció  sumisamente. La orden de otro país para hacer una falsa acusación demuestra que hay conspiración a muy alto nivel. La investigación periodística que descubre documentos diplomáticos ordenando declarar falsos culpables a todo un gobierno también denuncia una conspiración. ¿Mi amable lector prefiere engañarse con las mentiras o cultivar su conocimiento y enriquecer el espíritu con la verdad? Acepto que diga que si se somete a la  conspiración oficial podrá marchar más tranquilo por la vida y si se pone a estudiar las investigaciones alternativas puede sentirse asustado. Desde los Evangelios nos dicen que la verdad nos hará libres, pero desde siempre las verdades no oficiales no son gratuitas y pueden arrancarnos de la zona de confort.

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3. Comparando atentados seriales

La conspiración de Atocha

A pocas horas del atentado de Madrid, el gobierno español afirmó que la barbarie había sido cometida por terroristas moros que llevaban explosivos en sus mochilas. Pero en menos de 48 horas España desguazó los trenes e impidió peritar si en lugar de explosivos en mochilas no se habían colocado explosivos militares en el piso de los trenes.  Usted nuevamente elija con qué doctrina conspirativa quedarse, si con la oficial o con la alternativa. Las autoridades españolas encontraron una mochila con explosivos sin explotar (Mochila de Vallecas) y afirmaron que la misma la habían abandonado los terroristas. Los investigadores señalan que dicha mochila contenía metralla junto con los explosivos pero ninguno de los heridos en el atentado tenía heridas por metralla.

Han trascendido dos grandes obras de investigación de la verdad de los atentados de Madrid, una hecha por el coronel José M. Manrique García, oficial del Ejército español y otra por Luis del Pino, un prestigioso periodista. Se trata de dos obras maestras. Estos investigadores aportan una gran cantidad y variedad de pruebas para fundamentar que a juicio de ellos, este atentado es una operación interna (trabajo de servicios o cloacas de inteligencia gustan decir ellos).

En el 11-S según la historia conspirativa oficial, un grupo de terroristas saudíes secuestraron y volaron aviones Boeing de pasajeros chocando uno contra el Pentágono y dos contra las Torres Gemelas. El mundo entero creyó que novatos con nimio entrenamiento podían volar aviones de este tamaño y hacer las maniobras necesarias para embestir sus blancos. Lo primero que hicieron los investigadores alternativos fue consultar a pilotos militares de elite para ver si ellos podían repetir esta hazaña. Una cantidad apabullante de pilotos profesionales respondieron que ese tipo de vuelo era imposible de realizar hasta para el mejor profesional. La mayoría de estos “pilotos” saudíes supuestamente muertos en los ataques aparecieron vivos en sus respectivos países.

Pivote sobre el que se enfrentan las historias compulsivas oficiales y las persuasivas alternativas: unos pocos hechos básicos

Las historias oficiales están sostenidas por gobiernos mientras que las alternativas son defendidas a veces por procesos judiciales, familiares de víctimas y sobre todo por investigadores independientes. Enfocarse en el estudio racional, meticuloso y científico de Hechos Básicos es el mejor remedio para no extraviarse y quedar a merced de las campañas de confusión, falsificación y manipulación. A muchos les sorprende que separadas las mil ramas y hojas de los troncos sólo quedan algunos hechos que separan ambas versiones. Es importante señalar que estos hechos como en toda escena criminal,  suelen ser pocos y contundentes, como veremos de inmediato.

Volvamos a la Argentina para ver cómo ante los hechos básicos no hay medias tintas. Los dos atentados en Argentina son externos a los edificios y realizados por autos bombas, juró el gobierno, mientras que según denuncian los investigadores se colocaron explosivos en el interior de ambos edificios.  En los EEUU el Pentágono fue atacado por un avión Boeing, dice el gobierno norteamericano o lo impactó un misil, dicen los investigadores. A su vez las Torres Gemelas fueron derribadas por aviones de pasajeros como asegura la historia oficial o por la colocación previa de diferentes clases de explosivos como proponen los investigadores.

El 11-S en los EEUU supuestamente hubo aviones que embistieron las Torres Gemelas pero ningún avión golpeó al gigantesco Edificio 7. Sin embargo este edificio fue demolido y esta vez la casualidad quizás que un empresario poderoso como Larry Silverstein afirmara que debieron demolerlo porque había riesgo de derrumbe. Al margen de lo fundado o no de la necesidad de demolerlo ya que tenía pocas llamas y escaso daño, los investigadores preguntan: ¿En cuánto tiempo se colocan explosivos para demoler un edificio de tantos pisos? Es muy probable  lo que plantean los investigadores, cuando afirman que también en este Edificio 7 las cargas explosivas estuvieron puestas con gran antelación. Descontamos que nuestro lector comprenderá la magnitud de esta sana duda racional. Kurt Sonnenfeld cameraman de FEMA, un organismo oficial del gobierno norteamericano, hoy refugiado en Argentina, recorrió Ground Zero, la zona del atentado, horas después y le pareció ver que las gigantescas oficinas gubernamentales habían sido vaciadas con anterioridad a atentado.

¿Los trenes de Madrid tenían terroristas que llevaban explosivos convencionales en sus mochilas o se pusieron explosivos plásticos militares en la base de los vagones? ¿Los terroristas que atacaron la sede de la revista Charlie Hebdo eran musulmanes o especialistas militares occidentales?

