Es hora de abandonar el tabú de la palabra ‘judío’ – por Charles Bausman

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Preámbulo, por Charles Bausman

# 1: Aquí hay una muy buena discusión sobre este artículo y su importancia en el podcast semanal de audio de Richard Spencer “AltRight Politics” de 18 de enero de 2018.

# 2: (20 de enero de 2018) Varios voluntarios han realizado una excelente traducción del artículo al ruso que ha sido publicada en varios sitios importantes de Rusia, y de forma destacada en Perevodika.ru, donde ha tenido unas 30,000 vistas en unas pocas semanas.

# 3: (8 de marzo de 2018) Aviso importante: desde su aparición, este artículo ha causado un gran revuelo. Se ha republicado docenas de veces en inglés, español y ruso, ha tenido más de 350,000 visitas, y se han escrito varios artículos al respecto, tanto criticándolo como apoyándolo, aproximadamente por igual. Continúa siendo muy leído. Los casi 2000 comentarios de abajo [en la versión inglesa] son extraordinarios en su extensión, y se prolongan a lo largo de cientos de páginas de texto que tienen de 20 a 30 veces la longitud del artículo en sí. Un 90% de ellos son a favor.

# 4: (30 de abril de 2018) Este artículo ha sido traducido al español por voluntarios. Se puede leer aquí: Es hora de dejar caer el tabú de decir ‘judío’ – por Charles Bausman

Desde que anunciamos esta política editorial, hemos publicado unos 40 artículos bajo nuestra nueva rúbrica: “La cuestión judía”, que de nuevo ha generado cientos de miles de visitas y miles de comentarios. Tenemos acumulados una gran cantidad de artículos que publicaremos en los próximos meses: hay un suministro enorme de material de alta calidad, más de lo que podemos publicar.

He sido inundado con cartas de aliento y apoyo, donaciones y muchas presentaciones. ¡Gracias a todos! Me alegra que muchas personas estén de acuerdo con mi decisión.

Si desea ayudar: Por favor introduzca su dirección de correo electrónico en el siguiente formulario. Es la única forma fiable de ponernos en contacto, porque estamos siendo censurados en las búsquedas de Google, Twitter, Facebook y YouTube. En los próximos meses, me pondré en contacto con los simpatizantes para recaudar fondos y apoyo para producir más artículos de calidad sobre este tema.

Si el acoso académico no le intimida y está de acuerdo conmigo en que es hora de hablar sobre este tema crucial, ¡por favor inscríbase!

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Es hora de abandonar el tabú de la palabra ‘judío’

 por Charles Bausman

 

Tabla de contenidos

Introducción
Eufemismos
La hostilidad hacia la Rusia de Putin es en gran medida un fenómeno judío
Los medios de comunicación
Una violación de facto de la libertad de expresión
Cerrando en falso el recto exámen la historia rusa
Los mejores periodistas de los medios alternativos son silenciados
Gran parte de lo que se escribe sobre las relaciones y la historia de Rusia se vuelve absurdo y engañoso
Una lección sobre la relevancia de la Derecha Alternativa
Sin maldad hacia nadie
El problema se extiende a todas las áreas de la vida pública
Necesitamos estudios académicos y análisis serios
Bajas expectativas en relación con los medios alternativos existentes
Una llamada para escribir artículos y recibir apoyo

  1. Introducción

La mayoría de la gente lo conoce -pero pocos están dispuestos a condenarlo- el estricto tabú de los medios de comunicación, que les impide criticar a los judíos como grupo, usando explícitamente ese término: judíos.Ni siquiera se puede criticar a una pequeña parte de los judíos, a un porcentaje minúsculo de la población judía, incluso cuando lo merecen.

Obviamente, esa es una forma ridícula de conducir una publicación cuyo objetivo sea llegar a la verdad. Por eso escribo esto, para explicar por qué, de ahora en adelante, las páginas de Russia Insider estarán abiertas a artículos que aborden la influencia de las élites judías de manera justa y honesta, incluso señalando cuando ésta tiene un carácter malévolo -que a menudo lo tiene- e intenten comprender y explicar esa influencia, sin malevolencia.

