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En el presente art\u00edculo trataremos el nacimiento de la Cuesti\u00f3n palestina y por extensi\u00f3n el del problema de los refugiados palestinos bajo el prisma de los llamados \u201cnuevos historiadores\u201d israel\u00edes. \u00c9stos han sido los actores determinantes que han echado abajo los mitos creados por Israel -y mantenidos tambi\u00e9n por los pa\u00edses occidentales- que hab\u00eda en torno a los sucesos que ocurrieron durante y despu\u00e9s de la guerra de 1948, y en especial, lo relacionado con la expulsi\u00f3n de los habitantes nativos palestinos que se convirtieron en refugiados.<\/p>\n
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TEXTO PDF COMPLETO >>>>>>> Mitos fundacionales y desmitificaci\u00f3n<\/a><\/p>\n
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\u201cNuevos historiadores\u201d y \u201cNueva historiograf\u00eda\u201d<\/strong><\/p>\n
La denominaci\u00f3n de \u201cnuevos historiadores\u201d la recibi\u00f3 un grupo de investigadores israel\u00edes en la d\u00e9cada de 19801<\/sup>, siendo los m\u00e1s representativos Benny Morris, Tom Segev, Avi Shlaim, Ilan Papp\u00e9 y Simha Flapan2<\/sup>. Llevaron a cabo distintos trabajos de investigaci\u00f3n sobre la fundaci\u00f3n del estado de Israel y de la guerra de 1948, que se pudieron realizar ante la desclasificaci\u00f3n masiva de la documentaci\u00f3n archivada sobre todo en Israel -y tambi\u00e9n en Cisjordania y Occidente-, lo que permiti\u00f3 que pudieran indagar y sacar a la luz nuevos datos desconocidos o tergiversados hasta el momento3<\/sup>. Estos estudios se plasmaron en distintas obras4<\/sup>, las m\u00e1s representativas son: The Birth of the Palestinian Refugee Problem 1947- 1949, <\/em>libro imprescindible de Benny Morris y ya un cl\u00e1sico al respecto5<\/sup><\/em>; 1949; The First Israelis, <\/em>de Tom Segev; Collusion across the Jordan. <\/em>King Abdallah, the Zionist Movement and the Partition of Palestine<\/em>6<\/sup><\/em>, de Avi Shlaim; Britain and the Arab-Israeli Conflict 1948-1951, <\/em>de Ilan Papp\u00e97<\/sup><\/em>; The Birth of Israel, Myth and Realities<\/em>8<\/sup>, de Simha Flapan.<\/p>\n
Seg\u00fan podemos comprobar en palabras de Benny Morris \u00aba lo largo de los a\u00f1os, la historia del conflicto \u00e1rabe-sionista ha experimentado una innovaci\u00f3n interpretativa, aclaratoria. […] Y esto […] ha posibilitado una ruptura en la historiograf\u00eda […] que es com\u00fanmente denominada la \u201cnueva historiograf\u00eda\u201d\u00bb9<\/sup>. Pero, no obstante; \u00abhizo falta un cambio de direcci\u00f3n en la historiograf\u00eda israel\u00ed para que comenzara a emerger la realidad\u2026 y el discurso que cuestiona el relato sionista se hiciera cre\u00edble\u2026 Este discurso se vuelve leg\u00edtimo porque es objeto de un trabajo de historiadores israel\u00edes; ni los testimonios de miles de v\u00edctimas, ni las investigaciones de historiadores \u00e1rabes, ni la misma realidad emp\u00edrica habr\u00edan podido romper el monopolio del relato sionista, en tanto los propios investigadores israel\u00edes no hicieran coincidir sus investigaciones con el discurso de las v\u00edctimas\u00bb10<\/sup>.<\/p>\n
Efectivamente, es muy importante destacar que la b\u00fasqueda de archivos por parte de estos historiadores israel\u00edes tendi\u00f3 a afirmar las principales tesis de los palestinos al relatar lo que ven\u00edan argumentando desde 1948. Por lo que hay que recordar que \u00ab[…] las versiones de la historia producidas por la historiograf\u00eda tradicional \u00e1rabe son fundamentalmente diferentes de los mitos sobre el origen de Israel […]\u00bb11<\/sup>. Algunos de los primeros investigadores y estudiosos palestinos que se documentaron y realizaron trabajos previamente fueron Constantine Zurayk, Arif al- Arif y Walid Khalidi12<\/sup>. Adem\u00e1s hay otros estudiosos, tanto palestinos como extranjeros, a los que no se incluyen en el grupo de \u201cnuevos historiadores\u201d, pero que han aportado otras obras relevantes en este campo como Nur Masalha, Elias Sanbar, Sharif Kanaana, Nafez Nazzal, Elias Shoufani, Rashid Khalidi, Norman G. Finkelstein y Erskine Childers entre otros13<\/sup>.<\/p>\n
No obstante, independientemente de denominaciones, de quien haya escrito estos trabajos, o en una \u00e9poca m\u00e1s tard\u00eda o m\u00e1s temprana, todos estos estudios son imprescindibles y forman parte de un todo, de un movimiento del que son part\u00edcipes cada uno de ellos de alguna forma, y que propici\u00f3 que en un determinado momento -que arranc\u00f3 en los a\u00f1os ochenta con la invasi\u00f3n de L\u00edbano y continu\u00f3 hasta alcanzar su m\u00e1ximo apogeo con la primera Intifada<\/em>– se encontrasen muchos de ellos y conocieran las distintas investigaciones de los dem\u00e1s, lo que motiv\u00f3 nuevos planteamientos. Como explica Ilan Papp\u00e9:<\/p>\n
