{"id":12308,"date":"2025-03-29T19:39:14","date_gmt":"2025-03-29T19:39:14","guid":{"rendered":"https:\/\/redinternacional.net\/?p=12308"},"modified":"2025-03-29T19:39:14","modified_gmt":"2025-03-29T19:39:14","slug":"como-israel-mato-a-los-kennedy-mike-witney-ron-unz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redinternacional.net\/2025\/03\/29\/como-israel-mato-a-los-kennedy-mike-witney-ron-unz\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo Israel mat\u00f3 a los Kennedy – Mike Witney & Ron Unz"},"content":{"rendered":"

\"\"<\/p>\n

 <\/p>\n

Entrevista de Mike Whitney con Ron Unz<\/strong><\/p>\n

Pregunta 1: \u00bfMat\u00f3 Israel a JFK?<\/strong><\/p>\n

Mike Whitney<\/strong>: \u00bfEstuvo Israel involucrado en el asesinato del presidente John F. Kennedy? (\u00bfHay pruebas tangibles o se trata principalmente de conjeturas?). Y si Israel estuvo involucrado, \u00bfcu\u00e1l habr\u00eda sido el presunto motivo?<\/p>\n

Ron Unz:<\/strong> Aunque no hay pruebas irrefutables que involucren a Israel y a su servicio secreto, el Mossad, en el asesinato de JFK, hay una enorme cantidad de pruebas indirectas que indican que desempe\u00f1aron un papel central en la conspiraci\u00f3n, y que ciertamente estuvieron muy involucrados en cuanto a los medios, el m\u00f3vil y la oportunidad.<\/p>\n

Adem\u00e1s, ninguna otra organizaci\u00f3n tiene un historial tan largo e impresionante de asesinatos pol\u00edticos muy publicitados, muchos de cuyos objetivos eran importantes l\u00edderes occidentales, incluidos presidentes estadounidenses.<\/p>\n

Sin embargo, como se\u00f1al\u00e9 en uno de mis primeros art\u00edculos sobre el tema en 2018, durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de JFK, casi nadie ha sugerido una posible implicaci\u00f3n israel\u00ed.<\/p>\n

Durante d\u00e9cadas despu\u00e9s del asesinato de 1963, pr\u00e1cticamente no se expresaron dudas sobre Israel y, por lo tanto, ninguno de los cientos o miles de libros sobre conspiraciones de asesinato publicados en los a\u00f1os 1960, 1970 y 1980 aludi\u00f3 al papel del Mossad, aunque casi todos los dem\u00e1s posibles culpables, que iban desde el Vaticano hasta los Illuminati, fueron examinados a fondo. Kennedy recibi\u00f3 m\u00e1s del 80 % de los votos de los jud\u00edos en su elecci\u00f3n en 1960, y los jud\u00edos estadounidenses ocupaban un lugar esencial en la Casa Blanca. Fue muy apreciado por personalidades de los medios de comunicaci\u00f3n, celebridades e intelectuales jud\u00edos, desde Nueva York hasta Hollywood, pasando por la Ivy League. Adem\u00e1s, personas de origen jud\u00edo como Mark Lane y Edward Epstein estuvieron entre los primeros partidarios de la hip\u00f3tesis de un complot para asesinarlo, y sus controvertidas teor\u00edas fueron defendidas por influyentes personalidades culturales jud\u00edas como Mort Sahl y Norman Mailer. Dado que la administraci\u00f3n Kennedy era ampliamente percibida como proisrael\u00ed, no parec\u00eda haber ning\u00fan motivo posible para la implicaci\u00f3n del Mossad, y unas acusaciones extra\u00f1as y totalmente infundadas de tal magnitud dirigidas contra el Estado jud\u00edo ten\u00edan pocas posibilidades de causar un gran revuelo en una industria editorial mayoritariamente proisrael\u00ed.<\/p>\n

Sin embargo, a principios de la d\u00e9cada de 1990, periodistas e investigadores de renombre comenzaron a revelar informaci\u00f3n sobre el desarrollo del arsenal nuclear israel\u00ed. En su libro The Samson Option: Israel’s Nuclear Arsenal and American Foreign Policy,<\/em> publicado en 1991, Seymour Hersh describe los considerables esfuerzos realizados por la administraci\u00f3n Kennedy para obligar a Israel a permitir inspecciones internacionales de su reactor nuclear supuestamente no militar en Dimona, y as\u00ed evitar su uso en la producci\u00f3n de armas nucleares. El mismo a\u00f1o se public\u00f3 Dangerous Liaisons: The Inside Story of the U.S.-Israeli Covert Relationship<\/em>, de Andrew y Leslie Cockburn, que abordaba un tema similar.<\/p>\n

Aunque en aquel momento fue totalmente ignorado por el p\u00fablico, el conflicto pol\u00edtico de principios de los a\u00f1os sesenta entre los gobiernos estadounidense e israel\u00ed sobre el desarrollo de armas nucleares fue una de las principales prioridades de la pol\u00edtica exterior de la administraci\u00f3n Kennedy, que hab\u00eda hecho de la no proliferaci\u00f3n nuclear una de sus principales misiones internacionales. Cabe se\u00f1alar que John McCone, elegido por Kennedy para dirigir la CIA, hab\u00eda trabajado anteriormente en la Comisi\u00f3n de Energ\u00eda At\u00f3mica bajo Eisenhower, y que fue el origen de la filtraci\u00f3n de que Israel estaba construyendo un reactor nuclear para producir plutonio.<\/p>\n

Las presiones y amenazas de sanciones financieras ejercidas en secreto por la administraci\u00f3n Kennedy sobre Israel se volvieron finalmente tan severas que llevaron a la dimisi\u00f3n del primer ministro fundador de Israel, David Ben-Guri\u00f3n, en junio de 1963. Pero todas estas iniciativas fueron casi completamente interrumpidas o canceladas cuando Johnson reemplaz\u00f3 a Kennedy en noviembre del mismo a\u00f1o. El periodista Michael Collins Piper se\u00f1ala que el libro de Stephen Green publicado en 1984, Taking Sides: America’s Secret Relations With a Militant Israel<\/em>, ya hab\u00eda demostrado que la pol\u00edtica estadounidense en Oriente Medio se hab\u00eda invertido por completo tras el asesinato de Kennedy, pero este importante descubrimiento apenas llam\u00f3 la atenci\u00f3n en su momento.<\/p>\n

Los esc\u00e9pticos sobre la existencia de una base institucional plausible para una conspiraci\u00f3n para asesinar a JFK a menudo han se\u00f1alado la extrema continuidad de las pol\u00edticas exteriores e interiores entre las administraciones Kennedy y Johnson, argumentando que esto arroja serias dudas sobre la posibilidad de tal motivo. Aunque este an\u00e1lisis puede parecer correcto en general, el comportamiento de Estados Unidos hacia Israel y su programa de armamento nuclear constituye una excepci\u00f3n especialmente notable a esta tendencia.<\/p>\n

Otro tema de gran preocupaci\u00f3n para los responsables israel\u00edes puede estar relacionado con los esfuerzos de la administraci\u00f3n Kennedy por restringir en gran medida las actividades de los grupos de presi\u00f3n pol\u00edticos proisrael\u00edes. Durante su campa\u00f1a presidencial de 1960, Kennedy se reuni\u00f3 en Nueva York con un grupo de ricos defensores de Israel, encabezados por el financiero Abraham Feinberg, que le ofrecieron una considerable ayuda econ\u00f3mica a cambio de ejercer una influencia decisiva en la pol\u00edtica de Oriente Medio. Kennedy logr\u00f3 tranquilizarlos con vagas promesas, pero consider\u00f3 el incidente tan perturbador que a la ma\u00f1ana siguiente fue a ver al periodista Charles Bartlett, uno de sus amigos m\u00e1s cercanos, y expres\u00f3 su indignaci\u00f3n ante la idea de que la pol\u00edtica exterior estadounidense pudiera caer bajo el control de partidarios de una potencia extranjera, prometiendo que si llegaba a presidente, rectificar\u00eda esa tendencia. Y, de hecho, una vez que su hermano Robert fue nombrado fiscal general, este \u00faltimo lanz\u00f3 una amplia campa\u00f1a legal para obligar a los grupos proisrael\u00edes a registrarse como agentes extranjeros, reduciendo as\u00ed considerablemente su poder e influencia. Pero tras la muerte de JFK, este proyecto se abandon\u00f3 r\u00e1pidamente y, como compromiso, la principal lobby proisrael\u00ed simplemente acept\u00f3 reorganizarse y convertirse en AIPAC.<\/p>\n

Estas nuevas revelaciones sobre la feroz y secreta lucha pol\u00edtica entre la administraci\u00f3n Kennedy y el gobierno israel\u00ed en torno al programa secreto de desarrollo de armas nucleares de este \u00faltimo llamaron la atenci\u00f3n de Michael Collins Piper, periodista veterano de The Spotlight<\/em>, que r\u00e1pidamente se interes\u00f3 por la posible relaci\u00f3n con el asesinato del presidente Kennedy.<\/p>\n

Siguiendo esta pista, Piper reuni\u00f3 r\u00e1pidamente una gran cantidad de pruebas indirectas que suger\u00edan que el Mossad israel\u00ed, junto con sus colaboradores estadounidenses, muy probablemente desempe\u00f1\u00f3 un papel central en el asesinato de 1963 en Dallas, pruebas que las investigaciones anteriores sobre el asesinato hab\u00edan pasado por alto o tal vez ignorado deliberadamente. Por ejemplo, el libro muy convencional de Green de 1984 se\u00f1alaba:<\/p>\n

\u00abSin embargo, el acontecimiento m\u00e1s significativo de 1963 para el programa nuclear israel\u00ed se produjo el 22 de noviembre en un avi\u00f3n que cubr\u00eda la ruta Dallas-Washington D. C., cuando Lyndon Baines Johnson prest\u00f3 juramento como 36.\u00ba presidente de los Estados Unidos, tras el asesinato de John F. Kennedy\u00bb.<\/p>\n

En unos meses, Piper redact\u00f3 el manuscrito de la primera edici\u00f3n de Final Judgment<\/em>, su obra fundacional que presenta y documenta la hip\u00f3tesis de Piper, con mucho el an\u00e1lisis m\u00e1s controvertido y explosivo de uno de los acontecimientos mundiales m\u00e1s tristemente c\u00e9lebres del siglo XX.<\/p>\n

Al sumergirme en la lectura de algunos de los libros m\u00e1s populares e importantes sobre el asesinato de Kennedy, escritos por investigadores de renombre como David Talbot, James W. Douglass y Roger Stone, me di cuenta de que exclu\u00edan cuidadosamente cualquier menci\u00f3n de los trabajos de Piper, consider\u00e1ndolos aparentemente demasiado explosivos, hasta el punto de ni siquiera hacer referencia a ellos. Del mismo modo, la estrecha amistad de Piper con el abogado Mark Lane, el padre fundador de los estudios sobre la conspiraci\u00f3n para el asesinato de JFK, puede haber afectado gravemente al tratamiento de este \u00faltimo en el movimiento que \u00e9l mismo hab\u00eda contribuido tanto a crear.<\/p>\n

Final Judgment<\/em> ha sido objeto de varias reediciones desde su publicaci\u00f3n inicial en 1994, y en su sexta edici\u00f3n, publicada en 2004, contaba con m\u00e1s de 650 p\u00e1ginas, incluyendo numerosos ap\u00e9ndices y m\u00e1s de 1100 notas al pie de p\u00e1gina, la gran mayor\u00eda de las cuales hac\u00edan referencia a fuentes perfectamente fiables. La organizaci\u00f3n y el formato de los textos eran muy elementales, lo que reflejaba el boicot total de todos los editores, tradicionales o alternativos, pero el contenido me pareci\u00f3 notable y, en general, muy convincente. A pesar del bloqueo total de todos los medios de comunicaci\u00f3n, el libro ha vendido m\u00e1s de 40 000 ejemplares a lo largo de los a\u00f1os, convirti\u00e9ndose en una especie de best-seller underground, y atrayendo sin duda la atenci\u00f3n de todos los investigadores sobre el asesinato de JFK, aunque aparentemente casi ninguno de ellos quiso mencionar su existencia. Sospecho que estos otros escritores se dieron cuenta de que el simple reconocimiento de la existencia del libro, aunque solo fuera para ridiculizarlo o rechazarlo, podr\u00eda resultar fatal para su carrera medi\u00e1tica y editorial. Piper muri\u00f3 en 2015, a los 54 a\u00f1os, aquejado por problemas de salud y un alto consumo de alcohol, a menudo asociados con la pobreza extrema, y otros periodistas pueden haber dudado en arriesgarse a correr la misma suerte.<\/p>\n