Estoy convencido de que a menos que rompamos este tabú, nada se arreglará de la catástrofe humana que se cuece en geopolítica.Millones de personas han muerto en los últimos 30 años, y si queremos que se detenga esa tendencia y se evite un cataclismo que parece acercarse inexorablemente, debemos poder criticar a los responsables con libertad.Para mí está muy claro, como para muchos otros, que gran parte de la culpa proviene de los grupos de presión judíos, especialmente en los medios de comunicación.

Un detalle de la monumental pintura ‘The Great Experiment’ (1990) que tiene muchas referencias al papel judío en la Revolución Rusa (Haga clic para ir a la imagen de alta resolución)

Puedo ver, como editor, que gran parte de lo que se publica sobre geopolítica, por admirable que sea en otros aspectos, se vuelve irrelevante por pasar de puntillas cuando se trata de este tema crucial.

Soy un recién llegado al mundo de los medios de comunicación, e inicié de forma inesperada hace tres años el papel de propietario y editor de esta publicación bastante leída.Recibimos aproximadamente 10 millones de visitas al mes de una audiencia entendida en todas nuestras plataformas, y somos ampliamente seguidos por los llamados “influencers”.Hemos conseguido una gran marca en poco tiempo, y lo hemos hecho diciendo lo que otros no estaban dispuestos a decir.Muchos temas en los que fuimos de los primeros medios importantes en tratar de ellos han entrado ahora en la prensa del montón.

Russia Insider es un fenómeno de base, y en ocasiones se asemeja tanto a un movimiento político como a una publicación.Existimos únicamente gracias a pequeñas donaciones de los lectores.No recibimos financiación de grandes donantes, por no mencionar gobiernos, fundaciones u otros grupos organizados.Son todos individuos privados.Nuestra única donación grande durante el año pasado fue de $ 5000, y la donación mediana es de $ 30.Recaudamos alrededor de $ 80,000 el año pasado.Esto nos da la libertad para decir prácticamente lo que queremos, algo que se puede decir de muy pocas publicaciones, incluso en el ámbito de los medios alternativos, la mayoría de los cuales está en deuda con grandes donantes.

Observo todos los días cómo se puede influir en los temas de discusión pública al abordar o ignorar ciertos asuntos. Se puede realmente marcar la diferencia, y he intentado ejercer una influencia positiva, tal como la entiendo. Ha sido una lección notable sobre el poder de los medios, incluso de nuestro relativamente pequeño Russia Insider.

Pero este tabú es la gran excepción. Es realmente extraordinario darse cuenta de que puedes publicar casi cualquier cosa, excepto eso. Como dije, casi todo el mundo conoce el tabú, y yo también lo tuve en cuenta en mi carrera profesional anterior, pero otra cosa es hacerlo cumplir a otros, lo que me sentí, hasta hace poco, obligado a hacer, y que tener restregarlo todos los días por la cara cuando se trata de dar sentido a los acontecimientos mundiales.

  1. Los eufemismos

Algunos tratan de eludir el tabú con eufemismos.Ha surgido una verdadera industria casera al respecto, inventando nuevos eufemismos.De hecho, esta es la nueva tendencia de los medios alternativos.Leeremos mucho sobre ‘sionistas’, ‘élites’, ‘élites globales’, ‘globalistas’, ‘neoconservadores’, ‘intervencionistas liberales’, ‘el partido de la guerra’, ‘el lobby israelí’, ‘el estado profundo’, ‘los banqueros’, ‘el nuevo orden mundial´ (en realidad nunca entendí lo que es eso), los ‘Bilderbergers’- suena como el inocente de un cuento de hadas de Europa central.Mi amigo the Saker usa ‘Anglosionistas’.

Pero ninguno de estos términos funciona, ¿verdad?Todos ocultan el problema; en realidad favorecen el ocultamiento inherente al tabú.