En esos a\u00f1os la Intifada <\/em>abri\u00f3 un nuevo cap\u00edtulo en el di\u00e1logo palestino-israel\u00ed que esencialmente llevaba el sector universitario14<\/sup>. […] Gracias a este di\u00e1logo la mayor\u00eda de los investigadores israel\u00edes que se ocupaban de la historia de su pa\u00eds y no estaban vinculados a grupos pol\u00edticos extremistas conocieron la versi\u00f3n hist\u00f3rica de sus colegas palestinos. Muchos de ellos, con motivo de este encuentro, pudieron apreciar el aut\u00e9ntico valor de unos trabajos universitarios que hasta entonces se consideraban pura propaganda. Salieron a relucir algunos cap\u00edtulos desagradables o vergonzosos de la historia israel\u00ed. Pero sobre todo los investigadores israel\u00edes tomaron conciencia de la contradicci\u00f3n fundamental entre las aspiraciones nacionales sionistas y su ejecuci\u00f3n a expensas de la poblaci\u00f3n local de Palestina15<\/sup>.<\/p>\n
Por lo tanto, se hizo evidente que esta \u201cnueva historiograf\u00eda\u201d israel\u00ed estaba en consonancia con una nueva imagen cr\u00edtica, que influ\u00eda en varias disciplinas de las ciencias sociales, y en la mayor\u00eda de los profesores de las universidades israel\u00edes. Estos \u201cnuevos historiadores\u201d, y por extensi\u00f3n, los tambi\u00e9n denominados como \u201cnuevos soci\u00f3logos\u201d hab\u00edan sido debidamente presionados por las instituciones para estudiar y ense\u00f1ar la historia de Israel, y por esta raz\u00f3n, al constatar distintas fuentes, fueron los primeros en rechazar la reflexi\u00f3n convencional del propio sistema16<\/sup>.<\/p>\n
El debate suscitado pas\u00f3 de las publicaciones acad\u00e9micas m\u00e1s especializadas, por lo general, m\u00e1s restringidas, a los peri\u00f3dicos y en especial a los art\u00edculos del popular diario israel\u00ed Haaretz. <\/em>Lo que provoc\u00f3 que la pol\u00e9mica en torno a las ideas de los \u201cnuevos historiadores\u201d llegase a toda la poblaci\u00f3n. A esto tambi\u00e9n ayud\u00f3 en gran medida la publicaci\u00f3n de varios libros anteriormente mencionados17<\/sup>. Como consecuencia, estas circunstancias permitieron que todo ello fuera de dominio p\u00fablico, y despu\u00e9s de que pasara el tiempo suficiente, se pudo hablar de un verdadero fen\u00f3meno cultural18<\/sup>, pero que como veremos m\u00e1s adelante tendr\u00eda distintas connotaciones.<\/p>\n
La prensa nacional israel\u00ed, en general, califica a estos investigadores de \u201cpostsionistas\u201d19<\/sup>, aunque bien es cierto que entre ellos hay quienes rechazan este t\u00e9rmino20<\/sup>. Por ejemplo, el historiador Nur Masalha los considerar\u00e1 as\u00ed \u00ablos autores israel\u00edes no son un grupo monol\u00edtico; van desde sionistas progresistas hasta el \u201cpostsionismo\u201d, desde el historiador positivista de la vieja escuela hasta el relativista \u201cpostmoderno\u201d\u00bb21<\/sup>. Ante las distintas denominaciones de las que son objeto estos intelectuales, algunos de ellos, como Ilan Papp\u00e9, piensa que lo que ser\u00eda m\u00e1s adecuado ser\u00eda llamarles \u201crevisionistas\u201d22<\/sup>. No obstante, Benny Morris rechaza este t\u00e9rmino porque puede recordar el movimiento revisionista del sionismo de Zeev Jabotinsky lo que puede llevar a \u201cconfusi\u00f3n\u201d. Tambi\u00e9n evita esta denominaci\u00f3n porque para \u00e9l \u00aben general, los \u201cviejos historiadores\u201d de Israel no eran realmente historiadores, ni produjeron aut\u00e9nticamente historia. En realidad eran cronistas, y con frecuencia apologistas\u00bb23<\/sup>.<\/p>\n
A mediados de los a\u00f1os noventa, el gran debate hist\u00f3rico que se estaba produciendo en Israel provoc\u00f3 un enfrentamiento acad\u00e9mico entre la vieja guardia y los \u201cnuevos historiadores\u201d25<\/sup>.<\/p>\n
Los \u201cviejos historiadores\u201d -como responsables directos de los mitos fundacionales- se vieron obligados a defender mejor su terreno ante estos<\/p>\n
\u00abinquietantes\u00bb estudios. Empezaron atacando a los \u201cnuevos historiadores\u201d calific\u00e1ndolos como \u00abjud\u00edos que se odiaban a s\u00ed mismos\u00bb e hicieron algo muy parecido a una caza de brujas26<\/sup>. Entre algunos de los argumentos que esgrimieron para acusarles se encontraban los de reescribir la historia a imagen y semejanza de sus enemigos, (\u00e1rabes y palestinos), y buscar la propia destrucci\u00f3n del estado de Israel al socavar su legitimidad. Para este prop\u00f3sito la vieja guardia no repar\u00f3 en hacer uso de los medios de comunicaci\u00f3n estatales y as\u00ed conseguir que la opini\u00f3n p\u00fablica se movilizase y estuviera en contra de los \u00abtraidores\u00bb, al mismo tiempo que manipulaban los miedos y la aprensi\u00f3n de esta sociedad27<\/sup>.<\/p>\n