Hagamos ahora un repaso panorámico sobre las historias oficiales y las investigaciones alternativas de los atentados más importantes de estos 30 años.

Atentado de Lockerbie: 1989,  259 pasajeros muertos y 11 que estaban en tierra y recibieron los pedazos del avión.

Primeramente se acusó  a Irán pero luego a Libia. Y nuevamente a Irán.

Sin embargo y luego de un largo proceso se decidió invadir y desmantelar a Libia. Como se aprecia la Historia Oficial ha tenido sus vaivenes y en cada caso ha jurado tener la verdad. A muchos investigadores este vaivén entre acusar a un país y a otro les parece una prueba de irresponsabilidad grave por parte de los gobiernos y señal de que sus doctrinas conspirativas oficiales podrían ser peligrosamente falsas.

La ironía de la investigación sobre el atentado de Lockerbie (que ya lleva 29 años) es que ni los familiares de los muertos ni los familiares de los libios acusados aceptan la historia oficial.

En comunicación personal, el investigador francés Thierry Meyssan nos mandó un aporte sobre el tema. El subraya ciertos datos públicos pero muy olvidados: el Procurador adjunto Robert Mueller es el que sentó las bases de la acusación contra Libia en la historia oficial. Asimismo señala que las partes del detonador encontradas en el lugar fueron plantadas por la CIA, afirmación acreditada por la justicia británica. Casualmente, el mismo Robert Mueller, devenido director del FBI, es quien anunció la tesis de los piratas de Al Qaeda el 11.9. Y por último, también es Mueller el que dirige la investigación sobre la posible ingerencia rusa en las elecciones que llevaron a Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

Atentado a la Embajada de Israel en Buenos Aires 1992, 22 muertos y 242 heridos

Como ya se ha dicho, los investigadores alternativos afirman que los explosivos estaban dentro del edificio y se esperó que no hubiera personalidades importantes para el ataque. Para la Historia Oficial el atentado se produjo con un coche bomba fantasma. Pero la ficción se derrumbó cuando los grandes medios de comunicación y los investigadores presentaron evidencia de que el cráter dejado a raíz de la voladura del supuesto coche bomba ¡fue excavado días después del atentado! Tamaña desprolijidad no se encuentra sólo en los atentados de Argentina; junto a investigadores como el español Luis del Pino advertimos en esto la distancia que hay entre los Equipos de Colocación de Explosivos, seguramente muy profesionales y los Equipos de Encubrimiento, más experimentados en manipular a la gente que en encubrir bien los hechos.

Peritos del más alto nivel universitario de Argentina redactaron un informe probando que la explosión había sido interior, verdad horrenda que generó un escándalo nacional. Un libro escrito por Carlos Fayt, uno de los jueces de la Corte Suprema de Justicia, señaló el importante aporte de un testigo. Este testigo de apellido Sedarri testificó ante el propio Presidente Menem que, segundos antes del atentado vio una persona corriendo por la calle cercana a la Embajada que llevaba en sus manos un aparato de control remoto.  Después de que esta persona accionó el control remoto  voló el edificio. Evalúe el lector la diferencia entre un coche bomba mal plantado y un testigo del accionar de un aparato de control remoto para hacer volar el edificio por los aires. Aunque un Juez de la Corte Suprema de Justicia argentina mencionó a este testigo, su existencia fue escamoteada, en el debate, en la historia y en el proceso judicial, y el mundo no se enteró…

Atentado a la Mutual Israelita de Argentina AMIA en 1994: 86 muertos y 300 heridos. Atentado donde el aporte de los EEUU a la verdad es importante e indiscutible.

Dado que este es el atentado que más hemos estudiado los investigadores argentinos, pondremos las cosas con mayor detalle.

Nuevamente, como en el caso del atentado a la embajada de Israel, la historia oficial aseguró que había un coche bomba pero los restos del mismo no fueron encontrados hasta mucho tiempo después y el hallazgo fue totalmente irregular, en verdad ilegal. Jorge Lanata, el importante periodista independiente, interrogó a todos los testigos que estaban en el lugar y ninguno vio coche bomba alguno. Los heridos graves internados en el hospital fueron presionados por la policía y los servicios de inteligencia para que dijesen que vieron un coche bomba, pero con gran valentía todos afirmaron que no había coche bomba alguno. El gobierno argentino pagó 400.000 US a un detenido para fabricar falsos culpables. Tras años de juicio, inocentes que estuvieron 10 años en la cárcel recuperaron su libertad cuando un tribunal judicial mostró que toda la prueba que los incriminaba era falsa.

Investigación oficial de los EEUU para el atentado de Buenos Aires

Suena raro pero en la verdad de este atentado tenemos “Dos EEUU”. Uno el que apoya la historia oficial y otro el que aporta evidencia indiscutible a la investigación alternativa. Debemos una actualización de esta investigación al trabajo del Profesor Carlos Escudé  quien  obtuvo una beca Fulbright para estudios doctorales en Yale. En 1983 obtuvo una beca posdoctoral del Social Science Research Council (SSRC). En 1984 recibió el Guggenheim Fellowship.1​ En 1994 fue Profesor Visitante de Gobierno (Visiting Professor of Government) en Harvard University.