Sionistas…¿De verdad?Nunca escuché a nadie describirse a sí mismo de esta manera, o incluso que otras personas lo describan así: “¿Conoces a Max?, ¡es un sionista militante!”Nunca lo he visto mencionado como interés en un perfil en las redes sociales (tal vez Facebook debería incluirlo como un Emoticon).Tal vez Rachel Maddow sea sionista; aunque hasta donde yo entiendo, el sionismo fue un movimiento político que perdió su vigencia una vez que el estado de Israel había asegurado ya su camino. ¿Elites?Bueno, creo que muchos judíos son parte de la élite, pero son más los judíos que no lo son, y hay elites no judías. Así que no, eso tampoco funciona.En fin, ya captamos la idea.Esos son intentos de escamotearse del censor siempre celoso, y sirven para mantener la confusión y el engaño.

No, el único rasgo que estas personas tienen en común es su ascendencia judía.Algunos son liberales, otros son conservadores.Algunos son religiosos, otros no.Algunos son de ascendencia judía parcial, otros no.Algunos se preocupan por Israel, otros no.Algunos apoyan a Israel y otros la critican.Son políticos, periodistas, académicos, comediantes, actores o empresarios.Algunos provienen de Europa occidental, otros de Europa del Este y otros de Medio Oriente.

  1. La hostilidad hacia la Rusia de Putin es en gran parte un fenómeno judío

La misión de Rusia Insider es explicar y describir Rusia y su papel en el mundo.Tan pronto como se comienza investigar la relación de otras naciones con Rusia, y la historia rusa, se hace obvio que la hostilidad irracional hacia la Rusia de Putin, particularmente proveniente de los EE. UU. y del Reino Unido, es un fenómeno judío, y ha sido así durante siglos.

Y sí, ‘judío’ es el único término que describe el fenómeno con precisión, y no uno de los muchos eufemismos que vemos usar con frecuencia.

Los periodistas más virulentos y obsesivos en su crítica a Rusia en los medios de comunicación son en su mayoría judíos.Las publicaciones que con más energía apoyan a estos escritores son TODAS de propiedad judía; y, como editor lo sé muy bien, ahí es donde va a parar el dinero.

Desde el punto de vista de la política, el movimiento neoconservador, el enemigo más encarnizado de Rusia, fue concebido y liderado, y está formado principalmente por judíos.Y sus problemáticos efectos se extienden mucho más allá de Rusia: son responsables de la desastrosa debacle de América en Oriente Medio en los últimos 20 años, donde sus crímenes han sido obstaculizados precisamente por un país: Rusia.Los embajadores recientes de la ONU, Nikki Haley y Samantha Power, psicopáticamente antirrusos, fueron puestos allí por el lobby israelí y reciben sus directrices de forma independiente del gobierno norteamericano, en otras palabras, responden no ante sus Presidentes sino ante sus patrocinadores judíos.

En el Congreso, quienes repican el de Rusia-Gate más ruidosamente son conspicuos judíos: Schiff, Schumer, Cardin, Blumenthal, Franken; aunque de forma no tan abrumadora como en los medios de comunicación.El lobby de Israel promueve de manera rutinaria una legislación hostil a Rusia.Bill Browder, con su Sanción Magnitsky – es judío.

  1. Los medios

Pero hablemos de los medios, porque aquí es donde radica el poder real.Todas las otras palancas y ramas del gobierno palidecen en comparación en cuestión de verdadera influencia política.

Los dos principales periódicos del país, el New York Times y The Washington Post, muy judíos en propietarios, editores y personal, han estado librando una yihad total contra la Rusia de Putin, y son culpables de la más grotesca falsedad, calumnia y negligencia periodística. Esto ha sido documentado exhaustivamente por uno de los periodistas más veteranos, acreditados y admirados de América, Robert Parry, ganador del premio Polk, entre otros galardones. Puede ver aquí un archivo de su extraordinaria obra, en la que critica a estas dos publicaciones, particularmente en relación con Rusia.Trump y sus partidarios se levantaron en armas ante la mendacidad sistemática de estos dos periódicos al tratar de él antes y después de su elección: Pues bien, han estado haciendo lo mismo con Putin y Rusia durante unos buenos 18 años, y han ido mucho más allá en su impostura, aunque sea difícil de creer.