Para ilustrar esta extra\u00f1a situaci\u00f3n, la bibliograf\u00eda del libro de Talbot publicado en 2007 contiene cerca de 140 referencias, algunas de las cuales son bastante oscuras, pero no menciona en ning\u00fan momento Final Judgment<\/em>, ni su \u00edndice, aunque muy completo, contiene la m\u00e1s m\u00ednima referencia a los \u00abjud\u00edos\u00bb o a \u00abIsrael\u00bb. De hecho, un d\u00eda describe con mucha delicadeza al equipo directivo totalmente jud\u00edo del senador Robert Kennedy declarando: \u00abNo se pod\u00eda encontrar ni un solo cat\u00f3lico\u00bb. En 2015, public\u00f3 una continuaci\u00f3n igualmente prudente y, aunque el \u00edndice contiene muchas entradas relacionadas con los jud\u00edos, todas estas referencias se refieren al Segunda Guerra Mundial y a los nazis, incluida su discusi\u00f3n sobre los supuestos v\u00ednculos de Allen Dulles, su principal bestia negra, con los nazis. El libro de Stone, aunque condena sin piedad al presidente Lyndon Johnson por el asesinato de JFK, tambi\u00e9n excluye extra\u00f1amente a los \u00abjud\u00edos\u00bb e \u00abIsrael\u00bb de la larga lista de referencias y Final Judg<\/em>ment de la bibliograf\u00eda, y el libro de Douglass sigue el mismo patr\u00f3n.<\/p>\n

Adem\u00e1s, las preocupaciones extremas provocadas por la hip\u00f3tesis de Piper entre los investigadores del asesinato de JFK pueden explicar una extra\u00f1a anomal\u00eda. Aunque Mark Lane es de origen jud\u00edo y de izquierdas, pas\u00f3 muchos a\u00f1os trabajando para el Liberty Lobby despu\u00e9s de ganar el juicio por difamaci\u00f3n contra el peri\u00f3dico The New York Times<\/em>, y aparentemente se hizo bastante amigo de Piper, uno de sus principales redactores. Seg\u00fan Piper, Lane le dijo que Final Judgment<\/em> presentaba \u00abargumentos irrefutables\u00bb a favor de un papel importante del Mossad en el asesinato, y consideraba que esta teor\u00eda complementaba perfectamente su propio inter\u00e9s en la implicaci\u00f3n de la CIA. Sospecho que la preocupaci\u00f3n por estas conexiones explica por qu\u00e9 Lane fue casi completamente silenciado en los libros de Douglass y Talbot de 2007, y solo se menciona en el segundo libro de Talbot cuando su trabajo era absolutamente esencial para su propia investigaci\u00f3n. Por el contrario, los editores del New York Times<\/em> no son tan propensos a estar bien informados sobre los aspectos menos conocidos de la comunidad de investigadores del asesinato de JFK, y al ignorar esta controversia oculta, le concedieron a Lane el largo y elogioso obituario que su carrera merec\u00eda plenamente.<\/p>\n

Cuando se sospecha que un individuo ha cometido un crimen, a menudo es \u00fatil examinar cuidadosamente su comportamiento pasado. Como he dicho anteriormente, no conozco ning\u00fan ejemplo en la historia en el que el crimen organizado haya intentado asesinar a una personalidad pol\u00edtica estadounidense, ni siquiera a una de importancia moderada en la escena nacional. Y a pesar de algunos temores aqu\u00ed y all\u00e1, lo mismo ocurre con la CIA.<\/p>\n

Por otro lado, el Mossad israel\u00ed y los grupos sionistas que precedieron a la creaci\u00f3n del Estado jud\u00edo parecen tener un largo historial de asesinatos, incluidos los de figuras pol\u00edticas de alto rango que normalmente se considerar\u00edan intocables. Lord Moyne, ministro de Estado brit\u00e1nico para Oriente Medio, fue asesinado en 1944 y el conde Folke Bernadotte, negociador de paz enviado por la ONU para ayudar a resolver la primera guerra \u00e1rabe-israel\u00ed, corri\u00f3 la misma suerte en septiembre de 1948. Ni siquiera un presidente estadounidense estaba completamente a salvo de tales riesgos, y Piper se\u00f1ala que las memorias de Margaret, la hija de Harry Truman, revelan que militantes sionistas intentaron asesinar a su padre en 1947 con un sobre que conten\u00eda productos qu\u00edmicos t\u00f3xicos, ya que sospechaban que se hab\u00eda quedado atr\u00e1s en su apoyo a Israel, aunque este intento fallido nunca se hizo p\u00fablico. La facci\u00f3n sionista responsable de todos estos incidentes estaba dirigida por Yitzhak Shamir, quien m\u00e1s tarde se convirti\u00f3 en uno de los jefes del Mossad y director de su programa de asesinatos en la d\u00e9cada de 1960, antes de convertirse en primer ministro de Israel en 1986.<\/p>\n

Seg\u00fan las afirmaciones contenidas en los reveladores best-sellers de los a\u00f1os noventa del desertor del Mossad Victor Ostrovsky, Israel incluso consider\u00f3 el asesinato del presidente George H. W. Bush en 1992 debido a sus amenazas de cortar la ayuda financiera a Israel durante un conflicto sobre las pol\u00edticas de asentamientos en Cisjordania, y me han informado de que la administraci\u00f3n Bush se tom\u00f3 muy en serio esta informaci\u00f3n en aquel momento. Y aunque a\u00fan no lo he le\u00eddo, el reciente libro Rise and Kill First: The Secret History of Israel’s Targeted Assassinations<\/em> del periodista Ronen Bergman, muy elogiado, sugiere que quiz\u00e1s ning\u00fan otro pa\u00eds del mundo ha recurrido con tanta regularidad al asesinato como herramienta est\u00e1ndar de la pol\u00edtica oficial del Estado.<\/p>\n

Se pueden citar otros elementos destacados que tienden a respaldar la hip\u00f3tesis de Piper. Una vez que se admite la existencia de un complot para asesinar a JFK, la \u00fanica persona cuya participaci\u00f3n es pr\u00e1cticamente segura es Jack Ruby, y sus v\u00ednculos con el crimen organizado estaban casi enteramente relacionados con el ala jud\u00eda de esta organizaci\u00f3n, poderosa pero poco mencionada, presidida por Meyer Lansky, un ferviente partidario de Israel. El propio Ruby manten\u00eda v\u00ednculos especialmente estrechos con el lugarteniente de Lansky, Mickey Cohen, que reinaba en el mundo del hampa de Los \u00c1ngeles y hab\u00eda participado personalmente en el contrabando de armas para Israel antes de la guerra de 1948. De hecho, seg\u00fan el rabino Hillel Silverman de Dallas, Ruby hab\u00eda explicado en privado que hab\u00eda matado a Oswald diciendo: \u00abLo hice por el pueblo jud\u00edo\u00bb.<\/p>\n

Tambi\u00e9n merece la pena mencionar un aspecto fascinante de la pel\u00edcula JFK de Oliver Stone, que marc\u00f3 un hito. Arnon Milchan, el rico productor de Hollywood que apoy\u00f3 el proyecto, no solo era ciudadano israel\u00ed, sino que tambi\u00e9n habr\u00eda desempe\u00f1ado un papel central en la enorme red de espionaje destinada a desviar tecnolog\u00eda y materiales estadounidenses hacia el programa de armamento nuclear de Israel, la misma empresa que la administraci\u00f3n Kennedy se hab\u00eda esforzado por bloquear. Milchan incluso ha sido descrito a veces como \u00abel James Bond israel\u00ed\u00bb. Y aunque la pel\u00edcula dura tres horas, JFK evita escrupulosamente presentar los detalles que Piper considerar\u00e1 m\u00e1s tarde como los primeros indicios de una dimensi\u00f3n israel\u00ed, pareciendo m\u00e1s bien se\u00f1alar al fan\u00e1tico movimiento anticomunista estadounidense y a la \u00e9lite del complejo militar-industrial de la Guerra Fr\u00eda como los culpables.<\/p>\n

Para aquellos que deseen leer el extenso an\u00e1lisis de Piper, la edici\u00f3n de 2005 de su obra fundacional est\u00e1 disponible en esta web en un pr\u00e1ctico formato HTML.<\/p>\n

\u00abFinal Judgment, The Missing Link in the JFK Assassination Conspiracy<\/em>\u00bb, Michael Collins Piper, 2005<\/p>\n

Esta edici\u00f3n en realidad incluye varios libros mucho m\u00e1s cortos, publicados originalmente por separado. Uno de ellos, en forma de una larga serie de preguntas y respuestas, describe el origen de la idea y responde a muchas preguntas relacionadas con ella. Para algunos lectores, podr\u00eda ser un mejor punto de partida.<\/p>\n

Default Judgment, Questions, Answers & Reflections About the Crime of the Century<\/em>, Michael Collins Piper, 2005<\/p>\n

Laurent Guy\u00e9not, un destacado investigador franc\u00e9s especialista en teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n, es uno de los pocos autores que han aceptado defender y promover la hip\u00f3tesis de Piper. Aunque no comparto necesariamente todos sus argumentos, recomiendo encarecidamente su libro The Unspoken Kennedy Truth<\/em>, publicado en 2019, como la mejor presentaci\u00f3n de la tesis de Israel\/el Mossad sobre el asesinato de JFK. Esta obra de bolsillo resume toda la informaci\u00f3n esencial y es lo suficientemente corta como para leerla f\u00e1cilmente en uno o dos d\u00edas. Su art\u00edculo de 2018 sobre el mismo tema cubre la misma informaci\u00f3n en una forma mucho m\u00e1s abreviada:<\/p>\n

\u00ab\u00bfMat\u00f3 Israel a los Kennedy?\u00bb,<\/a> Laurent Guy\u00e9not, The Unz Review<\/em>, 3 de junio de 2018<\/p>\n

Guy\u00e9not tambi\u00e9n present\u00f3 esta misma informaci\u00f3n controvertida en forma de documental de 2022 disponible en YouTube. Aunque quiz\u00e1s demasiado hagiogr\u00e1fico, \u00abIsrael y los asesinatos de los hermanos Kennedy\u00bb tambi\u00e9n constituye la mejor introducci\u00f3n en v\u00eddeo a este tema.<\/p>\n

A pesar de su falta de rigor, tambi\u00e9n recomiendo el documental complementario de Ryan Dawson, NUMEC: How Israel Stole the Atomic Bomb and Killed JFK<\/em>, que se centra principalmente en el programa de desarrollo de armas nucleares de Israel.<\/p>\n

Candace Owens resume toda la historia en 3 minutos: https:\/\/x.com\/TheRISEofROD\/status\/1902929655272772089?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1902929655272772089%7Ctwgr%5E442865619d34687e979562b09a0ffdc218f11a30%7Ctwcon%5Es1_c10&ref_url=https%3A%2F%2Freseauinternational.net%2Fcomment-israel-a-tue-les-kennedy%2F<\/a><\/p>\n

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Pregunta 2: \u00bfSe puede establecer un v\u00ednculo con el asesinato de RFK? <\/strong><\/p>\n

Mike Whitney: \u00bfC\u00f3mo encaja el asesinato del senador Robert F. Kennedy en 1968 en esta historia?<\/strong><\/p>\n

Ron Unz<\/strong>: La tendencia general a disociar el asesinato del presidente John F. Kennedy en 1963 del de su hermano menor, el senador Robert F. Kennedy, en 1968, es, en mi opini\u00f3n, un grave error.<\/p>\n

Los dos hombres eran los aliados y socios pol\u00edticos m\u00e1s cercanos. Robert fue fiscal general en la administraci\u00f3n de su hermano mayor y era considerado por muchos como la segunda personalidad m\u00e1s poderosa de Estados Unidos en ese momento. Adem\u00e1s, un examen cuidadoso de las pruebas sugiere que estos dos asesinatos est\u00e1n estrechamente relacionados, como era de esperar.<\/p>\n