En diciembre de 2009 los EEUU desclasifican documentos de agosto 1994, un mes después del atentado (18 de julio) donde el entonces embajador norteamericano en Argentina, James Cheek informa al Secretario de Estado Warren Christopher sobre la trama de “postverdad” en juego.

Es decisivo el Informe del Congreso de los EEUU sobre la audiencia del 28 de setiembre de 1995 titulado “Terrorism in Latin America-AMIA bombing in Argentina” donde se explica que el FBI envió a Charles Hunter, su experto en explosivos, quien a cuatro días del atentado declaró que la escena de la explosión era incompatible con un coche bomba y coherente con una explosión interior. Asimismo Hunter declaró en dicho Informe del Congreso de los EEUU que la policía argentina obstaculizó sus investigaciones. La totalidad de las investigaciones norteamericanas en este sentido han sido ignoradas por el gobierno, el poder judicial y los medios de comunicación argentinos. El importante aporte del gobierno de los EEUU a la verdad de este atentado ha sido recientemente actualizado en un libro por Carlos Escudé (Ph. D. Yale, Investigador Principal del CONICET, Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Miembro del CARI, Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales. Judío conservador, fue becario Fulbright y Guggenheim).

Paso a paso se precisan los datos sobre una gigantesca operación de encubrimiento en la TSI (Terrorism Scene Investigation):

1-18 de julio 1994, 9:53 horas. Vuela la AMIA. Las autoridades que normalmente “debían estar” en el lugar, casualmente justo ese día van a desayunar a otro lado.

2-18 de julio, 14:00 hs. Warren Christopher, Secretario de Estado del Presidente Bill Clinton llama al Ministro del Interior de Argentina que estaba en los EEUU (Ruckauff) y le dice “fue Hezbollah e Irán”. El funcionario norteamericano no sugiere, ni propone sino que dictamina, y a partir de este momento el gobierno argentino se ocupará de “obtener” las “pruebas” que vengan al caso.

3- 19 de julio por la noche, aterriza en Buenos Aires un avión israelí con diplomáticos y militares.

4- Dov Shomrack diplomático enviado especial del Premier I. Rabin le dicta al Presidente Menem que el acusado es y debe ser Irán. La maniobra de pinzas sobre el gobierno argentino es perfecta y la hacen dos potencias con poder para influir y ordenar lo que la realidad va a ser. (Israel y EEUU)

5- días 18,19, 20, 21 y 22. Los grandes diarios (CLARIN, LA NACION) publican varios artículos y recogen la autorizada palabra de Hunter el especialista en explosivos enviado por el FBI: no hay coche bomba.

6- 23 de julio. El diario CLARIN cambia y a partir de ahora afirma que hay dos hipótesis, una es la explosión interior y otra la del coche bomba.

7- 25 de julio. Militares israelíes “encuentran” un trozo de motor entre los escombros en un “hallazgo” sin control de la justicia argentina y afirman que se trata del coche bomba. En un primer momento un bombero (Lopardo) acepta decir que fue testigo del hallazgo del motor, pero luego en el Juicio del TOF (Tribunal Oral Federal) este bombero “se quiebra” y confiesa que él no fue testigo de ningún encuentro, sino que los militares extranjeros “le dijeron” y él aceptó la versión. Luego el bombero llevó este trozo de motor a una carpa y siempre sin testigos serios y faltando a todas las leyes hizo llegar la “falsa prueba” a las autoridades. A pesar de un hallazgo irregular, a pesar de la “confesión” del bombero y a pesar de que el TOF (Tribunal Oral Federal) denunció la irregularidad, la “prueba” más importante, no de la existencia de un coche bomba sino del Encubrimiento y la Operación de Falsa Bandera quedó instalada.

A partir de este momento y como si hubieran recibido una orden de obediencia absoluta, los grandes medios de comunicación dejarán de hablar de explosión interior.

Paso a paso: de la plantación de pruebas a las maniobras de encubrimiento en la causa judicial

  • foja 114 del expediente judicial, fechada el 20 de julio pero cosida al expediente el 25.

Antes del “hallazgo” (vgr plantación de un fragmento del coche bomba) se ordena intervenir los teléfonos de Carlos Telleldín, quien  en corto tiempo será el vendedor del automóvil que será el coche bomba virtual, imaginario y plantado. Es decir que primero se “planta” a un vendedor de automóviles y días después se “encuentra” el fragmento de motor del coche bomba.

  • el dueño del coche bomba “se conoce” el 20 de julio pero el número del motor del coche bomba plantado se conoce recién el 25 de julio a la noche. Esta es una de las pruebas cruciales de que se decidió un culpable antes de plantar la prueba falsa que iba a incriminarlo.
  • 26 de julio, fojas 855, 856 y 870. La SIDE (Servicios de Inteligencia del Estado de Argentina) ordena más intervenciones al teléfono del supuesto vendedor del coche bomba fantasma y asimismo de un argentino de origen sirio (Edul) que preguntó al vendedor de automóviles (Telleldín) por una camioneta Traffic. A partir de ahora se instalan los dos culpables esenciales, un vendedor del inexistente coche bomba y un posible comprador (que jamás compró nada)

Porqué el coche bomba plantado tenía que ser una traffick Renault

Meses antes del atentado y a plena luz del día, el Sheik Moshen Rabbani, religioso a cargo de los asuntos culturales de la Embajada de Irán en Argentina, preguntó a plena luz del día por una camioneta traffick Renault. Para los investigadores, esto decide la marca del coche bomba que se plantará meses después en el atentado.