Estos ataques proced\u00edan no solo de historiadores ortodoxos como Shabtai Teveth, Anita Shapira, Shlomo Aharonson, Itamar Rabinowich, Efraim Karsh, Yoav Gelber y Abraham Sela sino tambi\u00e9n de algunos escritores y periodistas populares del estilo de Aharon Megged, Hanoch Bar-Tov o David Bar-Ilan28<\/sup>. No obstante, sus oponentes, sobre todo, Benny Morris, defendieron que la nueva ideolog\u00eda hab\u00eda nacido precisamente porque \u00abIsrael ya era mayor de edad, suficientemente fuerte y reconocido su derecho a la existencia por sus enemigos \u00e1rabes\u00bb29<\/sup>.<\/p>\n
A lo largo de los a\u00f1os, muchos acad\u00e9micos israel\u00edes optaron por el compromiso sionista y por las versiones \u201coficiales\u201d de los hechos \u00abcausadas por las exigencias de sus profesiones y los requerimientos del estado sionista-jud\u00edo\u00bb30<\/sup>. Por eso no es sorprendente que las clases dirigentes pol\u00edticas y acad\u00e9micas reaccionaran de esa forma ante la \u201cnueva historiograf\u00eda\u201d. Hicieron todo lo posible para boicotear en todos los \u00e1mbitos esos primeros pasos dados hacia una autocr\u00edtica y concienciaci\u00f3n en el reconocimiento del papel de Israel en el Desastre <\/em>palestino.<\/p>\n
Algunas pruebas de esto son que tanto los acad\u00e9micos con mayor poder, fieles a los principios sionistas, como en los departamentos de Estudios de Oriente Pr\u00f3ximo de las universidades israel\u00edes siguen ignorando e intentan ocultar la Nakba <\/em>palestina como hecho hist\u00f3rico u objeto de estudio31<\/sup>. Y para alcanzar este objetivo forman parte de las numerosas represalias que se han llevado a cabo contra los \u201cnuevos historiadores\u201d o todo aquel que vaya contra el establishment <\/em>sionista.<\/p>\n
Por ejemplo, la persecuci\u00f3n que se hizo a Teddy Katz y utilizando este pretexto a Ilan Papp\u00e9. Teddy Katz estudiante en la Universidad de Haifa llev\u00f3 a cabo su tesis con los datos suficientes para probar que se hab\u00eda producido una matanza en Tantura en 1948 ejecutada por la brigada Alexandroni, pero ante la pol\u00e9mica desatada y las presiones a las que le sometieron tuvo que firmar una declaraci\u00f3n y reconocer lo infundado de su investigaci\u00f3n. A\u00fan as\u00ed, Ilan Papp\u00e9, profesor de Historia en la misma universidad, secund\u00f3 este trabajo por los s\u00f3lidos datos que demostraban que esa masacre realmente hab\u00eda tenido lugar. Como consecuencia, el consejo de disciplina quiso despedirle con la excusa de este respaldo p\u00fablico. No obstante, gracias al apoyo internacional se evit\u00f3 la exclusi\u00f3n pero qued\u00f3 claro que la universidad \u00abya no era un refugio de liberalismo, y que las autoridades no ten\u00edan ning\u00fan reparo en iniciar una caza de brujas contra quienes se negaban a adaptarse al nuevo orden intelectual y moral\u00bb32<\/sup>.<\/p>\n
Algo similar le ocurri\u00f3 a Benny Morris despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de sus obras. Fueron numerosas las voces que quer\u00edan retirarle como profesor de la Universidad Ben Guri\u00f3n de Israel por \u00abmanchar el nombre de esta universidad\u00bb, o a Simha Flapan al que su propio kibbutz se neg\u00f3 a enterrarle en sus tierras a causa de su libro The Birth of Israel, Myth and Realities<\/em>, considerado her\u00e9tico en su \u00e9poca33<\/sup>.<\/p>\n
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Como destacamos anteriormente, los mitos fundacionales en la creaci\u00f3n del estado de Israel son una serie de tesis oficiales sionistas validadas y seguidas por las principales esferas acad\u00e9micas y pol\u00edticas israel\u00edes. Estas versiones han sido extendidas y mantenidas en el resto del mundo a lo largo de los a\u00f1os, hasta que han visto la luz una serie de nuevas investigaciones llevadas a cabo por un grupo de estudiosos israel\u00edes, palestinos y en menor medida extranjeros. Estos han conseguido \u00abdesmontar\u00bb uno a uno los diferentes mitos a trav\u00e9s de diversas fuentes, siendo la m\u00e1s importante la informaci\u00f3n procedente de los archivos israel\u00edes desclasificados de la guerra de 1948.<\/p>\n