En mi primer art\u00edculo de 2018 sobre el asesinato de JFK, expliqu\u00e9 que hab\u00eda pasado casi toda mi vida sufriendo tal lavado de cerebro por la narrativa de los medios de comunicaci\u00f3n de masas que nunca hab\u00eda sospechado de la posibilidad de una conspiraci\u00f3n en ese asesinato.<\/p>\n

Pero cuando comenc\u00e9 a sospechar y decid\u00ed investigar el tema, el primer libro que le\u00ed por casualidad fue el best-seller nacional de David Talbot en 2007, Hermanos: La historia oculta de los a\u00f1os Kennedy<\/em>, que se centraba en la relaci\u00f3n entre John F. Kennedy y su hermano menor Robert. Expliqu\u00e9 que esa elecci\u00f3n result\u00f3 ser extremadamente acertada:<\/p>\n

\u201cEl libro de Talbot me impresion\u00f3 especialmente, ya que se basa en m\u00e1s de 150 entrevistas personales y ha sido publicado por The Free Press, una editorial muy reputada. Aunque su relato est\u00e1 te\u00f1ido de una considerable aura hagiogr\u00e1fica, es cautivador y est\u00e1 salpicado de numerosas escenas impactantes. Pero si bien la presentaci\u00f3n contribuy\u00f3 sin duda a explicar la favorable acogida de la cr\u00edtica y la forma en que logr\u00f3 producir un best-seller nacional en un campo aparentemente abandonado desde hace mucho tiempo, esta presentaci\u00f3n es, en mi opini\u00f3n, mucho menos importante que el contenido en s\u00ed.\u201d<\/p>\n

Si la idea de una conspiraci\u00f3n contra JFK se me hubiera pasado por la cabeza, el silencio de las autoridades me habr\u00eda parecido un argumento absolutamente concluyente. Si se hubiera podido dudar de la conclusi\u00f3n de la Comisi\u00f3n Warren de que el tirador actu\u00f3 solo, el fiscal general Robert Kennedy seguramente habr\u00eda iniciado una investigaci\u00f3n completa para vengar a su hermano asesinado.<\/p>\n

Pero como Talbot demuestra tan eficazmente, la realidad de la situaci\u00f3n pol\u00edtica era muy diferente. Robert Kennedy pudo haber comenzado esa fat\u00eddica ma\u00f1ana siendo generalmente considerado como el segundo hombre m\u00e1s poderoso del pa\u00eds, pero tan pronto como su hermano fue asesinado y su ac\u00e9rrimo enemigo personal Lyndon Johnson prest\u00f3 juramento como nuevo presidente, su autoridad gubernamental se desvaneci\u00f3 casi de inmediato. El veterano director del FBI, J. Edgar Hoover, que era su subordinado hostil y cuya destituci\u00f3n probablemente estaba prevista durante la segunda legislatura de JFK, mostr\u00f3 inmediatamente su desprecio y no respondi\u00f3 a sus peticiones. Al haber perdido todo control sobre los resortes del poder, Robert Kennedy ya no ten\u00eda capacidad para llevar a cabo una investigaci\u00f3n seria.<\/p>\n

Seg\u00fan numerosos testimonios, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n casi inmediata de que su hermano hab\u00eda sido asesinado por un grupo organizado, que muy probablemente inclu\u00eda elementos dentro de la propia administraci\u00f3n estadounidense, pero no pudo hacer nada para resolver la situaci\u00f3n. Como confiaba regularmente a sus seres queridos, esperaba, a la edad de 38 a\u00f1os, acceder \u00e9l mismo al Despacho Oval alg\u00fan d\u00eda y, una vez en el poder, descubrir a los asesinos de su hermano y llevarlos ante la justicia. Pero mientras esperaba ese d\u00eda, se sent\u00eda impotente, y cualquier acusaci\u00f3n infundada por su parte ser\u00eda totalmente desastrosa tanto para la unidad nacional como para su propia credibilidad. As\u00ed, durante a\u00f1os, se vio obligado a asentir y aceptar p\u00fablicamente la versi\u00f3n oficial del inexplicable asesinato de su hermano a manos de un loco solitario, una mentira respaldada p\u00fablicamente por casi todo el establishment pol\u00edtico, y esta situaci\u00f3n le atormentaba profundamente. Adem\u00e1s, al aceptar aparentemente esta versi\u00f3n de los hechos, a menudo dio la impresi\u00f3n de adherirse a ella sin reservas, lo que fue interpretado por otros, especialmente en los medios de comunicaci\u00f3n…<\/p>\n

Si las dos primeras docenas de p\u00e1ginas del libro de Talbot trastornaron por completo mi visi\u00f3n del asesinato de JFK, el \u00faltimo tramo me pareci\u00f3 casi igual de asombroso. Con la guerra de Vietnam como lastre pol\u00edtico, el presidente Johnson decidi\u00f3 no presentarse de nuevo en 1968, lo que permiti\u00f3 a Robert Kennedy, que super\u00f3 considerables obst\u00e1culos para ganar importantes primarias, lanzarse en el \u00faltimo minuto a la carrera por la nominaci\u00f3n dem\u00f3crata. Luego, el 4 de junio de 1968, gan\u00f3 en California, un estado crucial, lo que le abri\u00f3 el camino hacia la nominaci\u00f3n y la presidencia misma, donde finalmente podr\u00eda investigar a fondo el asesinato de su hermano. Pero unos minutos despu\u00e9s de su discurso de victoria, fue abatido, supuestamente por otro francotirador, esta vez un inmigrante palestino confundido llamado Sirhan Sirhan, supuestamente indignado por las posiciones p\u00fablicas proisrael\u00edes de Kennedy, aunque estas no eran diferentes de las expresadas por la mayor\u00eda de los dem\u00e1s candidatos pol\u00edticos en Estados Unidos.<\/p>\n

Todos estos hechos eran de mi conocimiento. Sin embargo, no sab\u00eda que las quemaduras causadas por la p\u00f3lvora demostraron posteriormente que la bala mortal fue disparada directamente detr\u00e1s de la cabeza de Kennedy a una distancia de siete cent\u00edmetros o menos, mientras que Sirhan estaba a varios metros delante de \u00e9l. Adem\u00e1s, los testimonios oculares y las pruebas ac\u00fasticas indicaron que se dispararon al menos doce balas, aunque el rev\u00f3lver de Sirhan solo conten\u00eda ocho. La combinaci\u00f3n de estos factores llev\u00f3 al Dr. Thomas Naguchi, un veterano forense de Los \u00c1ngeles que realiz\u00f3 la autopsia, a afirmar en sus memorias de 1983 que se pod\u00eda suponer la existencia de un segundo tirador. Mientras tanto, testigos oculares tambi\u00e9n declararon haber visto a un guardia de seguridad, con el arma en la mano, de pie justo detr\u00e1s de Kennedy durante el ataque, un individuo que sent\u00eda una profunda aversi\u00f3n pol\u00edtica por los Kennedy. Los investigadores de la polic\u00eda no parecieron interesarse por estos elementos altamente sospechosos, ninguno de los cuales fue revelado al p\u00fablico durante el juicio. Como los dos hermanos Kennedy ya hab\u00edan muerto, ning\u00fan miembro superviviente de la familia, ni la mayor\u00eda de sus aliados y partidarios, ten\u00edan ganas de investigar los detalles de este \u00faltimo asesinato y, en algunos casos, se mudaron r\u00e1pidamente al extranjero, abandonando por completo el pa\u00eds. La viuda de JFK, Jackie, confi\u00f3 a sus amigos que estaba aterrorizada por la vida de sus hijos y r\u00e1pidamente se cas\u00f3 con Arist\u00f3teles Onassis, un multimillonario griego, quien ella cre\u00eda que ser\u00eda capaz de protegerlos…<\/p>\n

En general, encontr\u00e9 el relato de Talbot bastante convincente, al menos en cuanto a la demostraci\u00f3n de la existencia de una conspiraci\u00f3n sustancial detr\u00e1s del fatal acontecimiento.<\/p>\n

Otros seguramente tuvieron la misma reacci\u00f3n, y las ilustres p\u00e1ginas de la New York Times Sunday Book Review<\/em> informaron de la reacci\u00f3n muy favorable del historiador presidencial Alan Brinkley. Como profesor de historia y decano de la Universidad de Columbia, Brinkley es un acad\u00e9mico tan respetado y respetable como se puede imaginar, y calific\u00f3 a Talbot como \u00ab \u00faltimo de los muchos intelectuales cr\u00edticos que se han dedicado a derribar la tambaleante credibilidad de la Comisi\u00f3n Warren y a llamar la atenci\u00f3n sobre las pruebas de una vasta y terrible conspiraci\u00f3n detr\u00e1s del asesinato de John Kennedy, y tal vez tambi\u00e9n del de Robert Kennedy\u00bb.<\/p>\n

En muchos sentidos, creo que el asesinato de Robert F. Kennedy es la clave de b\u00f3veda de los dos asesinatos, porque la existencia de una conspiraci\u00f3n es m\u00e1s que evidente e innegable. En los \u00faltimos a\u00f1os, Robert F. Kennedy Jr. hab\u00eda declarado p\u00fablicamente que Sirhan era inocente y deber\u00eda ser liberado de la c\u00e1rcel. A principios de 2022, publiqu\u00e9 otro art\u00edculo que trata el caso con mucho m\u00e1s detalle:<\/p>\n

\u201cA lo largo de los a\u00f1os, el asesinato de Robert Kennedy en 1968 ha sido muy poco abordado en los libros y las investigaciones dedicados al asesinato de su hermano mayor en Dallas, y el texto de Talbot dedic\u00f3 solo unas pocas p\u00e1ginas a las s\u00f3lidas pruebas de que el tirador condenado no era m\u00e1s que una v\u00edctima inocente, manipulada por los verdaderos conspiradores\u201d. Pero en 2018 se publicaron otros dos libros dedicados \u00edntegramente al caso.<\/p>\n

A Lie Too Big To Fail,<\/em> de la periodista e investigadora especializada en conspiraciones Lisa Pease, tiene 500 p\u00e1ginas y cubre en detalle los acontecimientos de esa fat\u00eddica noche en California. Ha recibido el apoyo del cineasta Oliver Stone y del famoso investigador de JFK James W. Douglass. Cuando lo le\u00ed hace unos meses, me pareci\u00f3 que el enorme volumen de material era bastante \u00fatil, pero que se basaba demasiado en los recuerdos de los testigos oculares, que pueden debilitarse f\u00e1cilmente con el paso de los a\u00f1os.<\/p>\n

Mientras tanto, The Assassination of Robert F. Kennedy<\/em> de Tim Tate y Brad Johnson se public\u00f3 el mismo a\u00f1o y no adolec\u00eda de ninguno de esos defectos. Los dos investigadores han pasado casi 25 a\u00f1os trabajando en el caso y, aunque su libro es aproximadamente la mitad de largo que el de Pease, parece tratar el tema de una manera mucho m\u00e1s eficaz, incluyendo testimonios oculares pero centr\u00e1ndose principalmente en las pruebas materiales y forenses irrefutables, evitando especulaciones injustificadas y perjudiciales.<\/p>\n

Mientras trabajaba en la CNN, uno de los autores consigui\u00f3 la cinta de audio que establece el n\u00famero de disparos, probablemente la prueba m\u00e1s s\u00f3lida del caso. El libro analiza e interpreta esta prueba crucial con gran detalle, y tambi\u00e9n se centra en el disparo mortal, efectuado a quemarropa por detr\u00e1s de Robert Kennedy mientras Sirhan, el presunto tirador, se encontraba a pocos metros delante de \u00e9l. Pero como el editor y el autor principal son brit\u00e1nicos, el libro parece haber recibido mucha menos atenci\u00f3n en este pa\u00eds, y yo no lo descubr\u00ed ni lo le\u00ed hasta despu\u00e9s de que Kennedy lo citara en su columna del SF Chronicle<\/em>.<\/p>\n