PBS, con su imagen de blanco lirio como proveedor de Masterpiece Theatre y otras ofertas de alto nivel cultural, depende totalmente de las donaciones de judíos ricos.Como las estrellas de cine blancas que se someten a Harvey Weinstein, se permitió ser utilizado, produciendo una incesante corriente de la más ridícula propaganda anti Putin, lo que sería divertido si no fuera tan efectiva entre los canosos, y poco viajados habitantes de Norteamérica, y sus bolsillos bien provistos. La CNN, una compañía profundamente judía, ha estado vendiendo el Russiagate como una religión, hasta el punto de que la propia marca se ha resentido considerablemente.

Rachel Maddow, la presentadora del programa político progresista más popular e influyente de la nación es judía.Se ha pasado tanto demonizando a Rusia y vendiendo el Russiagate que se haya convertido en una figura irrisoria.En la prensa impresa, la lista es similar: los que gritan más fuerte son en su mayoría judíos, y desproporcionadamente mujeres (y también eso es significativo): Masha Gessen, Anne Applebaum y Julia Loffe, por nombrar algunas.

El estribillo del coro masculino no es menos estridente. David Remnick, David Frum, Bill Kristol, Charles Krauthammer. Incluso el humor sobre la actualidad odia a Rusia: John Oliver, Jon Stewart (anteriormente), Bill Maher, todos judíos, hacen grandes esfuerzos para convencer a los estadounidenses de que la Rusia de Putin es, literalmente, y este término se usa con frecuencia, “hitleriana”.

Las revistas intelectuales judías han encabezado la acusación contra Putin: el New Yorker de Newshouse, el NY Review of Books (la gerencia de esta venerable revista está obsesionada con el tema). The New Republic, Newsweek, The Atlantic y The Economist, propiedad de Rothschild, cuentan historia tras historia llenas de lo que solo se puede llamar mentiras, en una campaña masiva para demonizar a Rusia y a Putin.

Timothy Snyder, el historiador de Yale, y Michael Weiss, el fanático neoconservador cuyo sitio web, The Interpreter, está financiado por el oligarca judío exiliado Mikhail Khodorkovsky, son otras dos figuras prominentes de este fenómeno.

The Economist merece una mención especial con Ed Lucas dirigiendo la acusación (anteriormente), (él es el sobrino-nieto de Charles Portal, jefe supuestamente judío del personal de aviación de Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial, quien también supuestamente fue un defensor implacable de los bombardeos contra civiles alemanes y de quien se cree que estuvo detrás de la quema de Dresde).Supongo que tener un presunto criminal de guerra en la familia significa nunca tener que decir que lo sientes.Igualmente mordaces son los escritos de Ben Judah y su padre, Tim.

Pero llamar la atención sobre todo esto, o investigar si hay algo en su judaísmo que los hace tan hostiles a Rusia, es simplemente verboten [prohibido].Inevitablemente, cuando señalo este abrumador desequilibrio étnico, la gente dice, ¿y qué hay de los muchos críticos de la hostilidad hacia Rusia que son judíos?El eminentemente admirable Glenn Greenwald es un ejemplo prominente, y hay muchos otros.La respuesta es que la excepción a una tendencia no la refuta, y a menudo puede servir para enmascararla.

  1. Una violación de facto de la libertad de expresión

La verdad es que, en una nación que se da a sí misma palmaditas en la espalda por consagrar la “libertad de expresión” en su credo nacional, y da continuamente conferencias sobre el tema con pomposa unción, la expresión no es de hecho tan libre en este asunto crucial y vital para el mundo, lo que es una situación notable y peligrosa.No me meterán en prisión por publicar este artículo, pero el tabú funciona como un conjuro que mantiene el tema fuera del debate público.¿Quién necesita leyes represivas cuando puedes convencer a las personas para que se autocensuren?En Alemania, el poder dominante en Europa y en otros países europeos, podrían encerrarme por esto, otro pensamiento que hace estremecer a este hijo de Alemania.