Por ejemplo, el mito de \u00abuna tierra sin pueblo, para un pueblo sin tierra\u00bb, base fundamental del sionismo antes de la guerra de 1948 y que no se han cansado de divulgar por doquier los l\u00edderes israel\u00edes, no es tan solo \u00abun famoso lema propagand\u00edstico sionista desde sus inicios. Aparece en casi toda la historiograf\u00eda sionista israel\u00ed que trata de la construcci\u00f3n de la naci\u00f3n\u00bb34<\/sup>. Muchos de los jud\u00edos israel\u00edes han cre\u00eddo a pies juntillas que Palestina estaba deshabitada y era un desierto hasta que aparecieron ellos. Curiosamente este \u00abkafkiano\u00bb mito cae por s\u00ed mismo al dar paso a otro de los m\u00e1s importantes y m\u00e1s utilizado por los israel\u00edes como es el de que los dirigentes \u00e1rabes realizaron diversos llamamientos a la poblaci\u00f3n a trav\u00e9s de la radio, e instaron a los palestinos a que huyeran, abandonasen sus casas, y todo ello voluntariamente. Como contrapartida, estos historiadores proporcionaron la prueba de la expulsi\u00f3n planificada de 750.000-<\/p>\n
800.000 palestinos en 1948. Por una parte, se comprobaron los archivos radiof\u00f3nicos que no revelaban ning\u00fan llamamiento. Y, por otro lado, el estudio del Plan Dalet o Plan D, prob\u00f3 realmente que el objetivo sionista era hacer desaparecer la comunidad palestina y expulsar a todos sus miembros, (con masacres y distintas matanzas a menor o mayor escala), con la intenci\u00f3n de acelerar el \u00e9xodo de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n
Por \u00faltimo, se encuentra el mito de que Israel era \u00abd\u00e9bil\u00bb ante su poderoso \u00abenemigo \u00e1rabe\u00bb, adem\u00e1s de que cuando termin\u00f3 la contienda quer\u00eda firmar la paz con los diferentes pa\u00edses de la zona, algo que, como comprobaremos m\u00e1s adelante, tambi\u00e9n han desmentido los nuevos estudios35<\/sup>.<\/p>\n
A continuaci\u00f3n detallaremos algunos de estos mitos por su relevancia, especialmente el mito del \u00e9xodo voluntario de los palestinos36<\/sup>.<\/p>\n
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Seg\u00fan la historiograf\u00eda tradicional israel\u00ed, los palestinos, como mucho 500.000, partieron voluntariamente respondiendo a los llamamientos de los dirigentes \u00e1rabes. Incluso se llega a decir que los l\u00edderes jud\u00edos intentaron persuadirles para que se quedaran37<\/sup>. Al igual que tampoco se hab\u00eda planeado ninguna expulsi\u00f3n, y las escasas matanzas que hubo que lamentar, seg\u00fan los israel\u00edes, -como Deir Yassin, el 9 de abril de 1948- fueron perpetradas por tropas extremistas e incontroladas pertenecientes al Irg\u00fan de Menahim Beguin y el Stern de Yitzhak Shamir38<\/sup>.<\/p>\n
Pero para los historiadores fue una expulsi\u00f3n a conciencia \u00abseg\u00fan lo dispuesto en un plan pol\u00edtico-militar jalonado de matanzas\u00bb39<\/sup>. Como demuestran los an\u00e1lisis posteriores, uno de ellos realizado por Benny Morris, los archivos no recogen ning\u00fan llamamiento nacional, palestino o \u00e1rabe. Tampoco hay ninguna prueba de que los pa\u00edses \u00e1rabes, ni el Alto Comit\u00e9 \u00c1rabe (ACA) promovieran un \u00e9xodo masivo, ni de que hubieran dado instrucciones generales o hecho llamamiento alguno a los palestinos para que huyeran de sus hogares.<\/p>\n
Tambi\u00e9n, Walid Khalidi, en un an\u00e1lisis anterior y m\u00e1s profundo, examin\u00f3, por un lado, los archivos radiof\u00f3nicos y busc\u00f3 cualquier indicio de las supuestas \u00f3rdenes de los l\u00edderes \u00e1rabes, y por otra parte, al mismo tiempo, continu\u00f3 su investigaci\u00f3n partiendo de la idea de que si no se hab\u00edan realizado estos llamamientos, por lo tanto, se hab\u00eda producido una expulsi\u00f3n a gran escala de esta poblaci\u00f3n. Para ello pudo reunir los datos suficientes y sacar a la luz el denominado Plan Dalet que corrobor\u00f3 esta teor\u00eda.<\/p>\n
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En primer lugar, para desmentir esta tesis, Walid Khalidi inici\u00f3 su investigaci\u00f3n consultando los archivos de radio de la BBC en el British Museum de Londres:<\/p>\n
Si las \u00f3rdenes se hubieran emitido por radio […] y si se hubieran escuchado en [\u2026] pueblos y [\u2026] ciudades provocando la salida precipitada de miles de habitantes, tendr\u00eda que haber grabaciones con rastros o ecos de esas \u00f3rdenes. Hab\u00eda que buscarlos en los archivos de las estaciones de observaci\u00f3n de los gobiernos brit\u00e1nico y estadounidense […] que cubr\u00edan toda la zona de Oriente Pr\u00f3ximo […]40<\/sup><\/p>\n