Diez años de inocentes en la cárcel

Un grupo de inocentes (Carlos Telleldín, Comisario Ribelli entre otros) estuvieron 10 años en prisión en base a la plantación de pruebas. El TOF (Tribunal Oral Federal) ordenó su libertad.

La explosión de una “bomba” de la verdad

El encubrimiento funcionó casi a la perfección durante muchos años. Un video donde el juez (Galeano) pacta con un prisionero (Telleldín) para que haga falsas acusaciones a cambio de 400.000 dólares estadounidenses que paga el gobierno argentino sale a la luz; esto origina un escándalo de proporciones gigantescas que fuerza al TOF (Tribunal Oral Federal) a desbaratar buena parte del encubrimiento. La entrega de casi medio millón de dólares para fabricar falsas pruebas y falsos culpables, forma parte de una cadena que empezó por la Presidencia de la Nación (Carlos Menem) el Jefe de la SIDE (Hugo Anzorregui), el Ministro del Interior (Carlos Corach), el máximo dirigente judío (Rubén Beraja), una jueza de cámara (Riva Aramayo) y el juez (Galeano)

Más trabajos de investigadores extranjeros

Ya anticipamos el aporte tan significativo del especialista en explosivos (Hunter) enviado por el FBI en los primeros días del atentado.

La investigadora francesa María Poumier ha estudiado largamente el tema viajando especialmente a Buenos Aires para hacer una investigación de primera mano. Su documental AMIA REPETITA es hoy prácticamente un clásico.

En su libro LA TEMIBLE IMPOSTURA 2, Thierry Meyssan, pionero de la investigación alternativa sobre el terrorismo, se ocupa firme y seriamente sobre el tema de los atentados en Buenos Aires. Asimismo dio lugar al tema en su prestigioso sitio LA RED VOLTAIRE, y nos dio la palabra.

Cenit de la Era del Terrorismo y atentado más espectacular de todos: EEUU 11 de setiembre de 2001, 3000 muertos y 6000 heridos

Empecé a estudiar la Era del Terrorismo para hacer mis primeras películas en 1994 y a partir del año 2006, inicié la Coordinación de un Observatorio de Terrorismo buscando difundir y sintetizar las investigaciones oficiales y alternativas de cada atentado. Muy tempranamente, a principios del año 2002 tuvimos acceso a la obra pionera del francés Thierry Meyssan, donde al alcance hasta de un niño en edad escolar, se nos ayudaba a entender que la historia oficial de un Boeing atacando al Pentágono sonaba a falsa por los cuatro costados. E. l libro de Meyssan ha sido traducido a más de 20 idiomas y parece ser la obra con mayor poder persuasivo de los trabajos de investigación alternativa.

Argentina tiene sus investigadores alternativos del 11-9, entre ellos el  economista Walter Grazziano que escribió un best seller (“Hitler ganó la guerra”) y el famoso poeta Juan Gelman que escribió un artículo de antología.

En mi caso publiqué  una colección de ensayos,en 2008, sobre “11-9, el atentado más famoso de la Historia. Nuestro país ha dado albergue a Kurt Sonnenfeld, un cameraman de la FEMA que estudió la zona del atentado del 11-9, lugar llamado Ground Zero. Sonnenfeld publicó un best seller a su vez en español.

A mediados del 2018 la flor y elite de los investigadores norteamericanos, en una compilación editada por Robert Steele presentó sus investigaciones en carta abierta al Presidente Donald Trump (Memoranda for the President on 9-11). En este trabajo brillan los aportes de James Fetzer, Barbara Honegger, Richard Gage, David Ray Griffin, Christopher Bollyn, Tom-Scott Gordon, Fred Burk, Peter Dale Scott, Susan Lindauer, Kevin Barret, Joe Olson, Judy Wood, John Lear y otros. Para el público al que se le oculta todo, estos nombres pueden decir poco y nada. James Fetzer es un ex oficial de marines luego graduado en Princeton, Barbara Honegger fue periodista estrella de temas militares de la Casa Blanca, Richard Gage dirige nada menos que 3000 arquitectos e ingenieros trabajando en el tema, John Lear es un piloto hijo del creador del Lear Jet, Judy Wood es una profesora universitaria de ingeniería y David Ray Griffin un académico universitario que se acerca a la docena de libros sobre el 11-S.

El común de la gente no comprende y sólo los especialistas alternativos entienden  por qué los investigadores norteamericanos se dirigen tan particularmente al Presidente de los EEUU. Una campaña mundial de silencio reina para que nadie sepa que en el momento del atentado a las Torres Gemelas del 11 de setiembre de 2001 y en medio del caos del momento, el  empresario de la construcción Donald Trump expresó públicamente reparos enormes a la historia oficial que se echaba a rodar ese mismo día.
Corro riesgo de equivocarme y espero que los especialistas  me corrijan, pero creo que en estos 30 años de Era del Terrorismo ha sido el hoy Presidente de los EEUU uno de los primeros y más importantes investigadores alternativos. Esta actitud de valentía y coraje fue ratificada y sostenida por Donald Trump en su debate  en las elecciones primarias, al discutir el tema con Jeff Bush hermano del ex Presidente George W. Bush.