A diferencia de muchos otros asesinatos o atentados terroristas estadounidenses controvertidos, las pruebas de una conspiraci\u00f3n en el caso del asesinato de RFK son materiales y aparentemente innegables. Wikipedia<\/em> es notoriamente reacia a promover relatos conspirativos, pero en este caso, los elementos m\u00e1s llamativos se presentan sin ser realmente cuestionados.<\/p>\n

La prueba concluyente de la grabaci\u00f3n de audio no se revel\u00f3 hasta 2004, pero me sorprendi\u00f3 descubrir que todas las dem\u00e1s pruebas tangibles, incluida la gran cantidad de impactos de bala inexplicables, ya se conoc\u00edan y se hab\u00edan reportado durante d\u00e9cadas.<\/p>\n

El excongresista Allard K. Lowenstein particip\u00f3 activamente en la campa\u00f1a electoral de 1968, desempe\u00f1ando un papel importante en los intentos de destituci\u00f3n del presidente saliente Lyndon Johnson. En 1977, public\u00f3 un extenso art\u00edculo en la portada de la influyente Saturday Review<\/em>, exponiendo las pruebas abrumadoras de la implicaci\u00f3n de un segundo tirador en el tiroteo, y de la que mi sistema de archivo de contenidos proporciona la copia en PDF. As\u00ed, casi todos los hechos esenciales del caso se conocen desde hace 45 a\u00f1os, pero casi siempre han sido ignorados por nuestros deshonestos o cobardes medios de comunicaci\u00f3n estadounidenses.<\/p>\n

Tres a\u00f1os despu\u00e9s de revelar p\u00fablicamente esta informaci\u00f3n explosiva, el propio Lowenstein muri\u00f3, supuestamente abatido a tiros a la edad de 51 a\u00f1os por un solitario y desquiciado tirador que habr\u00eda sido uno de sus antiguos alumnos, pero me han informado de que sus amigos personales nunca creyeron en esta historia.<\/p>\n

Como detall\u00e9 en otro art\u00edculo, algunas de las extra\u00f1as circunstancias del asesinato de RFK proporcionaron pruebas adicionales de la hip\u00f3tesis de Piper sobre la implicaci\u00f3n del Mossad en la muerte de nuestro presidente.<\/p>\n

El influyente libro de David Talbot, Brothers<\/em>, publicado en 2007, revela que Robert F. Kennedy estaba convencido desde el principio de que su hermano hab\u00eda sido v\u00edctima de una conspiraci\u00f3n, pero que hab\u00eda guardado silencio, diciendo a su c\u00edrculo de amigos que tendr\u00eda pocas posibilidades de encontrar y castigar a los culpables antes de llegar \u00e9l mismo a la Casa Blanca. En junio de 1968, parec\u00eda estar a punto de lograrlo, pero fue abatido por el disparo de un asesino solo unos momentos despu\u00e9s de ganar las cruciales primarias presidenciales de California. Es l\u00f3gico suponer que su muerte fue orquestada por los mismos actores que la de su hermano mayor, que ahora buscaban protegerse de las repercusiones de su crimen anterior.<\/p>\n

Un joven palestino llamado Sirhan habr\u00eda disparado con una pistola y fue r\u00e1pidamente detenido y condenado por el asesinato. Pero Talbot se\u00f1ala que el informe del forense revel\u00f3 que la bala mortal proven\u00eda de una direcci\u00f3n completamente diferente, mientras que la grabaci\u00f3n ac\u00fastica prueba que se dispararon muchos m\u00e1s tiros de los que pod\u00eda soportar el arma del presunto asesino. Estas pruebas tangibles son un claro indicio de una conspiraci\u00f3n.<\/p>\n

El propio Sirhan parec\u00eda aturdido y confuso, afirmando m\u00e1s tarde que no recordaba los hechos, y Talbot menciona que varios expertos en asesinatos han sostenido durante mucho tiempo que \u00e9l era el chivo expiatorio ideal en la conspiraci\u00f3n, actuando tal vez bajo una forma de hipnosis o condicionamiento. Casi todos estos autores suelen ser reacios a se\u00f1alar que la elecci\u00f3n de un palestino como chivo expiatorio en el asesinato apunta en una direcci\u00f3n evidente, pero el reciente libro de Bergman tambi\u00e9n contiene una nueva revelaci\u00f3n importante. Justo cuando Sirhan fue derribado en el vest\u00edbulo del Hotel Ambassador de Los \u00c1ngeles, otro joven palestino estaba siendo sometido a intensas sesiones de condicionamiento hipn\u00f3tico a manos del Mossad en Israel, programado para asesinar al l\u00edder de la OLP, Yasser Arafat; y aunque ese intento finalmente fracas\u00f3, tal coincidencia parece exceder los l\u00edmites de lo plausible.<\/p>\n

Pregunta 3: \u00bfCu\u00e1l fue el papel de Lyndon Johnson?<\/strong><\/p>\n

Mike Whitney:<\/strong> Le hice la siguiente pregunta a Grok: \u00ab\u00bfIntent\u00f3 JFK evitar que Israel adquiriera armas nucleares?\u00bb.<\/p>\n

Esta fue la respuesta de Grok:<\/p>\n

\u00abEn una carta dirigida a Ben Guri\u00f3n en mayo de 1963, Kennedy amenaz\u00f3 expl\u00edcitamente con poner fin al apoyo estadounidense a Israel si este \u00faltimo se dotaba de armas nucleares, declarando: \u00abEl compromiso y el apoyo de esta administraci\u00f3n a Israel podr\u00edan verse seriamente comprometidos, si se llegara a pensar que somos incapaces de obtener informaci\u00f3n fiable sobre un tema tan vital para la paz como el nuclear\u00bb.<\/p>\n

Kennedy tambi\u00e9n condicion\u00f3 la ayuda militar estadounidense a la cooperaci\u00f3n de Israel en Dimona. Aunque aprob\u00f3 algunas ventas de armas (como los misiles Hawk en 1962), las utiliz\u00f3 como palanca para presionar a favor de la transparencia…<\/p>\n

En el momento del asesinato de Kennedy en noviembre de 1963, Israel no hab\u00eda desarrollado abiertamente armas nucleares, pero su programa avanzaba en secreto… La presi\u00f3n ejercida por Kennedy retras\u00f3 los avances de Israel, pero no los detuvo. Israel probablemente logr\u00f3 dotarse de capacidad nuclear a finales de la d\u00e9cada de 1960, despu\u00e9s de su muerte\u00bb. (Grok)<\/p>\n

Este fragmento sugiere que Israel ten\u00eda buenas razones para deshacerse de Kennedy. Tambi\u00e9n sugiere que Israel finalmente logr\u00f3 dotarse de capacidad nuclear bajo Lyndon Johnson (lo que genera dudas sobre Johnson).<\/p>\n

 <\/p>\n

\u00bfCree que Lyndon Johnson estaba al tanto de la conspiraci\u00f3n para asesinar a Kennedy?<\/strong><\/p>\n

Ron Unz:<\/strong> Creo que es muy probable que Johnson desempe\u00f1ara un papel importante en el complot para asesinar a Kennedy. A lo largo de su carrera pol\u00edtica, fue conocido por ser uno de los m\u00e1s fervientes partidarios del sionismo en Estados Unidos, llegando a cometer actos ilegales en nombre de esta causa cuando a\u00fan era miembro del Congreso. Como l\u00edder de la mayor\u00eda en el Senado durante la mayor parte de la d\u00e9cada de 1950, dirigi\u00f3 la oposici\u00f3n pol\u00edtica proisrael\u00ed a la pol\u00edtica m\u00e1s moderada del presidente Dwight Eisenhower en Oriente Medio. Por lo tanto, ten\u00eda contactos directos con los principales l\u00edderes israel\u00edes, ya que sus planes de asesinato deb\u00edan materializarse en 1963.<\/p>\n

Adem\u00e1s, Kennedy hab\u00eda amenazado con destruir la carrera pol\u00edtica de Johnson, quien, por lo tanto, habr\u00eda tenido una poderosa motivaci\u00f3n personal para involucrarse en esta conspiraci\u00f3n.<\/p>\n

Cuando comenc\u00e9 a investigar el asesinato de JFK hace unos doce a\u00f1os, me sorprendi\u00f3 mucho descubrir que solo una peque\u00f1a parte de los libros aborda la posible implicaci\u00f3n de Johnson, mientras que la inmensa mayor\u00eda ignora por completo la cuesti\u00f3n o la rechaza expl\u00edcitamente. En mi primer art\u00edculo de 2018 sobre los posibles sospechosos, se\u00f1al\u00e9 esta curiosa negligencia:<\/p>\n

Si un marido o una mujer son encontrados asesinados, sin sospechosos ni m\u00f3vil evidente, la polic\u00eda suele investigar minuciosamente al c\u00f3nyuge superviviente y, a menudo, este temor resulta fundado. Del mismo modo, si lees en tus peri\u00f3dicos que en un oscuro pa\u00eds del tercer mundo, dos l\u00edderes ferozmente hostiles, con nombres impronunciables, comparten el poder pol\u00edtico supremo hasta que uno de ellos es asesinado repentinamente en un misterioso asesinato por conspiradores desconocidos, seguramente pensar\u00e1s en una explicaci\u00f3n obvia. A principios de la d\u00e9cada de 1960, la mayor\u00eda de los estadounidenses no percib\u00edan la pol\u00edtica de su propio pa\u00eds desde este punto de vista, pero tal vez estaban equivocados. Como perfecto novato en el vasto mundo oculto del an\u00e1lisis de la conspiraci\u00f3n del asesinato de JFK, me llam\u00f3 la atenci\u00f3n de inmediato la sospecha que pesaba sobre el vicepresidente Lyndon B. Johnson, sucesor directo del l\u00edder asesinado y beneficiario m\u00e1s evidente.<\/p>\n

Los dos libros de Talbot y el de Douglass, que suman unas 1500 p\u00e1ginas, dedican solo unos p\u00e1rrafos a la sospecha de implicaci\u00f3n de Johnson. El primer libro de Talbot relata que, inmediatamente despu\u00e9s del asesinato, el vicepresidente expres\u00f3 a sus colaboradores personales su preocupaci\u00f3n ante la posibilidad de un golpe militar o de una guerra mundial, y sugiere que estas pocas palabras pronunciadas con indiferencia demuestran claramente su inocencia, aunque un observador m\u00e1s c\u00ednico podr\u00eda preguntarse si estas observaciones no se hicieron precisamente por esa raz\u00f3n. El segundo libro de Talbot cita de hecho a un conspirador menor que habr\u00eda afirmado que Johnson hab\u00eda aprobado personalmente el proyecto y admite que Hunt pensaba lo mismo, pero trata estas acusaciones infundadas con cierto escepticismo, antes de a\u00f1adir una simple frase reconociendo que Johnson podr\u00eda haber sido un apoyo pasivo, o incluso un c\u00f3mplice. Douglass y Peter Dale Scott, autor del influyente libro Deep Politics and the Death of JFK (1993), evidentemente nunca consideraron esta posibilidad.<\/p>\n

La ideolog\u00eda es probablemente una de las razones de esta notable reticencia. Aunque los liberales acabaron odiando a Lyndon Johnson a finales de los sesenta por intensificar el impopular conflicto de Vietnam, estos sentimientos se desvanecieron con el paso de las d\u00e9cadas, mientras que el recuerdo emotivo de la adopci\u00f3n de la hist\u00f3rica ley de derechos civiles y la creaci\u00f3n de los programas sociales (la Gran Sociedad) le devolvieron su prestigio ideol\u00f3gico. Adem\u00e1s, esta legislaci\u00f3n hab\u00eda estado bloqueada en el Congreso durante mucho tiempo y solo se hab\u00eda convertido en ley gracias a la aplastante victoria de los dem\u00f3cratas en el Congreso en 1964, tras la muerte de JFK, y a los liberales podr\u00eda costarles admitir que sus sue\u00f1os m\u00e1s preciados solo se hicieron realidad gracias a un acto de parricidio pol\u00edtico.<\/p>\n