El predominio judío del fenómeno de los ataques a Rusia es mucho más extenso de lo que puedo transmitir en un par de párrafos cortos, y le pido a algún lector que lo estudie de una manera exhaustiva.Sería feliz al publicarlo.

  1. Cerrando en falso el recto examen de la historia rusa

Uno de los aspectos más espectaculares del tabú es cómo blanquea uno de los sucesos más extraordinarios en la historia de la humanidad: la Revolución Rusa.

Muchos de los rusos que huían de la revolución la consideraban sobre todo un golpe de estado judío, financiado por banqueros ricos de Nueva York y Londres que eran enemigos jurados del zarismo, cristiano.De hecho, hay pruebas muy sólidas de que esto es cierto.Este punto de vista sostiene que el terror que cayó sobre Rusia durante la guerra civil y su secuela, y que continuó hasta los años de Stalin, ya que tampoco él podía controlarlo realmente, era judío.Las pruebas circunstanciales también apuntan a que esto fue así, aunque solo sea porque gran parte del liderazgo bolchevique era judío; Trotsky, en particular, pero también muchas otras personalidades perversas, especialmente en la policía secreta que tanto aterrorizaba al pueblo ruso.

Henry Ford estaba muy influido por este punto de vista, que escuchó a los emigrados rusos, aumentando su antisemitismo. También ha sido bien documentado por los historiadores progresistas que el movimiento nacionalsocialista alemán se volvió radicalmente más antisemita siguiendo esta explicación, que adoptaron, fuertemente influidos por la afluencia de rusos blancos que encontraron refugio en Europa.Pero no se oye ni un susurro sobre todo esto en los artículos históricos convencionales, ni siquiera para desacreditarlo, presumiblemente porque podría herir los “sentimientos” de alguien.

Todo esto repercute hasta el día de hoy. El virulento y arraigado antisemitismo en la Ucrania de hoy es un heredero directo de esta visión de los rusos blancos. Esto se debe a que los nazis tenían programas subversivos planeados tiempo atrás puestos y en práctica por los rusos blancos aliados en Ucrania y en los países bálticos, que eran muy alemanes étnicamente. Las hambrunas de los años 30 aumentaron este sentimiento. Cuando Hitler invadió estos países, el trabajo les compensó magníficamente, y el oeste de Ucrania lo recibió con entusiasmo y luchó con sus ejércitos, como lo hicieron muchos en el Báltico. Después de la guerra, la inteligencia alemana, a cambio de clemencia, usó esta red como moneda de cambio con la CIA, que continuó el programa para desestabilizar la URSS. Estos programas, que incluían un importante apoyo financiero e institucional, continuaron durante la guerra fría hasta nuestros días.

Lo que sucedió en 2014 en Ucrania tuvo unos antecedentes de 100 años, y está inextricablemente vinculado a la supuesta culpabilidad judía por la revolución.Pero a pesar de todos los litros de tinta derramados sobre los sucesos de 2014, este trasfondo crucial queda en gran medida sin discutir, incluso en los medios alternativos (puedo dar fe de esto).

Tal es el alcance y el efecto devastador de este tabú.

La enormidad de la omisión es alucinante.El sufrimiento del pueblo ruso en las décadas posteriores a la revolución fue extraordinario -y aquí hay cierto acuerdo- los revisionistas modernos insisten en que la revolución y sus secuelas dejaron tal vez 2 millones de víctimas, otros dicen que llegaron a los 10 millones.Y no es solo el número de personas, sino la forma en que se llevó a cabo: familias desgarradas, padres arrancados en medio de la noche, iglesias voladas, sacerdotes torturados y sometidos a asesinatos rituales, falsas confesiones sacadas de los inocentes a golpes, ejecuciones sumarias sin juicio, una cultura de soplones, millones de personas enviadas a campos de trabajo forzado: la nación estuvo sometida al terror durante décadas, y traumatizada hasta el día de hoy.Si existe la más mínima sospecha de que esto fue en esencia, un pogromo judío contra los blanco de étnica rusa, merece un examen público.

Pero no, parece que la gente piensa que seguir el tabú es más importante.