Los terroristas de Atocha ultimados en El Leganés (Madrid 2004, 193 muertos y 2000 heridos).

El episodio llamado “La Matanza del Leganés” es sorprendente. Días después de la masacre en la estación de Atocha, las fotos de los supuestos terroristas musulmanes aparecen en todos los medios de comunicación españoles, pero dichos criminales extrañamente no huyen del país sino que alquilan un departamento en un barrio de Madrid llamado El Leganés. Rodeados por grupos especiales, los asediados, supuestamente armados con subfusiles de gran cadencia de disparo se tirotean con la policía durante un tiempo. Los subfusiles disparan entre 500 y hasta 900 balas por minuto y por respeto a nuestros lectores vacilamos en decir cuántos casquillos vacíos se encontraron en el piso luego de que los terroristas se inmolaron: seis casquillos encontrados parecen una broma de mal gusto si no se tratara de un atentado con tantos muertos y heridos.

Siete terroristas se inmolaron entonces con explosivos pero no había una gota de sangre en las paredes y los maleantes no pudieron ser bien identificados ya que ninguno conservaba sus huellas dactilares. Sorprendente y otra vez tanto o más sarcástico que los seis casquillos de balas, es el hecho de que un musulmán tenía la bragueta de su pantalón puesta en el lado del fundillo. Hablando en broma esto deja la duda de si los musulmanes orinan por adelante o por atrás. O como plantean los investigadores alternativos, es que los musulmanes orinan como los occidentales, pero es posible que los atacantes hayan asesinado y vestido a las apuradas a un pobre infeliz.

Londres 2005, 56 muertos y 700 heridos

En este atentado se copia el uso de mochilas del atentado de Madrid, pero esta vez los perpetradores debían ser suicidas en el momento de la explosión y no a posteriori como en España. Los investigadores al igual que en los trenes de España creen que el uso de mochilas explosivas no es verdadero y tan solo es un señuelo, considerando que los explosivos se colocaron en el piso de los ómnibus. Casualmente ese día y a esa hora se hizo un simulacro en Londres de un ataque terrorista, de modo que todas las fuerzas médicas y de seguridad estaban en un escenario “de terrorismo”.

Charles Avelino Meneses, un obrero brasileño residente en Londres fue ultimado “ por error” por la policía que lo “confundió” con un terrorista. El gobierno y Scotland Yard pidieron disculpas por matar un pobre hombre pero hay investigadores que plantean que Meneses trabajaba en los talleres donde se reparaban los ómnibus que luego volaron por el aire. Y parece que fue testigo de que la noche antes del atentado hubo mecánicos no conocidos trabajando en los vehículos.

Atentado de París. Charlie Hebdo y Supermercado. 2015.

Hubo 17 muertos: diez periodistas de la revista “Charlie Hebdo”, dos policías en el asalto al semanario, una policía municipal en París y cuatro rehenes en el supermercado. Hay que señalar que este es el primer atentado investigado por una agrupación espontánea de investigadores de diferentes países: EEUU, Francia y Argentina.

Repasemos la secuencia de hechos, porque solo mirándola atentamente ustedes empezarán a abrir los ojos.

  • 7 de enero 2015. Dos enmascarados atacan la redacción de la revista satírica Charlie Hebdo y matan a 12 personas. Uno de ellos “olvida” su documento de identidad cerca.
  • Un número de 80.000 efectivos empieza a buscar a los terroristas sospechados de atacar la revista Charlie Hebdo
  • 8 de enero. Amedi Coulibaly un antillano conocido hasta por el propio ex Presidente Sarkozy, fuertemente armado asesina a una mujer policía en las afueras de París e hiere a otra. Los 80.000 policías ni lo encontraron ni lo detuvieron; luego de matar a una mujer policía, este “terrorista” deambuló durante 24 horas, fuertemente armado por una París atestada de efectivos.
  • 9 de enero. Los efectivos acorralan y ultiman a los terroristas acusados de la matanza de la Revista Charlie Hebdo.
  • 9 de enero. En esa París infestada de efectivos de policía y militares, Amedi Coulibaly se escabulle de los que lo buscan, regresa a la ciudad desde las afueras, viaja por París, entra a un supermercado y toma rehenes. Al final de ese mismo día es rodeado por la policía y abatido. Antes de esto tiene tiempo de asesinar a algunos rehenes.
  • 11 de enero. La más grande manifestación que París recuerde desde el final de la Segunda Guerra Mundial tiene lugar en la Ciudad Luz y la misma está presidida por importantes Jefes de Estado que acompañan al Presidente François Hollande.

El efecto acumulativo de tantos años de atentados terroristas que huelen mal y la repetición del hallazgo sospechoso de documentos de identidad de supuestos terroristas musulmanes motivó la unión y trabajo conjunto por primera vez en 30 años de investigadores franceses, norteamericanos y argentinos. En EEUU  Paul Craig Roberts denunció  que el “hallazgo” del documento de identidad de un supuesto terrorista musulmán, era algo que se venía repitiendo o “plantando” en otros atentados, empezando por el pasaporte de Mohammed Atta en el 11-S en 2001. En París el periodista Hicham Pananza se dedicó a guardar y estudiar en detalle todos los videos de las cadenas oficiales de televisión mostrando al mundo que las evidencias de falsa bandera eran varias; el especialista Thierry Meyssan dijo lo suyo. En Argentina nos tocó sintetizar estos hallazgos y hoy presentamos nuestro trabajo..