No encontr\u00f3 el menor rastro de \u00f3rdenes de evacuaci\u00f3n en el bando \u00e1rabe; por el contrario, las emisoras \u00e1rabes hab\u00edan dado instrucciones a los palestinos para que permaneciesen en sus casas. A Walid Khalidi, por otra parte y por separado, se le uni\u00f3 el escritor Erskine Childers quien examinar\u00eda tambi\u00e9n los archivos de la BBC y llegar\u00eda a las mismas conclusiones que \u00e9l41<\/sup>. Mientras tanto, en la revista The Spectator <\/em>se produc\u00eda un debate-enfrentamiento entre Childers, Khalidi y Jon Kimche42<\/sup>. Finalmente, se pudo demostrar irrefutablemente lo que aquellos ya sab\u00edan que los llamamientos nunca hab\u00edan existido y que no se hab\u00eda producido ning\u00fan exilio voluntario.<\/p>\n
Desmentida esta teor\u00eda de los llamamientos y del \u00e9xodo voluntario, Walid Khalidi, consigui\u00f3 dilucidar el Plan Dalet o Plan D43<\/sup>, al reconstruir distintas fuentes sionistas como el libro de los hermanos Kimche, Jon y David, A Clash of Destinies<\/em>, la obra del antiguo militar Netanael Lorch, The Edge of the Sword<\/em>44<\/sup>, <\/em>y las fuentes en hebreo Sefer HaPalmah<\/em>, Qravot 5708, <\/em>y Sefer Toldot HaHaganah<\/em>45<\/sup>.<\/em><\/p>\n
En definitiva, el Plan Dalet y el estudio que conlleva, es la prueba decisiva que demuestra que existi\u00f3 y que se ejecut\u00f3 este plan como parte de una gran estrategia general urdida por el movimiento sionista, incluso \u00abla inspiraci\u00f3n del Plan D es el propio concepto sionista, su aplicaci\u00f3n tiene su origen en el pensamiento estrat\u00e9gico del sionismo\u00bb46<\/sup>. Las pautas trazadas y los objetivos marcados llevaban a un mismo fin: la creaci\u00f3n de un estado jud\u00edo. Y sab\u00edan que si quer\u00edan alcanzarlo era preciso hacer desaparecer la comunidad que hab\u00eda previamente, destruyendo las bases que la sustentaban, expulsando a sus habitantes y cometiendo asesinatos para que ese \u00e9xodo fuera m\u00e1s r\u00e1pido y eficaz.<\/p>\n
Adem\u00e1s, la importancia de este estudio y del Plan Dalet radica en que este plan, acompa\u00f1ado de otras estrategias, fue la \u201ccausa\u201d, y el efecto el nacimiento de la Cuesti\u00f3n palestina y el problema de los refugiados palestinos. Su ejecuci\u00f3n inici\u00f3 una interminable y dram\u00e1tica \u00absituaci\u00f3n\u00bb a\u00fan sin resolver y parte indispensable de la soluci\u00f3n del conflicto, los refugiados.<\/p>\n
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Otro de los aspectos que lleva consigo el \u201cmito del \u00e9xodo voluntario\u201d y que es preciso resaltar y centrarnos en \u00e9l es el t\u00e9rmino de \u201ctraslado\u201d o \u201ctransferencia\u201d de la poblaci\u00f3n -eufemismos utilizados para denominar la expulsi\u00f3n-. Este concepto ha sido el \u00abprotagonista\u00bb en la planificaci\u00f3n de la pol\u00edtica sionista durante el siglo pasado. La demograf\u00eda palestina y la cuesti\u00f3n de la tierra ya estaban en el n\u00facleo mismo de la idea preconcebida sionista de \u201ctraslado\u201d y de los planes secretos para llevarlo a cabo entre 1930 y 194047<\/sup>.<\/p>\n
Hay numerosas pruebas basadas en documentos de archivos israel\u00edes que revelan que los principales pol\u00edticos como Chaim Weitzman, primer presidente de Israel, David Ben Guri\u00f3n, primer ministro, y Moshe Sharret, ministro de Asuntos Exteriores, hab\u00edan aprobado previamente \u00abel \u201ctraslado\u201d entre 1937-1948 y previsto la \u201climpieza de la tierra\u201d en 1948\u00bb. Adem\u00e1s, intentaron por todos los medios influir en las propuestas de la Comisi\u00f3n Peel en 1937, en la cual se propon\u00eda una partici\u00f3n de Palestina entre \u00e1rabes y jud\u00edos, algo que conllevaba de por s\u00ed la idea de la \u201ctransferencia\u201d48<\/sup>.<\/p>\n
El estallido de la guerra tambi\u00e9n demostr\u00f3 que la evacuaci\u00f3n masiva solo era posible si iba acompa\u00f1ada de gran n\u00famero de atrocidades. As\u00ed lo constata el historiador militar israel\u00ed Arieh Yitzhaki al afirmar que las fuerzas jud\u00edas perpetraron importantes matanzas, entre 1948-49, y otras menores (individuos o grupos peque\u00f1os) en casi todos los pueblos. Otro historiador en la l\u00ednea de Yitzhaki que corrobora esta versi\u00f3n, Uri Milstein, va m\u00e1s all\u00e1 al afirmar que en 1948 todas las batallas terminaron en matanzas49<\/sup>.<\/p>\n