Intentamos exponer en Russian Insider esta visión de los acontecimientos, que creo que merece más atención; no soy lo suficientemente experto para decir si es correcta, pero tan efectivo es el tabú, que hay pocos trabajos de calidad disponibles.Hay muchos trabajos disponibles sobre esto en ruso, escritos en su mayoría desde la caída del comunismo. En contraste con Occidente, esta es una opinión ampliamente discutida dentro de Rusia, por lo que el trabajo fatigoso ha sido hecho, solamente hay que traducirlo al inglés

  1. Los mejores periodistas de los medios alternativos son silenciados

Una de las cosas que hacemos en RI es repasar los medios alternativos buscando lo que creemos que son los mejores artículos sobre Rusia, y republicarlos con un enlace al original.También rastreamos lo que creemos que son los artículos más groseros, y los criticamos, y es esta exhaustiva vigilancia de articulistas y publicaciones lo que nos da una comprensión tan sólida del carácter judío de esta hostilidad.El conocimiento de esto por el lector circunstancial puede ser anecdótico; aunque puedo asegurarle de que es más acentuado de lo que la gente piensa.Cuando usted lee, cataloga, analiza, rastrea y critica este flujo de noticias durante 8 horas al día, la cosa se vuelve absolutamente obvia.

Estoy rutinaria y felizmente sorprendido por los fantásticos artículos sobre Rusia, de izquierda, derecha y centro, en los medios alternativos, escritos por un impresionante elenco de personajes, la mayor parte de ellos del ámbito de la geopolítica.El peso intelectual y la erudición son extraordinarios.Tomando prestada esta brillantez, hacemos un análisis más profundo y más completo de las cosas relacionadas con Rusia que organizaciones periodísticas con 20 veces nuestro presupuesto.

Algunos de estos hombres son verdaderos héroes, dicen la verdad al poder, luchan contra un sistema que va terriblemente mal, valientes, desinteresados. A menudo sacrifican carrera y bienestar financiero, pero hay líneas que no cruzarán.

  1. Gran parte de lo que se escribe sobre las relaciones y la historia de Rusia se vuelve absurdo y engañoso

Lamentablemente, mucho de lo que se escribe, es sin sentido, y casi se puede calificar de negligencia profesional, porque, en la confrontación con Rusia, el poder judío es, con mucho, el factor más significativo.Excluirlo de una discusión sobre geopolítica es ignorar al elefante, no de la esquina, sino al que baila una mazurca en medio de la habitación.No debemos olvidar que la omisión deliberada es una especie de mentira, y se reconoce como tal en un tribunal de justicia, y este caso no es diferente.

La omisión es engañosa y genera una confusión interminable, ya que obliga a los escritores a buscar la culpa donde no está: la lista de culpables alternativos es interminable: ‘Demócratas’, ‘Liberales’, a veces se dice ‘Estados Unidos hizo esto’ o los ‘Estadounidenses hicieron eso’, o es Trump, o Obama, o Hillary, o Rex Tillerson, o John McCain, o el Complejo Industrial Militar, el Estado Profundo, la Comunidad de Inteligencia, y así sucesivamente.Sí, estos individuos son cómplices (excepto “Estados Unidos”, pues es una noción ridícula que 350 millones de personas hayamos acordado colectivamente cualquier cosa) pero no es su traición cobarde lo más importante, sino el poder judío en la política y los medios estadounidenses, que tan fácilmente les obligan a bailar a su ritmo.

  1. Una lección sobre la relevancia de la Derecha Alternativa

La Derecha Alternativa es útil para entender a Rusia, porque tiene peso intelectual, y produce muchos buenos artículos sobre Rusia y las relaciones internacionales rusas, gran parte de los cuales van al grano. Seguimos los medios de la Derecha Alternativa y republicamos ocasionalmente algún artículo, que es invariablemente muy popular en Russia Insider, en gran medida, creo, porque ofrecen un punto de vista nuevo y hablan de cuestiones de vital importancia que otros se niegan a abordar.