Morgan Reynolds, criminalista de fuste y famoso por inaugurar el estudio de los videos oficiales cuadro a cuadro y en cámara lenta del 11-S, dejó sentado para siempre algo que es elemental en criminalística, el resguardo y protección de las primeras fotos y videos de la escena del atentado. En el atentado de Charlie Hebdo como en  ningún otro se nota brutalmente cómo las cadenas televisivas, al emitir programas sin editar, permitieron que miles de personas advirtieran que se estaba ante una operación de falsa bandera con escenas de acción de cine de clase C . Luego de que los investigadores denunciaron públicamente los huecos enormes de la Historia Oficial, se editaron los videos y muchos desaparecieron de youtube. Pero ya era tarde, los investigadores habían hecho copias.

Las imágenes de la televisión oficial no sometidas a las falsificaciones de actos de encubrimiento permiten que hasta un niño de edad escolar pueda entender que no está ante lo que garantiza la historia oficial sino ante otra cosa.

>>>>>véase aqui un montaje hecho exclusivamente a partir de las primerîsimas imâgenes difundidas por televisiôn

Según la historia oficial dos musulmanes enmascarados primero hieren y luego ultiman a un policía disparándole a la cabeza. En el video oficial es entre obvio y repugnante advertir cómo el disparo a la cabeza pega medio metro por delante del policía, que encima por ser un pésimo actor de acción actúa mal.

El policía francés ultimado en lo de Charlie Hebdo con el poderoso disparo de una AK no lanza ni una gota de sangre al momento del disparo, asemejándose a los terroristas volados en pedazos en El Leganés en España. ¡Pero la sangre que no apareció al momento de ser ultimado el policía en Charlie Hebdo apareció al día siguiente y fue retratada por la tv británica! En términos coloquiales y con humor hay que decir que la sangre de un poderoso balazo no sale al momento sino un día después. Ni a un cineasta de cine de acción clase C se le escapa un error de esta magnitud. Toda escena de acción tiene un manual de procedimiento que reproduce la realidad: luego de un disparo o una cuchillada la sangre corre de inmediato.

Sería frustrante poner en palabras la superproducción cinematográfica con la cual la policía francesa acribilla a Amedi Coulibaly en la puerta del supermercado donde se había parapetado con rehenes. Luego de ver el video oficial de la muerte de Coulibaly y con perdón de la ironía, nuestro lector podrá decirnos si la escena de esta muerte no es digna de un Jean Claude Van Danmme.

Muerte repentina del fiscal Nisman ¿primer doble atentado?

En mi país Argentina, el atentado de París-Charlie Hebdo ha quedado inextricablemente unido a la muerte del Fiscal Alberto Nisman, Fiscal de la investigación judicial del atentado AMIA de 1994.

Según la historia oficial, compulsiva y brutal como todas, el atentado de París fue hecho por musulmanes y al fiscal Nisman lo asesinó un comando iraní-venezolano-argentino(kirchnerista).

La historia oficial de la muerte del fiscal comienza con un motivo: la denuncia de que la entonces Jefa de Estado Cristina Fernández de Kirchner había pactado operaciones de encubrimiento con Irán, supuesto estado terrorista culpable del atentado AMIA. Tales acciones de encubrimiento involucraban a INTERPOL que supuestamente debería hacer caer las órdenes de Alerta Roja o búsqueda policíaca internacional contra funcionarios iraníes, supuestamente culpables del atentado.

El 11 de enero de 2015 se produce la enorme manifestación en París, presidida por Jefes de Estado y el propio presidente francés bajo el lema “Yo soy Charlie”. El 12 de enero regresa el fiscal Nisman de manera aparentemente sorpresiva de sus vacaciones en Europa y tal es su premura que deja a una de sus hijas sola en el aeropuerto de Barajas. El fiscal presenta su denuncia y empieza una cadena de acontecimientos que concluyen con su muerte el día 18 de enero.

Veamos más de cerca la Operación Comando del grupo de asesinos iraní, venezolano, argentino-kirchnerista. Nadie sabe bien como entró este grupo al país ni tampoco qué armas traía. Según la historia oficial, este grupo ingresó al departamento del Fiscal Nisman pero sorprendentemente no usó armas propias provocando nuestra sorpresa porque no alcanzamos a imaginar un grupo comando de élite sin armas. Una vez dentro del departamento del fiscal lo redujeron y supuestamente lo forzaron a llamar a uno de sus empleados (Diego Lagomarsino) y a pedirle un arma. El empleado accedió y viajó hasta su domicilio regresando con una pistola calibre 22. Los sicarios del comando tripartito ejecutaron al fiscal con un disparo de esta arma en la sien. El cuerpo del fiscal cayó de tal manera que obstruyó la puerta del baño donde lo habrían ejecutado y cuando se descubrió su muerte hubo que forzar la entrada violentando parcialmente la posición del cuerpo que obstruía el ingreso al baño. Este comando tripartito que vino a matar a alguien sin armas debió salir por algún lado. Si no salieron por la puerta estamos forzados a imaginar que debieron salir por otro lado. ¿Quizás por la ventana del baño y volaron en ala delta o paracaídas hasta llegar al suelo?