Adem\u00e1s, en agosto de 1948, en clara sinton\u00eda con la pol\u00edtica planificada y aplicada hasta entonces por los sionistas, el gobierno israel\u00ed dio un paso m\u00e1s y cre\u00f3 un Comit\u00e9 de Traslado que estaba encargado \u00abformal y oficialmente (aunque en secreto)\u00bb de dirigir el asentamiento de los refugiados palestinos en los pa\u00edses \u00e1rabes. De este comit\u00e9 saldr\u00edan las principales l\u00edneas de acci\u00f3n de la propaganda israel\u00ed sobre los refugiados palestinos, \u00abas\u00ed como algunos de los mitos del 48\u00bb. Formaban parte de \u00e9l, el alto consejero de Asuntos \u00c1rabes del ministerio de Asuntos Exteriores, Ezra Danin, el consejero del primer ministro de Asuntos Territoriales, Zalman Lifshitz, y Yosef Weitz, jefe del departamento de Colonizaci\u00f3n de Tierras\u00a0 del Fondo Nacional Jud\u00edo50<\/sup>. El esp\u00edritu de este comit\u00e9 se puede observar en las propias palabras de Yosef Weitz: \u00abdebemos tener clara una cosa: en este pa\u00eds no hay sitio para dos pueblos […] y la \u00fanica soluci\u00f3n es la tierra de Israel sin \u00e1rabes […] trasladar a los \u00e1rabes de aqu\u00ed a los pa\u00edses vecinos […]. No tiene que quedar ni un solo pueblo, ni una sola tribu beduina\u00bb51<\/sup>.<\/p>\n
Finalmente, tambi\u00e9n los an\u00e1lisis de este estudio presentan claramente a un Ben Guri\u00f3n que \u00abacariciaba la idea del \u201ctraslado\u201d desde hac\u00eda tiempo\u00bb a la vez que dirig\u00eda la expulsi\u00f3n de los \u00e1rabes y la confiscaci\u00f3n de sus bienes, pero no obstante, muy preocupado en no dejar rastro de su responsabilidad. Con este objetivo se expurgaron de los archivos ciertos textos con alusiones al \u201ctraslado\u201d y las operaciones de expulsi\u00f3n que estaban planeadas o ya hab\u00edan sido ejecutadas52<\/sup>.<\/p>\n
Como hemos visto con el Plan Dalet y la idea misma de \u201ctraslado\u201d, podemos decir que hab\u00eda y se segu\u00eda un verdadero plan, un gran plan -que se fue gestando en distintos espacios y esferas pol\u00edticas sionistas y pro-sionistas- para poder crear el estado de Israel y seguir poni\u00e9ndolo en pr\u00e1ctica una vez que esto se hubiera alcanzado. Para ello ejecutar\u00edan t\u00e1cticas atroces que facilitar\u00edan la expulsi\u00f3n, afianzar\u00edan lo conseguido, e impulsar\u00edan una r\u00e1pida colonizaci\u00f3n de la tierra. As\u00ed que, como podemos comprobar ahora, cuando Ben Guri\u00f3n declar\u00f3 en el consejo de ministros, en junio de 1948, su intenci\u00f3n de evitar el regreso de los refugiados palestinos \u00aba cualquier precio\u00bb, en realidad formaba parte de un programa pol\u00edtico muy concreto53<\/sup>.<\/p>\n
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En primer lugar, forma parte tambi\u00e9n de este mito reflejar la fundaci\u00f3n de Israel como heroica al verse como una \u00abvictoria milagrosa\u00bb de \u00abpersonas desvalidas\u00bb54<\/sup>, pues era com\u00fan difundir la idea de que la comunidad jud\u00eda estaba formada por un gran n\u00famero de supervivientes del holocausto a duras penas capaces de combatir55<\/sup>.<\/p>\n
En segundo lugar, el gran desequilibrio que hab\u00eda entre \u00abla minor\u00eda jud\u00eda y la multitud \u00e1rabe\u00bb ha sido descrito por los \u201cviejos historiadores\u201d en numerosas ocasiones. Pero nuevamente, la apertura de los archivos ha determinado esta l\u00ednea de investigaci\u00f3n con un nuevo enfoque y contrario al relato sionista predominante: el Yishuv y el resto de jud\u00edos en Palestina no estaban en inferioridad de condiciones y su poder no era menor que el de los ej\u00e9rcitos \u00e1rabes. Es decir, el mito de la lucha de David contra Goliat constantemente repetida en los distintos \u00e1mbitos israel\u00edes realmente no se produjo56<\/sup>.<\/p>\n
Tambi\u00e9n se ha demostrado que era err\u00f3nea la idea de que todos los estados \u00e1rabes se unieron conjuntamente, el 15 de mayo de 1948, para destruir el reci\u00e9n creado estado israel\u00ed, invadir Palestina y expulsar a sus habitantes jud\u00edos. Las distintas investigaciones, por ejemplo en este caso de Simha Flapan, concluyen que los pa\u00edses \u00e1rabes no ten\u00edan por objeto la liquidaci\u00f3n del nuevo estado, sino prevenir la aplicaci\u00f3n de un amenazante acuerdo entre el gobierno provisional jud\u00edo y el rey Abdallah con su proyecto de crear de nuevo una \u201cGran Siria\u201d57<\/sup>.<\/p>\n
Tampoco, como ha indagado Avi Shlaim, la situaci\u00f3n que aparece a partir de la guerra de 1948 es la de \u00abun Israel completamente solo contra la fuerza combinada de todo el mundo \u00e1rabe\u00bb58<\/sup>. Lo cual corrobora Benny Morris: \u00abel mapa en el que se ve un Israel min\u00fasculo rodeado de un mundo \u00e1rabe gigantesco no reflejaba con exactitud -ni tampoco lo hace hoy- la verdadera relaci\u00f3n de fuerzas militares en la regi\u00f3n\u00bb59<\/sup>.<\/p>\n