Kennedy y Johnson eran quiz\u00e1s rivales personales especialmente hostiles, pero las diferencias ideol\u00f3gicas entre los dos hombres eran poco marcadas, y la mayor\u00eda de las figuras de la administraci\u00f3n de JFK continuaron sirviendo bajo la autoridad de su sucesor, lo que sin duda fue una fuente de considerable verg\u00fcenza para los liberales convencidos que sospechaban que el primero hab\u00eda sido asesinado gracias a una conspiraci\u00f3n que involucraba al segundo. Talbot, Douglass y muchos otros partidarios de la izquierda de una conspiraci\u00f3n para asesinar prefieren culpar a villanos mucho m\u00e1s convenientes, como los partidarios de la l\u00ednea dura anticomunista de la Guerra Fr\u00eda y elementos de la derecha, incluidos altos funcionarios de la CIA, como el exdirector Allan Dulles.<\/p>\n

Otro factor que explica la extrema reticencia de Talbot, Douglass y otros, a considerar a Johnson como un sospechoso plausible, podr\u00eda deberse a las realidades de la industria editorial. En la d\u00e9cada de 2000, las teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n sobre el asesinato de JFK llevaban mucho tiempo superadas y eran rechazadas con desd\u00e9n por los c\u00edrculos dominantes. El s\u00f3lido prestigio de Talbot, sus 150 entrevistas exclusivas y la calidad de su manuscrito derribaron esta barrera y convencieron a The Free Press<\/em> para que se convirtiera en su editor, mientras que un destacado acad\u00e9mico public\u00f3 m\u00e1s tarde una cr\u00edtica muy positiva en la New York Times Sunday Book Review<\/em> y se emiti\u00f3 un reportaje televisivo de una hora en C-Span Booknotes. Pero si el autor hubiera mencionado el temor de que nuestro 35\u00ba presidente hubiera sido asesinado por el 36\u00ba, el peso de esta \u00abescandalosa teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n\u00bb habr\u00eda condenado sin duda a su libro a caer en el olvido.<\/p>\n

Sin embargo, si se hace abstracci\u00f3n de estas anteojeras ideol\u00f3gicas y de las consideraciones pr\u00e1cticas de la edici\u00f3n estadounidense, las pruebas prima facie<\/em> de la implicaci\u00f3n de Johnson son bastante convincentes.<\/p>\n

Tomemos un caso muy sencillo. Si un presidente es asesinado por un grupo de conspiradores desconocidos, su sucesor deber\u00eda normalmente ser incitado a perseguirlos urgentemente para evitar correr la misma suerte. Sin embargo, Johnson no hizo nada, nombr\u00f3 la Comisi\u00f3n Warren que silenci\u00f3 el asunto y atribuy\u00f3 la culpa a un \u00abtirador solitario\u00bb inestable y que, oportunamente, ya hab\u00eda muerto. Tal comportamiento es, como m\u00ednimo, extra\u00f1o por parte de un LBJ supuestamente inocente. Esta conclusi\u00f3n no implica que Johnson fuera el cerebro de la conspiraci\u00f3n, ni siquiera que participara activamente en ella, pero s\u00ed suscita serias sospechas sobre su posible conocimiento de la conspiraci\u00f3n y sus relaciones personales con algunos de los principales conspiradores.<\/p>\n

El an\u00e1lisis inverso permite llegar a una conclusi\u00f3n similar. Si la conspiraci\u00f3n ten\u00eda \u00e9xito y Johnson se convert\u00eda en presidente, los conspiradores seguramente deb\u00edan sentirse casi seguros de estar protegidos en lugar de perseguidos y castigados como traidores por el nuevo presidente. Incluso un asesinato perfectamente exitoso conlleva enormes riesgos a menos que los organizadores se hayan asegurado de que Johnson har\u00eda exactamente lo que hizo, y la \u00fanica forma de lograrlo era sondearlo sobre el plan, al menos de manera vaga, y obtener su consentimiento pasivo.<\/p>\n

Seg\u00fan estas consideraciones, parece extremadamente dif\u00edcil creer que una conspiraci\u00f3n para asesinar a JFK pudiera haber tenido lugar sin que Johnson lo supiera, o que no desempe\u00f1ara un papel central en la operaci\u00f3n de encubrimiento que sigui\u00f3.<\/p>\n

El a\u00f1o pasado publiqu\u00e9 otro art\u00edculo que presentaba con mucho m\u00e1s detalle los argumentos muy s\u00f3lidos a favor de la implicaci\u00f3n de Johnson:<\/p>\n

Tengo la impresi\u00f3n de que, hasta hace unos doce a\u00f1os, solo una peque\u00f1a parte de los libros y art\u00edculos sobre el asesinato de JFK alud\u00edan siquiera a la posible participaci\u00f3n de LBJ, al considerar aparentemente que su implicaci\u00f3n era demasiado explosiva para mencionarla e ignorar los argumentos evidentes a favor de su participaci\u00f3n.<\/p>\n

A medida que el conflicto de Vietnam se intensificaba y el presidente Johnson era objeto de un intenso odio en los c\u00edrculos de la izquierda, es posible que se extendiera gradualmente la duda sobre su papel personal en la muerte de su predecesor. En 1966, una joven activista antib\u00e9lica de Berkeley, Barbara Garson, reescribi\u00f3 la traici\u00f3n y el regicidio de Macbeth<\/em> de Shakespeare en una obra moderna sobre la reciente muerte de nuestro propio presidente a manos de su sucesor, en la que el usurpador asesino es finalmente asesinado por un personaje que encarna a Robert F. Kennedy. MacBird!<\/em> apareci\u00f3 por primera vez en Ramparts, una destacada publicaci\u00f3n izquierdista y antibelicista, y pronto se adapt\u00f3 a una obra de teatro que se represent\u00f3 cientos de veces en Nueva York, Los \u00c1ngeles y otros lugares a pesar de la presi\u00f3n de las autoridades. Pero esta breve obra de ficci\u00f3n aleg\u00f3rica, casi sat\u00edrica, dirigida a Johnson parece haber sido la excepci\u00f3n a la regla.<\/p>\n

Johnson nunca fue objeto de la m\u00e1s m\u00ednima sospecha en la pel\u00edcula de Oliver Stone, ganadora de un \u00d3scar en 1991, y un libro relacionado con ella, aprobado por el famoso director, adopt\u00f3 una postura similar…<\/p>\n

La aparici\u00f3n de libros sobre el asesinato de JFK ha sucedido generalmente en oleadas. El rotundo \u00e9xito de la pel\u00edcula de Stone en 1991 anim\u00f3 a los editores a abrir sus puertas, y sigui\u00f3 otra oleada tras el \u00e9xito de ventas de Talbot en 2007, amplificada a\u00fan m\u00e1s por el considerable \u00e9xito comercial y las cr\u00edticas favorables de la obra de Douglass en 2009. Pero fue en los \u00faltimos a\u00f1os cuando finalmente se publicaron varios libros importantes que afirmaban que Johnson hab\u00eda sido la figura central de la conspiraci\u00f3n.<\/p>\n

El primero y m\u00e1s importante de estos libros es LBJ: The Mastermind of the JFK Assassination<\/em>, una voluminosa obra de m\u00e1s de 600 p\u00e1ginas publicada en 2011 por Phillip F. Nelson, un empresario retirado de Texas. Hab\u00edan pasado casi cincuenta a\u00f1os desde la muerte de Johnson, y Nelson hizo un notable trabajo de recopilaci\u00f3n y compilaci\u00f3n de las pruebas abrumadoras de la larga y particularmente s\u00f3rdida carrera pol\u00edtica de Johnson, una carrera que habr\u00eda culminado con el asesinato de su predecesor.<\/p>\n

Johnson era un producto puro de la pol\u00edtica tejana y, durante la primera mitad del siglo XX, su estado se parec\u00eda extra\u00f1amente a un pa\u00eds corrupto del tercer mundo, cuyos vastos recursos petrol\u00edferos y lucrativos programas federales ofrec\u00edan enormes oportunidades financieras a aquellos que eran lo suficientemente inteligentes y sin escr\u00fapulos para aprovecharlas. As\u00ed, Johnson hab\u00eda nacido en la pobreza extrema y ocup\u00f3 empleos gubernamentales mal pagados durante toda su vida. Sin embargo, en 1963, prest\u00f3 juramento como el presidente m\u00e1s rico de la historia moderna de Estados Unidos, habiendo acumulado una fortuna personal de m\u00e1s de 100 millones de d\u00f3lares en valor actual, blanqueando las recompensas financieras de sus benefactores corporativos a trav\u00e9s de la empresa de su esposa. El impresionante patrimonio de Johnson es tan poco conocido hoy en d\u00eda que un destacado periodista pol\u00edtico de origen tejano expres\u00f3 su total incredulidad cuando le mencion\u00e9 estos hechos hace unos quince a\u00f1os.<\/p>\n

El ascenso pol\u00edtico y financiero de Johnson se basa en elecciones robadas y en estratagemas de corrupci\u00f3n masiva del gobierno, que a veces lo han puesto en peligro legal. Ante tales dificultades, Nelson afirma con fuerza que el futuro presidente pudo haberse protegido organizando una larga serie de asesinatos, algunas de cuyas historias son absolutamente asombrosas, pero aparentemente ciertas. Por ejemplo, en un extra\u00f1o incidente en 1961 que presagiaba extra\u00f1amente la conclusi\u00f3n de la Comisi\u00f3n Warren sobre el \u00abtirador solitario\u00bb , un inspector del gobierno federal que investigaba un amplio sistema de corrupci\u00f3n en Texas en el que estaba implicado un aliado cercano de LBJ rechaz\u00f3 varias propuestas de soborno antes de ser encontrado muerto, con cinco balas en el pecho y el abdomen; pero su muerte fue oficialmente calificada de \u00absuicidio\u00bb por las autoridades locales, y reportada como tal con la mayor seriedad del mundo en las p\u00e1ginas del Washington Post<\/em>.<\/p>\n

Muchos de estos asesinatos pueden haber sido cometidos por un tal Malcolm \u00abMac\u00bb Wallace, a quien Nelson identifica como el sicario personal de Johnson, pagado por el gobierno federal a trav\u00e9s del Departamento de Agricultura entre misiones asesinas. As\u00ed, en 1951, Wallace mat\u00f3 a plena luz del d\u00eda a un famoso golfista profesional local que manten\u00eda una relaci\u00f3n con Josefa, la hermana de Johnson, un asunto que llev\u00f3 a un jurado a condenarlo por asesinato en primer grado. Aunque, seg\u00fan la ley de Texas, un veredicto de este tipo normalmente conlleva una pena de muerte obligatoria, Wallace sorprendentemente se sali\u00f3 con la suya con una sentencia suspendida que le permiti\u00f3 ser puesto en libertad de inmediato, gracias a la considerable influencia pol\u00edtica de Johnson. El Texas de la \u00e9poca presentaba las mismas caracter\u00edsticas que Chicago bajo el reinado de Al Capone.<\/p>\n

Aunque Johnson operaba con mucha m\u00e1s cautela lejos de su feudo texano, parece haber adoptado m\u00e9todos igualmente despiadados en Washington, recurriendo en gran medida a la corrupci\u00f3n y la extorsi\u00f3n para consolidar sus bases en el Senado estadounidense, donde rein\u00f3 durante gran parte de la d\u00e9cada de 1950. Tambi\u00e9n percibi\u00f3 de inmediato el poder de J. Edgar Hoover, a quien reclut\u00f3 como uno de sus aliados pol\u00edticos m\u00e1s cercanos, comprando astutamente una casa a pocos pasos de la del director del FBI y code\u00e1ndose con \u00e9l durante casi veinte a\u00f1os.<\/p>\n

Despu\u00e9s de pasar los a\u00f1os de la segunda presidencia de Eisenhower, ampliamente considerado como el dem\u00f3crata m\u00e1s poderoso de Estados Unidos, Johnson decidi\u00f3 postularse a la presidencia en 1960, ignorando en gran medida al mucho m\u00e1s joven Kennedy, a quien superaba ampliamente en estatura pol\u00edtica y a quien despreciaba un poco, al no considerarlo una amenaza seria. Estaba a\u00fan m\u00e1s confiado porque ning\u00fan cat\u00f3lico hab\u00eda sido nombrado por un partido importante desde el \u00e9pico desastre de Al Smith en 1928.<\/p>\n