Estoy forzado a pedir a mis lectores que no se rían por esta explicación de la Historia Oficial que circula por todo mi país acerca de un comando tripartido de elite que viene a matar a alguien sin armas y debe pedir ayuda a la víctima que a su vez debe pedir un arma prestada. Y nuevamente pido que contengan la risa acerca de la forma en la que un comando tripartito de elite pudo salir por la ventana o de alguna forma que ni logramos imaginar. La Historia Oficial de este asesinato está ampliamente difundida por los medios más importantes de la Argentina y parece que ha sido recogida y suscripta por miles de medios de comunicación del mundo entero.

Antes de pasar a las investigaciones alternativas, veamos un punto importante porque es lo único en lo que las versiones oficial y alternativa concuerdan: la conexión entre la muerte del fiscal argentino y el impacto mundial del atentado de Charlie Hebdo. La denuncia del fiscal impactó brutalmente en una Argentina no sólo por el tenor de la misma sino porque todos estábamos todavía sensibilizados y azorados por el atentado de París.

La investigación alternativa respecto de la muerte del fiscal Nisman considera en base a la investigación judicial y de peritos del más alto nivel del país, que la misma fue un suicidio. Respecto del suicidio la propuesta alternativa arranca con peritos que proponen un suicidio común (Dr O. Raffo), un suicidio por fractura narcisista (Dr Mariano Castex), un suicidio inducido (Diputado Lepoldo Moreau) y un suicidio compulsivo o forzado (Dr Oscar Abudara Bini).

La historia oficial pretendió hacer creer a los argentinos que el fiscal habría regresado de apuro al país y el hecho de dejar abandonada a su hija en el aeropuerto de Barajas así parecía sostenerlo. Pero la investigación judicial probó que el fiscal Nisman había sacado un doble juego de pasajes y ya el 31 de diciembre había comprado un pasaje para regresar a la Argentina el día 12 de enero, a 24 horas de la manifestación por Charlie Hebdo. ¿Por qué el fiscal ya en diciembre había decidido regresar a horas del atentado de París el 12 de enero, momento en el cual en la Argentina los tribunales están aletargados por la feria judicial y lanzar tamaña denuncia contra la presidenta? ¿Había una urgencia especial en hacer esta denuncia en el contexto que aportaba el clima mundial por el atentado de París?

Los medios de comunicación nacionales y extranjeros recogen ambas versiones, la oficial y la alternativa.

La muerte del fiscal Nisman por empuje al suicidio ha generado un escenario de gran complejidad en Argentina donde la ex Jefa de Estado y buena parte de su gabinete siguen acusados de complicidad con un estado supuestamente terrorista: la República islámica de Irán.  Uno de los hechos más importantes de la historia alternativa es el testimonio oficial del Jefe de Interpol, quien públicamente informó a los jueces y al pueblo argentino que jamás de los jamases, el gobierno argentino le había pedido que dictase las Órdenes de Alerta Roja o captura que Interpol tenía y mantiene contra los funcionarios iraníes supuestamente responsables del atentado en Buenos Aires (1994). Recordemos que en 2003, el gobierno británico ya se había negado a entregar al exembajador iraní Soleimampur porque el enorme expediente enviado por el gobierno argentino no contenía ningún elemento de prueba que lo vinculara al mismo atentado contra AMIA.

La investigación alternativa del empuje al suicidio del fiscal Nisman encuentra relaciones de conexidad con el atentado de París. Y como las investigaciones alternativas se someten a las exigencias de los cánones científicos, reconocemos que hasta el día de hoy todavía faltan pruebas en este sentido.

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4. Algunas responsabilidades al más alto nivel

Presidentes acusados de terrorismo

Por lo que sé y conozco, hay solo tres presidentes acusados de terrorismo. El coronel libio Mohamed Kadafi fue acusado del atentado de Lockerbie y luego él fue asesinado su país devastado. El general y presidente iraquí Sadam Hussein fue acusado del atentado del 11-S e Irak fue asesinado. En Argentina la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner está acusada de complicidad con el estado supuestamente terrorista de Irán y por ahora sólo parece correr el riesgo de ir a prisión.

Avisados y  avispados

Los investigadores llaman “avisados” a grupos de gente que debiendo estar en el momento y lugar del atentado, fueron informados de alguna manera para que no estuvieran. En el atentado de Lockerbie (1989) se trataba de un vuelo de Navidad Franckfurt-Londres-Nueva York, día donde la norma era tener el avión repleto, pero había sólo la mitad de pasajeros. Personalidades y diplomáticos cancelaron su boleto a último momento y en la embajada soviética y otras embajadas europeas se avisó de la inconveniencia de tomar ese vuelo. En 1992  la Embajada de Israel en Buenos Aires tuvo por la mañana una reunión de personalidades del más alto nivel de toda Latinoamérica, pero “los terroristas” esperaron a la tarde cuando solamente había personas de escasa relevancia. Habitualmente la Comisión Directiva de la mutual AMIA se reunía en el edificio a la hora en que estalló la bomba, pero justo y casualmente ese día decidieron tomar el café en un lugar fuera del alcance de la explosión. Hay investigaciones de detalle que señalan actos fallidos en estas personas, reveladores de mentiras.