El rechazo de todos estos aspectos se centra en distintas pruebas. Por un lado, los nuevos documentos encontrados confirman la superioridad de las fuerzas israel\u00edes en efectivos, en armamento (tierra, mar y aire), en un mejor entrenamiento, y una mayor experiencia y coordinaci\u00f3n. Adem\u00e1s de un claro respaldo por parte de dos de los pa\u00edses m\u00e1s poderosos, Estados Unidos y la URSS. Con este \u00faltimo, el apoyo se hizo mucho m\u00e1s patente en el \u00e1mbito diplom\u00e1tico y militar60<\/sup>.<\/p>\n
Por otra parte, otra prueba en la que se han centrado los estudios ha sido en la importancia de la mencionada alianza transjordana-sionista que emergi\u00f3 durante 1930-194061<\/sup>. Seg\u00fan las investigaciones de Avi Shlaim, esta alianza demuestra que se produjo un acuerdo secreto el 17 de noviembre de 1947 (d\u00edas antes del plan de partici\u00f3n de la ONU) entre Golda Meir y el rey Abdallah de Transjordania. En \u00e9l se repart\u00edan Palestina, y la Legi\u00f3n \u00c1rabe (\u00fanico ej\u00e9rcito \u00e1rabe poderoso en la zona) se compromet\u00eda a no cruzar la frontera del territorio que ser\u00eda asignado al estado jud\u00edo62<\/sup>. Con ello los sionistas pretend\u00edan en primer lugar frustrar la creaci\u00f3n de un estado \u00e1rabe. Y al mismo tiempo se intentaba incrementar el territorio asignado por Naciones Unidas63<\/sup>. A todo ello tambi\u00e9n contribuy\u00f3 evitar la guerra contra los estados \u00e1rabes en su conjunto, pues Israel sab\u00eda la total desuni\u00f3n que hab\u00eda entre ellos a causa de sus diferentes intereses64<\/sup>.<\/p>\n
La Legi\u00f3n \u00c1rabe participar\u00eda en la guerra a partir del 15 de mayo de 1948, pero, como se ha constatado, no penetr\u00f3 nunca en territorio israel\u00ed, ni tom\u00f3 la iniciativa en las grandes batallas, menos en el caso de Jerusal\u00e9n. Jerusal\u00e9n fue el \u00fanico punto en discordia y coincide con el \u00fanico lugar en el que se enfrent\u00f3 la Legi\u00f3n \u00c1rabe de Transjordania y las fuerzas israel\u00edes con la hu\u00edda de estos \u00faltimos65<\/sup>.<\/p>\n
Finalmente, cuando se firmaron los distintos armisticios al final de la contienda en 1949, el pacto secreto judeo-jordano se impuso al plan de partici\u00f3n de la ONU y consiguieron as\u00ed lo que pretend\u00edan; Jordania ocup\u00f3 y se anexion\u00f3 Cisjordania, e Israel, el gran beneficiado, aument\u00f3 en un tercio la superficie de lo que le hab\u00eda sido atribuido por las Naciones Unidas.<\/p>\n
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De nuevo, seg\u00fan la versi\u00f3n oficial, Israel siempre ha \u201ctendido su mano\u201d para alcanzar la paz, pero dado que los l\u00edderes \u00e1rabes desde un principio no reconocieron su derecho a existir, nunca ha habido ning\u00fan interlocutor con quien negociar.<\/p>\n
Como respuesta, los nuevos estudios han demostrado que desde finales de la Segunda Guerra Mundial hasta 1952, Israel rechaz\u00f3 propuestas realizadas por los estados \u00e1rabes y por mediadores neutrales que podr\u00edan haber alcanzado un acuerdo66<\/sup>. Estas investigaciones apuntan a que los l\u00edderes \u00e1rabes y sus gobiernos estuvieron preparados para negociar una soluci\u00f3n del conflicto antes, durante y despu\u00e9s de la guerra de 1948. Y la conclusi\u00f3n general que se puede obtener es que tanto Egipto como Siria y los palestinos demostraron por sus acciones que hab\u00eda oportunidades para la paz, pero que Israel no estuvo preparado o no fue capaz de pagar el precio requerido67<\/sup>, e incluso desair\u00f3 algunas propuestas68<\/sup>.<\/p>\n
El ejemplo m\u00e1s representativo y extraordinario de estos ofrecimientos es el del caso de Siria. Tras el golpe de Estado ideado por el coronel sirio Husni Zaim,\u00a0 \u00e9ste propuso que Siria absorbiera y reasentara a 300.000 refugiados palestinos en la zona de Yazira, al norte del pa\u00eds69<\/sup>. Esta regi\u00f3n con su escasa poblaci\u00f3n y tierra f\u00e9rtil proporcionaba las condiciones ideales para un reasentamiento a gran escala. Husni Zaim pensaba que con esta propuesta el proyecto ser\u00eda financiado externamente y que esta medida conllevar\u00eda numerosos beneficios para Siria70<\/sup>. Por lo tanto, mientras que la idea fue recibida de forma entusiasta por Estados Unidos, Israel despreci\u00f3 la oferta. Aunque algunos intentaron destacar la oportunidad \u00fanica que se presentaba, el gobierno israel\u00ed no acept\u00f3, pues Ben Guri\u00f3n estaba determinado a imponer armisticios-tratados por la fuerza militar, no acuerdos de paz71<\/sup>. Cuando empezaron a replantearse esta sugerencia ya era demasiado tarde: Zaim hab\u00eda sido derrocado por un nuevo golpe militar.<\/p>\n