Por desgracia para los proyectos pol\u00edticos de Johnson, el patriarca Joseph Kennedy ya era una poderosa figura pol\u00edtica desde hac\u00eda un cuarto de siglo, trazando sin descanso el camino de su propia familia hacia la Casa Blanca. Su fortuna personal era muy superior a la de Johnson y estaba dispuesto a gastarla sin reparar en gastos en la campa\u00f1a de investidura de su hijo, ahogando a todos los dem\u00e1s candidatos con sobornos y comisiones para influir en los resultados de la votaci\u00f3n en algunos estados clave pero muy corruptos, como Virginia Occidental. As\u00ed, en el momento de la convenci\u00f3n dem\u00f3crata, el joven Kennedy ya hab\u00eda obtenido la nominaci\u00f3n y Johnson hab\u00eda sido humillado pol\u00edticamente.<\/p>\n

Fue entonces cuando las cosas tomaron un giro extra\u00f1o. Kennedy y su hermano peque\u00f1o Robert odiaban a Johnson y ya hab\u00edan elegido al senador Stuart Symington como candidato a la vicepresidencia cuando, de repente y sin previo aviso, Johnson fue elegido en su lugar. Nelson y Seymour Hersh contaron esta historia en The Dark Side of Camelot<\/em> y afirmaron que el repentino cambio de intenciones pol\u00edticas se debi\u00f3 a un uso intensivo de la extorsi\u00f3n, y no a una preocupaci\u00f3n por el equilibrio geogr\u00e1fico ni a ning\u00fan otro factor leg\u00edtimo. Pero el triunfo de Kennedy en 1960, que se decidi\u00f3 por muy poco, habr\u00eda sido mucho m\u00e1s laborioso si Texas no hubiera pasado por poco al campo dem\u00f3crata, y el fraude electoral masivo orquestado por la despiadada maquinaria pol\u00edtica de Johnson result\u00f3 crucial para lograrlo.<\/p>\n

Johnson hab\u00eda comenzado el a\u00f1o 1960 como el dem\u00f3crata m\u00e1s poderoso de Estados Unidos y ten\u00eda buenas razones para creer que sus esfuerzos le permitir\u00edan ganar las elecciones de noviembre. Por lo tanto, esperaba naturalmente desempe\u00f1ar un papel importante en la nueva administraci\u00f3n, llegando incluso a exigir un importante cargo pol\u00edtico. Pero fue inmediatamente marginado y tratado con total desd\u00e9n, convirti\u00e9ndose r\u00e1pidamente en el hazmerre\u00edr de Washington, sin autoridad ni influencia. Como Johnson hab\u00eda perdido su influencia de larga data en el Senado, los Kennedy terminaron haciendo planes para deshacerse de \u00e9l, y solo unos d\u00edas antes del asesinato, ya estaban pensando en qui\u00e9n lo reemplazar\u00eda para la reelecci\u00f3n de 1964. Se dieron cuenta de que, una vez apartado, Johnson podr\u00eda convertirse en un enemigo pol\u00edtico peligroso y vengativo, por lo que decidieron prevenir esta posibilidad utilizando las pruebas de su corrupci\u00f3n masiva y sus numerosos cr\u00edmenes en Texas para destruirlo definitivamente.<\/p>\n

Bobby Baker, el principal hombre de confianza de Johnson en el Senado, acababa de caer, lo que ofrec\u00eda una excelente oportunidad. Los Kennedy comenzaron a orquestar una campa\u00f1a medi\u00e1tica contra Johnson con el objetivo de destruirlo pol\u00edticamente y, tal vez, hacerle cumplir una larga pena de prisi\u00f3n. James Wagenvoord, entonces de 27 a\u00f1os, era el asistente del editor en jefe de la revista Life<\/em>. A principios de noviembre de 2009, envi\u00f3 un correo electr\u00f3nico para romper su largo silencio y contar la historia de la revelaci\u00f3n masiva contra Johnson, que finalmente fue eliminada en el \u00faltimo minuto. Nelson cit\u00f3 extensamente esta asombrosa revelaci\u00f3n, corrigiendo solo errores tipogr\u00e1ficos y errores menores:<\/p>\n

\u00abA partir de finales del verano de 1963, la revista Life<\/em>, bas\u00e1ndose en informaci\u00f3n proporcionada por Bobby Kennedy y el Departamento de Justicia, estaba preparando un importante art\u00edculo de actualidad sobre Johnson y Bobby Baker. Despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n, Johnson habr\u00eda sido acabado y excluido de la lista de candidatos de 1964 (raz\u00f3n por la cual se nos proporcion\u00f3 la informaci\u00f3n) y probablemente habr\u00eda sido condenado a una pena de prisi\u00f3n. En aquel momento, la revista Life<\/em> era probablemente la fuente de informaci\u00f3n generalista m\u00e1s extendida en Estados Unidos. La direcci\u00f3n de Time Inc. estaba estrechamente vinculada a las agencias de inteligencia de Estados Unidos y nos utilizaron… el Departamento de Justicia de Kennedy como medio de comunicaci\u00f3n con el p\u00fablico… El art\u00edculo sobre LBJ\/Baker estaba en la fase final de redacci\u00f3n y deb\u00eda publicarse en el n\u00famero de la revista previsto para la semana del 24 de noviembre (muy probablemente una de las pr\u00f3ximas ediciones previstas, el 29 de noviembre o el 6 de diciembre, y distribuido cuatro o cinco d\u00edas antes de esas fechas). Hab\u00eda sido preparado en relativo secreto por un peque\u00f1o equipo editorial especial. Tras la muerte de Kennedy, los expedientes de investigaci\u00f3n y todas las copias numeradas de la versi\u00f3n casi lista para imprimir fueron reunidos por mi jefe (el editor en jefe del equipo) y destruidos. El n\u00famero que iba a denunciar a LBJ finalmente present\u00f3 la pel\u00edcula Zapruder.<\/em> Gracias al \u00e9xito de la difusi\u00f3n de la pel\u00edcula Zapruder<\/em>, me convert\u00ed en editor jefe de los servicios editoriales de Time\/Life y ocup\u00e9 ese puesto hasta 1968\u00bb.<\/p>\n

As\u00ed, a mediados de noviembre de 1963, Johnson parec\u00eda ser un pol\u00edtico al borde del abismo. Pero una semana despu\u00e9s, era presidente de los Estados Unidos, y todos esos esc\u00e1ndalos turbulentos fueron olvidados de repente, mientras que todo el espacio reservado a la historia de su destrucci\u00f3n pol\u00edtica se dedic\u00f3 finalmente a la cobertura del asesinato que lo hab\u00eda catapultado a la Casa Blanca.<\/p>\n

Estos hechos esenciales sobre la catastr\u00f3fica situaci\u00f3n personal de Johnson responden a una cr\u00edtica formulada a menudo por los esc\u00e9pticos de las teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n, como el historiador Stephen Ambrose. En 1992, la aclamada pel\u00edcula de Oliver Stone desencaden\u00f3 una aut\u00e9ntica avalancha de libros sobre el asesinato de JFK y Ambrose public\u00f3 una larga rese\u00f1a de 4100 palabras y una refutaci\u00f3n de los mismos en la New York Times Sunday Book Review<\/em>, , destacando la largu\u00edsima lista de supuestos conspiradores anti-Kennedy en esos diferentes libros, que inclu\u00edan elementos de la mafia, la CIA, el Pent\u00e1gono, J. Edgar Hoover, el vicepresidente Johnson, millonarios petroleros tejanos, racistas del Sur, subcontratistas de Defensa y banqueros internacionales. Pero la victoria extremadamente ajustada de Kennedy en 1960 se hab\u00eda basado en gran medida en un Sur dem\u00f3crata extremadamente s\u00f3lido, lo que, teniendo en cuenta su posterior inclinaci\u00f3n por los derechos civiles de los negros, no ten\u00eda visos de repetirse, lo que pon\u00eda seriamente en duda sus posibilidades de reelecci\u00f3n. Las elecciones de 1964 estaban previstas menos de un a\u00f1o despu\u00e9s, y Ambrose argument\u00f3 de manera convincente que todos esos ac\u00e9rrimos enemigos de Kennedy seguramente habr\u00edan concentrado sus esfuerzos para destituirlo en las urnas, tal vez revelando sus numerosas aventuras sexuales, en lugar de correr el riesgo sin precedentes de organizar un asesinato presidencial. Pero aunque este argumento se aplica a la lista de otros poderosos enemigos de Kennedy, LBJ era la excepci\u00f3n evidente, ya que su vida pol\u00edtica y su libertad personal pend\u00edan de un hilo. As\u00ed, en esta larga lista, solo Johnson ten\u00eda motivos para atacar inmediatamente.<\/p>\n

Johnson y sus aliados cercanos controlaban por completo la ciudad de Dallas y Nelson explic\u00f3 c\u00f3mo el vicepresidente atrajo a Kennedy a su perdici\u00f3n. Durante este funesto desfile, Johnson iba en uno de los veh\u00edculos que segu\u00edan al de Kennedy y Nelson dedic\u00f3 m\u00e1s de una docena de p\u00e1ginas a examinar las pruebas fotogr\u00e1ficas y los testimonios oculares que demostraban que Johnson sab\u00eda que iba a producirse el tiroteo, el vicepresidente, muy nervioso, buscando constantemente bajar la cabeza al acercarse a la zona objetivo, y luego reaccionando antes que todos los dem\u00e1s en la caravana, agach\u00e1ndose completamente desde el primer disparo. Aunque esto no prueba que Johnson fuera el cerebro de la operaci\u00f3n, las pruebas de su conocimiento directo previo del tiroteo planeado parecen extremadamente s\u00f3lidas.<\/p>\n

Nelson tambi\u00e9n inform\u00f3 del asombroso detalle de que, m\u00e1s de treinta a\u00f1os despu\u00e9s del asesinato, un huella dactilar hasta entonces desconocida en una caja en el presunto escondite de Oswald en el sexto piso del Dallas Book Depository fue finalmente identificada por un experto como la de Mac Wallace, el antiguo sicario de Johnson. Puede que el propio Wallace no fuera uno de los tiradores y Nelson sugiri\u00f3 que su papel consist\u00eda m\u00e1s bien en colocar los casquillos y limpiar la escena, pero esto no hace m\u00e1s que corroborar las pruebas de la implicaci\u00f3n de Johnson en el asesinato.<\/p>\n

El \u00e9xito del voluminoso y bien documentado libro de Nelson ha animado a otras personas a hablar. Roger Stone, un veterano activista pol\u00edtico republicano que debut\u00f3 durante la presidencia de Richard Nixon, se inspir\u00f3 en la innovadora investigaci\u00f3n de Nelson para publicar su propio libro, The Man Who Killed Kennedy: The Case Against LBJ<\/em>, escrito junto con Mike Colapietro y que tambi\u00e9n involucra a Johnson. El libro de Stone se convirti\u00f3 en un \u00e9xito de ventas nacional y fue ley\u00e9ndolo en 2016 cuando descubr\u00ed el an\u00e1lisis de Nelson, a\u00f1os antes de leer el libro de este \u00faltimo sobre el tema. Stone logr\u00f3 atraer la atenci\u00f3n de un p\u00fablico mucho m\u00e1s amplio sobre el trabajo de Nelson, pero tambi\u00e9n a\u00f1adi\u00f3 varios elementos importantes de su cosecha, como se\u00f1al\u00e9 en 2016:<\/p>\n

Adem\u00e1s de documentar eficazmente la turbia historia personal de Johnson y la inminente amenaza de su destrucci\u00f3n por parte de los Kennedy a finales de 1963, Stone tambi\u00e9n a\u00f1ade muchos testimonios personales fascinantes, ya sean ver\u00eddicos o no. Seg\u00fan \u00e9l, mientras su mentor Nixon observaba la escena en la comisar\u00eda de Dallas donde Jack Ruby hab\u00eda matado a Oswald, Nixon se puso inmediatamente p\u00e1lido como un papel, explicando que conoc\u00eda personalmente al tirador por su nombre de nacimiento, Rubenstein. Mientras trabajaba en una comisi\u00f3n de la C\u00e1mara de Representantes en 1947, Nixon recibi\u00f3 el consejo de un aliado cercano y destacado abogado de la mafia de contratar a Ruby como investigador, dici\u00e9ndole que era \u00abuno de los hombres de Lyndon Johnson\u00bb. Stone tambi\u00e9n afirma que Nixon se\u00f1al\u00f3 en una ocasi\u00f3n que, aunque hab\u00eda intentado durante mucho tiempo convertirse en presidente, a diferencia de Johnson, \u00abno estaba dispuesto a matar por ello\u00bb. Adem\u00e1s, afirma que el embajador en Vietnam Henry Cabot Lodge y muchas otras figuras pol\u00edticas de Washington estaban absolutamente convencidos de la implicaci\u00f3n directa de Johnson en el asesinato.<\/p>\n