Y si de “avisados” se trata, el espectacular atentado del 11-S se produce a la hora donde todavía no ha ingresado el grueso de empleados de cuello blanco y como si esto no bastara, los investigadores denuncian evidencia de que grupos importantes de gente recibieron avisos para no concurrir ese día. Algunos investigadores consideran que este cuidado exquisito para no causar bajas propias en personas importantes es la señal clara de que estas operaciones de terrorismo son auténticos actos de guerra, elaborados por Occidente hasta el menor detalle.

El avisado y  el avispado más famoso de la Era del Terrorismo: Presidente George Bush y Presidente Donald Trump

El 11-S tiene al avisado más famoso de la Era del Terrorismo y también al avispado muy famoso también y primer líder de la investigación alternativa. El avisado fue el entonces Presidente Bush y el avispado quien hoy es Presidente de los EEUU y empresario perspicaz de la construcción neoyorkina en los días momento del ataque, nos referimos a Donald Trump.

El acto fallido más famoso de la Era del Terrorismo

4-12-2001 Conferencia de Prensa del Presidente George W. Bush

PREGUNTA: ¿Cómo se sintió cuando escuchó las noticias sobre el ataque del 11-S?
EL PRESIDENTE: “Yo estaba en un aula hablando de un programa de lectura. Estaba sentado fuera del aula esperando entrar y vi un avión golpear la torre-, la TV estaba obviamente prendida.”

5-01-2002. Town Hall de California.

EL PRESIDENTE: “Cuando entramos al aula vi al avión entrar dentro del edificio-Había una televisión prendida y pensé que se trataba de un error del piloto y me sorprendí que alguien pudiera cometer tan terrible error.”

El economista argentino Walter Grazziano en su libro “Hitler ganó la guerra” señala que “por dos veces, el presidente Bush se refirió al primer ataque a las torres. Sin embargo ninguna cadena de televisión, transmitió en vivo el primer atentado. ¿Cómo hizo Bush para ver el primer impacto? Bush se delató a sí mismo dos veces. No tenía razón para mentir, pero si lo vio, significa que le transmitieron el atentado por circuito cerrado de televisión  y que sólo ingresó a la escuela una vez que estuvo seguro de que la operación había sido exitosa (Op cit., pp. 67 y 68)

El pionero de las investigaciones alternativas: Donald Trump

Para el año 2001 Donald Trump era uno de los grandes empresarios de la construcción en Nueva York y el mismo día del atentado fue reporteado. Como señaló en el reportaje que se verá mas abajo, Donald Trump descubrió gran parte de las fisuras de la historia oficial que luego fueron una y otra vez investigadas por los investigadores alternativos que vinieron a continuación.

La Perla Negra del Terrorismo: los Medios de Incomunicación masiva

No había empezado la Segunda Guerra Mundial cuando en 1938 el gran actor Orson Welles mostró que el poderío de la ficción era tal, que una representación por radio de la novela La Guerra de los Mundos del escritor H. G. Wells había convencido a miles de norteamericanos de que habían aterrizado naves de Marcianos. Seis décadas después, el trabajo de la televisión norteamericana en el 11-S convenció al mundo, según una historia oficial que hace agua por todas partes. En Argentina los medios de incomunicación masiva logran que se mantenga la historia oficial de los atentados y para ello deben censurar las investigaciones alternativas y hasta los resultados de la justicia. La diferencia es que la Invasión Extraterrestre causada por Orson Welles duró horas y solo generó caos de tránsito. Pero la “invasión y ataque terrorista musulmán” del 11-S todavía continúa confundiendo a millones de personas en el mundo entero y ha justificado guerras de devastación y demolición de varios países (Libia, Irak y Afganistán) con cientos de miles de muertos y millones de refugiados.

Qué tenemos y qué nos falta

Tenemos una masa crítica de investigaciones e investigadores que han impuesto respeto a sus trabajos en los atentados de toda la era. Tenemos libros, presentaciones judiciales, documentales y hasta canciones. Por primera vez tenemos en los EEUU una reunión de todos los investigadores trabajando en conjunto y presentando sus aportes al presidente de la gran nación americana. Nos falta reunir en un primer y gran congreso de investigadores alternativos del terrorismo a los investigadores de cada atentado. Y como en el caso del magnicidio del Presidente John Fitzgerald Kennedy necesitamos la gran película que muestre a todo el mundo la magnitud de la verdad. Tenemos la impresión de que la serie televisiva “Sobreviviente Designado” es un adelanto sobre esto. Es una etapa importante que marca los avances hasta en EE UU de los nuevos líderes de la multipolaridad que están poniendo fin a esta era del terrorismo, propio de los tiempos ya concluidos de la unipolaridad.

Oscar Abudara Bini, 6 septiembre 2018

Fuente Red Internacional

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Oscar Abudara Bini es Coodinador del Observatorio de Terrorismo comparado desde 2006 (Atentados de Lockerbie, Buenos Aires, EEUU, Madrid, Londres , París)

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