Finalmente, como colof\u00f3n a este art\u00edculo debemos hacer ciertas observaciones. Como resalta Dominique Vidal: \u00abes normal [\u2026] que las conclusiones de los \u201cnuevos historiadores\u201d molesten y disgusten a muchos israel\u00edes, porque lo que se ha desvelado no es una p\u00e1gina cualquiera de su historia, es ni m\u00e1s ni menos que \u201cel pecado original\u201d de Israel [\u2026]72<\/sup>.<\/p>\n
Efectivamente es el \u201cpecado original\u201d de Israel. Y es fundamental se\u00f1alar que el estudio realizado por los distintos investigadores, en lo que respecta a la guerra de 1948, refleja claramente que la cuesti\u00f3n de la responsabilidad del \u00e9xodo palestino \u00abno se resolver\u00e1 hasta que no se resuelva la propia Cuesti\u00f3n palestina\u00bb73<\/sup>.<\/p>\n
Con los estudios realizados sobre la Nakba <\/em>se pretende tratar el origen mismo del problema. Adem\u00e1s, debatir sobre las causas y circunstancias del \u00e9xodo puede reflejar el abanico de soluciones que se propongan al problema de los refugiados. Es decir, no se trata simplemente de contar lo que ocurri\u00f3 en 1948\u00a0 como \u00abun ejercicio sin ning\u00fan prop\u00f3sito en la historia\u00bb74<\/sup>. De lo que se trata es de resaltar, como explica Nur Masalha:<\/p>\n
Solo si se comprende [\u2026] la Nakba <\/em>sufrida por el pueblo palestino en 1948 se podr\u00e1 comprender la importancia del derecho al retorno para los palestinos. El dolor infligido [\u2026] solo puede enderezarse mediante un reconocimiento de su derecho a regresar a su tierra y su derecho a la restituci\u00f3n de sus propiedades. [\u2026] Una reconciliaci\u00f3n genuina entre ambos pueblos [\u2026] solo ser\u00e1 posible cuando Israel asuma la responsabilidad por haber sido el principal art\u00edfice del problema de los refugiados palestinos75<\/sup>.<\/p>\n
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Fuente<\/strong><\/em>: Revista de Estudios Internacionales Mediterr\u00e1neos – REIM – N\u00ba 5 – mayo-agosto 2008 – pp. 27-41 – ISSN: 1887-4460<\/p>\n
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TEXTO PDF COMPLETO >>>>>>> Mitos fundacionales y desmitificaci\u00f3n<\/a><\/p>\n
REFERENCIAS<\/strong><\/em><\/p>\n
4 Al igual que en art\u00edculos publicados en diversas revistas.<\/p>\n
10 WARSCHAWSKI, Michel. op.cit., <\/em>p. 36.<\/p>\n
14 PAPP\u00c9, Ilan, art.cit., p. 35.<\/p>\n
15 Ibid<\/em>., citado por VIDAL, Dominique, op.cit., <\/em>p. 128.<\/p>\n
18 PAPP\u00c9, Ilan, art.cit., p. 32.<\/p>\n
21 MASALHA, Nur, op.cit., <\/em>p. 67.<\/p>\n
26 MASALHA, op.cit., <\/em>p. 68.<\/p>\n
29 MASALHA, op.cit., <\/em>p. 68.<\/p>\n
33 WARSCHAWSKI, M: Israel-Palestina la alternativa de la convivencia binacional, op.cit., <\/em>p. 36. Otro ejemplo es el del militar Arieh Yitzhaki. Afirm\u00f3 que las fuerzas jud\u00edas perpetraron importantes matanzas, (1948-49), y otras menores en casi todos los pueblos, por lo que a este veterano el Ministerio de Defensa le prohibi\u00f3 trabajar despu\u00e9s de que sus declaraciones fueran consideradas como \u201cinjurias\u201d. V\u00e9ase: http:\/\/www.yedid.org.il\/English\/NewspMain.asp?id=490<\/a><\/p>\n
35 MASALHA, op.cit.<\/em>, pp. 19-64; VIDAL, op.cit., <\/em>pp. 125-150.<\/p>\n
37 FLAPAN, Simha, op.cit., <\/em>p. 9.<\/p>\n
38 VIDAL, op.cit., <\/em>p. 132.<\/p>\n
39 Ibid, <\/em>p. 132, cita conclusiones de Walid KHALIDI y Elias SANBAR.<\/p>\n
47 MASALHA, Pol\u00edticas de la negaci\u00f3n, op.cit., <\/em>p. 19. Seg\u00fan Ilan PAPP\u00c9: Teodor Herzl, ya en 1882, expresa cuando llega el primer sionista a Israel, que no pueden permitir a la poblaci\u00f3n local que se quede. Entrevista realizada por Solidaridad.net, el 21-1-2004 a I. PAPP\u00c9. Disponible en http:\/\/www.solidaridad.net\/articulo1066_enesp.htm<\/a><\/p>\n
54 CAPLAN, Neil: \u201cThe new historians\u201d, art.cit., p. 96.<\/p>\n
55 PAPP\u00c9, Ilan: \u201cLa critique post-sioniste en Isra\u00ebl\u201d, art.cit., p. 34.<\/p>\n
57 FLAPAN, Simha, The birth of Israel. Myth and Realities, op.cit., <\/em>p. 9.<\/p>\n
58 MASALHA, Pol\u00edticas<\/em>… op.cit., <\/em>p. 66.<\/p>\n
61 LANDIS, Joshua, op.cit. <\/em>p. 178.<\/p>\n
62 VIDAL, op.cit., <\/em>pp. 129-130.<\/p>\n
63 FLAPAN, op.cit., <\/em>p. 8.<\/p>\n
64 LANDIS, op.cit., <\/em>p. 178.<\/p>\n
66 FLAPAN, op.cit., <\/em>p. 203.<\/p>\n
68 PAPP\u00c9, Ilan, The making of the Arab-Israeli Conflict<\/em>, op.cit<\/em>., p. 193.<\/p>\n
70 FLAPAN, op.cit., <\/em>p. 209.<\/p>\n
72 VIDAL, op.cit., <\/em>p. 137.<\/p>\n
73 KHALIDI, Walid, op.cit., <\/em>p. 65.<\/p>\n
74 V\u00e9ase ABU SITTA, Salman: \u201cThe Feasibility of the Right of Return\u201d, op.cit., <\/em>pp. 171-196. Se puede encontrar en http:\/\/www.arts.mcgill.ca\/mepp\/prrn\/papers\/abusitta.html<\/a><\/p>\n
75 MASALHA, op.cit., <\/em>p. 57.<\/p>\n
VER TAMBIEN: http:\/\/nakba.qfmalaysia.org\/#video<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"