Stone se dedic\u00f3 durante m\u00e1s de medio siglo a una carrera como agente pol\u00edtico temible, lo que le otorg\u00f3 un acceso personal privilegiado a personas que hab\u00edan participado en los grandes acontecimientos del pasado, pero tambi\u00e9n una reputaci\u00f3n poco halag\u00fce\u00f1a. Por lo tanto, los interesados deben sopesar cuidadosamente los pros y los contras de todos estos factores ambivalentes. Personalmente, tiendo a creer la mayor\u00eda de los relatos de testigos oculares proporcionados por Stone. Pero incluso los lectores m\u00e1s esc\u00e9pticos apreciar\u00e1n las numerosas referencias a fuentes secundarias sobre los detalles escabrosos de la historia de Lyndon B. Johnson.<\/p>\n

Aunque el libro de Stone me hizo descubrir gran parte de la revolucionaria investigaci\u00f3n de Nelson, finalmente le\u00ed la obra original a finales de 2021 y la encontr\u00e9 muy detallada y extremadamente convincente, a la vez que aportaba muchos elementos importantes que Stone omiti\u00f3 en su libro mucho m\u00e1s corto y menos objetivo. Sin duda, clasificar\u00eda el libro de Nelson como uno de los doce textos esenciales que debe leer cualquiera que se interese seriamente en el asesinato de JFK…<\/p>\n

El libro de Nelson, profusamente documentado, se hac\u00eda eco de muchas acusaciones espectaculares contra Johnson formuladas d\u00e9cadas antes en un breve libro autoeditado, sin \u00edndice ni bibliograf\u00eda, pero que, aun as\u00ed, vendi\u00f3 7,5 millones de ejemplares.<\/p>\n

Hace sesenta a\u00f1os, en v\u00edsperas de las elecciones de 1964, J. Evetts Haley, un dem\u00f3crata conservador de Texas e historiador que se hab\u00eda presentado sin \u00e9xito a las elecciones de 1956, public\u00f3 A Texan Looks at Lyndon<\/em>, una mordaz carga contra el ocupante de la Casa Blanca, centrado en la cara oscura de una personalidad pol\u00edtica extremadamente turbia, exponiendo muchos de los hechos y dudas plausibles sobre la corrupci\u00f3n masiva y los m\u00faltiples cr\u00edmenes que ser\u00edan documentados tan minuciosamente por Nelson casi medio siglo despu\u00e9s. Seg\u00fan un breve y hostil relato retrospectivo de 1987 en la revista progresista Texas Monthly<\/em>, ning\u00fan editor quer\u00eda publicar el libro de Haley y, bajo la presi\u00f3n de los aliados de Johnson, finalmente se prohibi\u00f3 en quioscos y aeropuertos, pero se vendieron hasta 50 000 copias al d\u00eda, convirti\u00e9ndose en el libro pol\u00edtico m\u00e1s vendido de todos los tiempos.<\/p>\n

Haley era un miembro veterano de la John Birch Society, un grupo de extrema derecha, y algunas de sus acusaciones sobre el comunismo parecen bastante exageradas, pero seg\u00fan el veredicto condescendiente de este columnista de prensa popular de Texas a finales de los 80:<\/p>\n

\u00abCon afirmaciones de lo m\u00e1s escandalosas, Haley insin\u00faa que Johnson estuvo involucrado en el asesinato de Kennedy. El problema es que la pol\u00e9mica de Haley no tiene nada que ver con la realidad\u00bb.<\/p>\n

Por lo tanto, resulta bastante extra\u00f1o descubrir que, durante sesenta a\u00f1os, una narraci\u00f3n relativamente fiel de las actividades nefastas de LBJ probablemente ha sido archivada en millones de estanter\u00edas en todos los rincones de Estados Unidos, mientras que ha sido ignorada casi por completo por toda nuestra clase pol\u00edtica y medi\u00e1tica. Durante los a\u00f1os 1966 y 1967, los activistas progresistas se mostraron extremadamente hostiles hacia Johnson y a veces plantearon la hip\u00f3tesis, sin formularla abiertamente, de que hab\u00eda llegado a la Casa Blanca gracias a un asesinato. Sin embargo, muy pocos abrieron las p\u00e1ginas de un libro publicado unos a\u00f1os antes, que proporcionaba tantos detalles cruciales, rechazando esta obra como escrita por un ferviente partidario de Bircher y un ferviente partidario de Goldwater.<\/p>\n

Sin embargo, sospecho que pocos miembros de la derecha se tomaron en serio las especulaciones de Haley sobre el asesinato de JFK. En marzo de 1964, el profesor Revilo Oliver, una figura muy influyente de la extrema derecha que hab\u00eda cofundado la John Birch Society y editaba su revista mensual, public\u00f3 Marxmanship in Dallas, atribuyendo el asesinato a los comunistas, y esta versi\u00f3n se difundi\u00f3 ampliamente en esos c\u00edrculos ideol\u00f3gicos.<\/p>\n

Resulta bastante revelador que el propio Johnson adoptara este punto de vista en sus conversaciones privadas con los principales dirigentes pol\u00edticos estadounidenses, dirigiendo regularmente los temores hacia los comunistas sovi\u00e9ticos. De hecho, se puede considerar que esta artima\u00f1a fue un ingrediente de la conspiraci\u00f3n para asesinar desde el principio.<\/p>\n

John Newman pas\u00f3 veinte a\u00f1os en los servicios de inteligencia militar antes de convertirse en profesor de historia en la Universidad de Maryland. En las \u00faltimas d\u00e9cadas, ha aprovechado las habilidades t\u00e9cnicas adquiridas durante sus muchos a\u00f1os de servicio en el gobierno para analizar minuciosamente los expedientes desclasificados del gobierno. En 1993 public\u00f3 Oswald and the CIA<\/em>, un importante libro cuya edici\u00f3n revisada de 2008 inclu\u00eda un nuevo ep\u00edlogo que resum\u00eda algunas de sus conclusiones cruciales.<\/p>\n

El profesor Newman present\u00f3 argumentos muy s\u00f3lidos de que, en los meses previos al asesinato, se dise\u00f1\u00f3 deliberadamente una pista falsa de inteligencia para sugerir que Oswald podr\u00eda ser un agente sovi\u00e9tico. Johnson pudo as\u00ed explotar esta desinformaci\u00f3n para obligar a los l\u00edderes de la Comisi\u00f3n Warren a eliminar cualquier prueba de conspiraci\u00f3n en Dallas para evitar \u00abprecipitarnos en una guerra que podr\u00eda causar cuarenta millones de muertos en una hora\u00bb. Aunque los importantes descubrimientos de Newman no prueban que Johnson participara en la conspiraci\u00f3n, est\u00e1n claramente en consonancia con esta hip\u00f3tesis.<\/p>\n

Gadafi lo hab\u00eda entendido hac\u00eda mucho tiempo\u2026<\/p>\n

Pregunta 4: \u00bfQu\u00e9 hay del agente de la CIA James Angleton?<\/strong><\/p>\n

Mike Whitney:<\/strong> \u00bfQu\u00e9 puede decirnos sobre el agente de la CIA James Jesus Angleton y sus v\u00ednculos con los servicios de inteligencia israel\u00edes? \u00bfSabote\u00f3 Angleton la pol\u00edtica de JFK destinada a impedir que Israel se dotara de armas nucleares o los hechos siguen siendo confusos?<\/p>\n

\u00abAngleton fue uno de los principales arquitectos de la relaci\u00f3n estrat\u00e9gica de Estados Unidos con Israel, que perdura y domina la regi\u00f3n hasta el d\u00eda de hoy\u00bb, escribe Jefferson Morley en The Ghost: The Secret Life of CIA Spymaster James Jesus Angleton<\/strong>. M\u00e1s que ning\u00fan otro hombre, el veterano jefe de la contrainteligencia estadounidense permiti\u00f3 que Israel pasara \u00abde ser un estado colonial en dificultades a un aliado estrat\u00e9gico de la mayor superpotencia del mundo\u00bb.<\/p>\n

Ron Unz:<\/strong> Angleton pas\u00f3 d\u00e9cadas al frente de la contrainteligencia de la CIA, situ\u00e1ndose entre las personalidades m\u00e1s poderosas de esta organizaci\u00f3n, al tiempo que aseguraba el enlace exclusivo con el Mossad israel\u00ed. Como documenta Robert A. Piper en su libro, los v\u00ednculos de Angleton con el Mossad eran tan fuertes que a veces se le consideraba un agente del Mossad. Tras su jubilaci\u00f3n forzosa en 1975, el gobierno israel\u00ed tom\u00f3 la decisi\u00f3n de concederle una distinci\u00f3n excepcional que nunca se hab\u00eda otorgado a ning\u00fan otro agente de inteligencia estadounidense. Seg\u00fan Seymour Hersh y otros autores muy respetados en el campo de la inteligencia, Angleton proporcion\u00f3 en secreto a los israel\u00edes informaci\u00f3n t\u00e9cnica sobre la energ\u00eda nuclear a finales de los a\u00f1os cincuenta y en los a\u00f1os sesenta.<\/p>\n

Obviamente, dada su posici\u00f3n en la contrainteligencia, estaba encargado de frustrar la infiltraci\u00f3n de la CIA por parte de los servicios de inteligencia extranjeros. Por lo tanto, si su propia lealtad hubiera cambiado lfavor de Israel, habr\u00eda estado a salvo de cualquier investigaci\u00f3n.<\/p>\n

Precisamente por estas razones, el libro m\u00e1s importante de Piper, publicado en 1994, se\u00f1alaba a Angleton como el principal responsable de la CIA implicado en el complot para asesinar a JFK.<\/p>\n

Por otro lado, por razones totalmente diferentes, el profesor John Newman lleg\u00f3 exactamente a la misma conclusi\u00f3n en su propio libro sobre el asesinato de JFK. A finales de 2022, Tucker Carlson present\u00f3 en su programa estrella pruebas de que miembros de la CIA estuvieron muy involucrados en el asesinato de JFK, lo que llev\u00f3 a Robert F. Kennedy Jr. a calificar el reportaje como \u00abel noticiario m\u00e1s valiente en 60 a\u00f1os\u00bb.<\/p>\n

Este acontecimiento me llev\u00f3 a escribir un art\u00edculo en el que describ\u00eda el important\u00edsimo an\u00e1lisis de Newman:<\/p>\n

\u201cPor pura casualidad, el programa de Carlson se emiti\u00f3 solo unos d\u00edas despu\u00e9s de que leyera un libro esencial sobre el asesinato de JFK, que me recomendaron el a\u00f1o pasado. Publicado originalmente hace casi treinta a\u00f1os, este libro proporcion\u00f3 informaci\u00f3n crucial sobre c\u00f3mo se organiz\u00f3 el encubrimiento pol\u00edtico de la conspiraci\u00f3n, que dur\u00f3 casi seis d\u00e9cadas. El hombre m\u00e1s poderoso del mundo fue asesinado en el apogeo del \u00e9xito y la prosperidad de la Am\u00e9rica de la posguerra y, sin embargo, casi todas las \u00e9lites pol\u00edticas estadounidenses lograron ocultar la verdad sobre los acontecimientos.\u201d<\/p>\n

John Newman pas\u00f3 veinte a\u00f1os en los servicios de inteligencia militar antes de convertirse en profesor de historia en la Universidad de Maryland. Desde entonces, ha aprovechado las habilidades t\u00e9cnicas adquiridas durante sus muchos a\u00f1os de servicio en el gobierno para analizar los detalles m\u00e1s \u00ednfimos de los expedientes gubernamentales desclasificados y utilizar estos datos para producir una serie de obras sobre la cara oculta de las pol\u00edticas gubernamentales estadounidenses durante los a\u00f1os sesenta, en particular nuestra creciente implicaci\u00f3n en Vietnam y, sobre todo, las turbias circunstancias del asesinato de JFK. Oswald and the CIA<\/em> se public\u00f3 por primera vez en 1993, pero la edici\u00f3n de 2008 inclu\u00eda un nuevo ep\u00edlogo que resum\u00eda algunos de sus descubrimientos m\u00e1s importantes.<\/p>\n

Es un libro voluminoso, de m\u00e1s de 650 p\u00e1ginas con notas y anexos, y su an\u00e1lisis exhaustivo y detallado de los expedientes de inteligencia que se han hecho p\u00fablicos y su interpretaci\u00f3n es a veces mortalmente aburrida, pero sus conclusiones generales son obvias. La abundancia de documentos internos de la CIA sobre Oswald y sus viajes parece totalmente incompatible con cualquier conspiraci\u00f3n interna de la Agencia para matar a Kennedy, pero encajar\u00eda muy bien con la hip\u00f3tesis de una \u00abfacci\u00f3n disidente\u00bb de la CIA que desempe\u00f1\u00f3 un papel central en el asunto.<\/p>\n

Newman sostuvo que Oswald era el \u00abchivo expiatorio\u00bb anunciado, pero sobre todo estableci\u00f3 una distinci\u00f3n muy clara entre el peque\u00f1o grupo de conspiradores que hab\u00eda organizado el asesinato de JFK y el grupo mucho m\u00e1s grande que luego ocult\u00f3 los hechos, cuyas motivaciones eran totalmente diferentes. En su ep\u00edlogo, expone de manera convincente que los conspiradores crearon y difundieron una pista falsa de inteligencia que suger\u00eda que Oswald podr\u00eda ser un agente sovi\u00e9tico, y luego utilizaron esta informaci\u00f3n falsa para llevar a nuestros asustados l\u00edderes gubernamentales a convertirse en sus c\u00f3mplices involuntarios despu\u00e9s de los hechos, oblig\u00e1ndolos a eliminar cualquier prueba de una conspiraci\u00f3n en Dallas.<\/p>\n

Las conclusiones cruciales de Newman merecen ser citadas en detalle:<\/p>\n

\u00abAhora est\u00e1 claro que la mayor\u00eda de los l\u00edderes y funcionarios estadounidenses involucrados en el encubrimiento del caso por parte de la Seguridad Nacional no ten\u00edan nada que ver con la conspiraci\u00f3n tramada antes del asesinato del presidente. Muchos de ellos, incluidos legisladores de alto rango y el presidente del Tribunal Supremo, Earl Warren, estaban preocupados por la amenaza de un intercambio nuclear con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Dentro de la Ejecutiva, muchos otros buscaban proteger su puesto y su instituci\u00f3n. Sin embargo, sus acciones colectivas no fueron fruto del azar, sino m\u00e1s bien del fracaso forzado de un ingenioso plan.<\/p>\n

El plan estaba dise\u00f1ado para obligar a Washington a enterrar una historia explosiva sobre Oswald para que Estados Unidos sobreviviera. El plan funcion\u00f3. No importaba la torpeza de los tiradores en Dallas, no importaban los fallos de la autopsia y la manipulaci\u00f3n de las pruebas, todo esto quedar\u00eda eclipsado por la amenaza de un Tercer Guerra Mundial y 40 millones de estadounidenses muertos. Desde el principio, la conspiraci\u00f3n se bas\u00f3 en la hip\u00f3tesis de que, ante esta horrible posibilidad, todo el mundo se someter\u00eda. La hip\u00f3tesis result\u00f3 ser correcta….<\/p>\n

El objetivo de la visita de Oswald a M\u00e9xico iba m\u00e1s all\u00e1. Hab\u00eda sido enviado all\u00ed para obtener visados en el consulado cubano y en la embajada sovi\u00e9tica… El objetivo era simplemente establecer un contacto entre Oswald y el hombre que exped\u00eda los visados sovi\u00e9ticos en M\u00e9xico: Valery Kostikov. El inter\u00e9s de este contacto se explicaba por lo que solo un pu\u00f1ado de agentes de contraespionaje en Washington sab\u00edan: Kostikov era un agente clave de los asesinatos del KGB en Estados Unidos… Al mencionar los nombres de Oswald y Kostikov, el que dirig\u00eda la operaci\u00f3n pretend\u00eda incluir en los archivos de la CIA pruebas que, el 22 de noviembre, permitir\u00edan establecer un v\u00ednculo entre los asesinatos del KGB y el del presidente Kennedy. Estas actividades permitieron al presidente Johnson declarar al senador Russell, el 29 de noviembre, que los investigadores \u00abpueden testificar que Jruschov y Castro son responsables\u00bb. Johnson insisti\u00f3 entonces en la necesidad de evitar \u00abque esto nos lleve a una guerra que podr\u00eda matar a cuarenta millones de estadounidenses en una hora\u00bb.<\/p>\n

As\u00ed, seg\u00fan la convincente reconstrucci\u00f3n de Newman, la mayor\u00eda de los poderosos responsables estadounidenses que desempe\u00f1aron un papel tan determinante en el encubrimiento de la conspiraci\u00f3n pueden haber actuado con las mejores intenciones, tratando de proteger a nuestro pa\u00eds del riesgo de un devastador guerra de represalia con los sovi\u00e9ticos. Y es evidente que estas preocupaciones fueron deliberadamente alimentadas por aquellos de los que estaban involucrados en la conspiraci\u00f3n y crearon la pista falsa de las pruebas que vinculaban a Oswald con los intentos de asesinato del KGB.<\/p>\n

El autor sostuvo, por tanto, que estas pistas falsas constitu\u00edan un elemento absolutamente crucial de la conspiraci\u00f3n para asesinar, y tras un examen muy atento de los expedientes de inteligencia, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el jefe de contraespionaje de la CIA, James Angleton, era probablemente el culpable, design\u00e1ndolo as\u00ed como uno de los principales conspiradores. Esta conclusi\u00f3n concuerda perfectamente con los argumentos diametralmente opuestos presentados por el difunto Michael Collins Piper en su obra maestra de 1994, Final Judgment<\/em>, que tambi\u00e9n afirmaba que Angleton fue una figura central en el asesinato.<\/p>\n

\u00bfUn homenaje al esp\u00eda estadounidense que dot\u00f3 a Israel de armas nucleares?<\/p>\n

 <\/p>\n

Pregunta 5: \u00bfPor qu\u00e9 los grandes medios de comunicaci\u00f3n ignoran esta historia?<\/strong><\/p>\n

Mike Whitney<\/strong>: Aunque Internet est\u00e1 repleto de teor\u00edas que vinculan el asesinato de Kennedy con Israel, no he podido encontrar ni una sola agencia de noticias generalista que haya hecho siquiera alusi\u00f3n a esta historia. \u00bfPuede explicarme esta desconcertante omisi\u00f3n?<\/p>\n

Ron Unz: El silencio total de los medios de comunicaci\u00f3n de masas sobre esta controvertida cuesti\u00f3n no es sorprendente, dado el alt\u00edsimo nivel de protecci\u00f3n que siempre se concede a Israel en todos los temas.<\/p>\n

Por ejemplo, el ataque israel\u00ed no provocado de 1967 contra el USS Liberty en aguas internacionales mat\u00f3 o hiri\u00f3 a m\u00e1s de 200 militares estadounidenses, pero aunque todos los hechos se documentaron minuciosamente durante d\u00e9cadas, los medios de comunicaci\u00f3n ocultaron pr\u00e1cticamente por completo esta historia al p\u00fablico estadounidense.<\/p>\n

Del mismo modo, las pruebas abrumadoras de la funci\u00f3n central desempe\u00f1ada por Israel en el asesinato del presidente John F. Kennedy en 1963 fueron presentadas por primera vez por Michael Collins Piper hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os. Su libro se convirti\u00f3 en un best seller clandestino, con 40 000 ejemplares impresos, pero la hip\u00f3tesis de Piper era tan explosiva que casi ning\u00fan miembro de la comunidad supuestamente intr\u00e9pida de especialistas disidentes de las teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n sobre JFK reconoci\u00f3 siquiera su existencia, y mucho menos insinu\u00f3 que pudiera ser fundada.<\/p>\n

Hasta ahora, no tengo conocimiento de ninguna revelaci\u00f3n real en las m\u00e1s de 63 000 p\u00e1ginas de documentos gubernamentales publicados la semana pasada, aunque algunas parecen corroborar las afirmaciones de Piper y otros investigadores sobre la conspiraci\u00f3n JFK a lo largo de las d\u00e9cadas. El art\u00edculo de 9000 palabras de The New York Times<\/em> se titula \u00abEl nuevo tesoro de archivos Kennedy ofrece pocas revelaciones hasta ahora\u00bb, y probablemente sea cierto.<\/p>\n

Pero una vez que muchos investigadores experimentados hayan comenzado a reunir y analizar todas estas pruebas aisladas y fragmentarias y a unir los puntos, podr\u00edan empezar a surgir conclusiones importantes.<\/p>\n

Sin embargo, creo que el impacto m\u00e1s inmediato de la publicaci\u00f3n de estos documentos se deber\u00e1 a otro factor.<\/p>\n

La mayor\u00eda de los hechos esenciales del asesinato, la identidad probable de algunos de los conspiradores m\u00e1s importantes y sus principales motivos probablemente son conocidos desde hace a\u00f1os, incluso d\u00e9cadas, por los partidarios de la teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n y otras personas realmente interesadas en este asunto.<\/p>\n

Pero la repentina publicaci\u00f3n de todos estos documentos podr\u00eda volver a centrar la atenci\u00f3n del p\u00fablico en el caso. Esto puede animar a muchas figuras p\u00fablicas que han guardado silencio durante mucho tiempo a que finalmente se manifiesten y admitan que se organiz\u00f3 una conspiraci\u00f3n y que la batalla en torno al programa de desarrollo de armas nucleares de Israel probablemente caus\u00f3 el asesinato de nuestro 35\u00ba presidente.<\/p>\n

As\u00ed, Roger Stone, veterano consultor pol\u00edtico y asesor de Trump, descart\u00f3 por completo cualquier referencia a Israel en su libro sobre el asesinato de JFK, publicado hace m\u00e1s de diez a\u00f1os. Pero la semana pasada hizo alusi\u00f3n al conflicto en torno al programa de armamento nuclear israel\u00ed y lo tuite\u00f3 a sus m\u00e1s de 800 000 seguidores, y el tuit fue visto 1,3 millones de veces:<\/p>\n

Con esta informaci\u00f3n que se difunde en las redes sociales y el resto de Internet, las circunstancias reales de los asesinatos de los Kennedy podr\u00edan finalmente ser conocidas por gran parte del p\u00fablico estadounidense despu\u00e9s de seis d\u00e9cadas.<\/p>\n

Transcripci\u00f3n y traducci\u00f3n a partir de https:\/\/www.unz.com\/runz\/how-israel-killed-the-kennedys\/<\/a><\/p>\n

Art\u00edculo relacionado : https:\/\/redinternacional.net\/2024\/07\/21\/jfk-jr-y-la-maldicion-judia-sobre-los-kennedy-por-laurent-guyenot\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

  Entrevista de Mike Whitney con Ron Unz Pregunta 1: \u00bfMat\u00f3 Israel a JFK? Mike Whitney: \u00bfEstuvo Israel involucrado en el asesinato del presidente John F. Kennedy? (\u00bfHay pruebas tangibles o se trata principalmente de conjeturas?). Y si Israel estuvo involucrado, \u00bfcu\u00e1l habr\u00eda sido el presunto motivo? Ron Unz: Aunque...<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12309,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1376,1366,1471,6064,6054],"tags":[],"class_list":["post-12308","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","category-all","category-servicios_secretos-operaciones-terrorismo-banderas_falsas-cia","category-unz-ron","category-whitney-mike"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redinternacional.net\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12308","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redinternacional.net\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redinternacional.net\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redinternacional.net\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redinternacional.net\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12308"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redinternacional.net\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12308\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12310,"href":"https:\/\/redinternacional.net\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12308\/revisions\/12310"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redinternacional.net\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12309"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redinternacional.net\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redinternacional.net\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redinternacional.net\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}