La Derecha Alternativa es un movimiento juvenil.Sus líderes son en su mayoría de 30 años, y la base, que en realidad es grande, según algunas estimaciones, se cifran en10 millones en el ámbito mundial, parece variar en su mayoría desde la adolescencia hasta los 25 años.Gran parte de la Derecha Alternativa ha descartado por completo este tabú y se deleita en burlarlo, de hecho, lo pisotea, como es costumbre de los jóvenes hacer con las convenciones más tediosas y absurdas de cada época.

Creo que es axiomático que una de las formas en que la juventud beneficia a la sociedad es que cuestionan lo que dicen los mayores: agitan un poco las cosas, hacen que se examinen las suposiciones. No es coincidencia que en el cuento de El traje nuevo del Emperador, sea un niño quien señala lo obvio, lo que los adultos están fingiendo tan desesperadamente no ver, porque perjudicará su bienestar material.

Señalar los efectos perniciosos de la influencia de ciertas elites judías en muchos aspectos de la sociedad y la política estadounidense y europea, como hace la Derecha Alternativa, ayuda enormemente a entender cómo funciona realmente la política.

Si lo duda, le recomiendo que escuche un par de episodios de los podcasts de la Derecha Alternativa más populares, como Fash the Nation, o Alt-Right Politics de Richard Spencer, fácilmente accesibles desde un móvil moderno. Los anfitriones de Fash the Nation son dos expertos en la política de Washington que parecen tener de 20 a 30 años, y que pasan un par de horas cada semana hablando de política. En su análisis, cuando es relevante, y sin exagerarlo, señalan cuándo están en juego los intereses judíos, cuando son judíos los políticos, periodistas, cabilderos, editores, publicaciones, fundaciones o sus principales patrocinadores, aliados o cónyuges en cuestión. La pandilla de Alt-Right Politics hace lo mismo.Se vuelve muy claro lo que es intuitivamente obvio: que borrar cualquier mención de esto dificulta la discusión seria.

(Para Fash the Nation, recomiendo episodios con Marcus Halberstram, como este , y para Alt Right Politics, el episodio de revista del año fue muy bueno. Los anfitriones de Fash the Nation usan la obscenidad en su programa, lo que desafortunadamente les quita credibilidad, pero no se deje intimidar por ella, considérela una concesión a la ignorancia juvenil; vale la pena escucharla).

Al hacer saltar este tabú, la Derecha Alternativa se está haciendo notable, a la vez que vuelven irrelevantes a aquellos que se aferran a él.Un tabú solo funciona si se observa universalmente: si una cantidad considerable de personas comienza a rechazarlo, los demás comienzan a parecer cada vez más ridículos. Los liberales pasan una cantidad desorbitada de tiempo dándole vueltas, nerviosos, al asunto de la Derecha Alternativa. Al negarse a discutir abierta y ecuánimemente la influencia judía, les están otorgando una poderosa ventaja competitiva.

La Derecha Alternativa le está haciendo un gran servicio a la sociedad al abordar un problema que necesita urgentemente luz y taquígrafos, y al proporcionar un ecosistema de sitios web y podcasts donde los autores pueden publicar y ser criticados, y los asuntos ser discutidos de arriba a abajo. Gran parte de la discusión sobre la influencia judía en la Derecha Alternativa es académica, justa y equilibrada; por ejemplo, el trabajo de Kevin MacDonald o Michael Hoffman.

Creo que la Derecha Alternativa seguirá ganando tracción, simplemente porque discute inteligentemente sobre dos vacas sagradas: la cuestión judía, y, estrechamente vinculada a ella, la igualdad racial en términos de habilidades y del supuesto beneficio de las sociedades multirraciales.Mientras aborden estos dos temas cruciales, y nadie más lo haga, crecerán.

  1. Sin maldad hacia nadie

Otro efecto pernicioso de los tabúes es que pueden provocar explosiones incontroladas.Cuando los problemas no se abordan, tienden a agravarse y empeoran, hasta que se vuelven intolerables, y provocan a veces una reacción repentina y violenta.Se puede ver esta dinámica en la discusión pública sobre la influencia malévola de las élites judías.Algunas personas, cuando finalmente perciben su alcance y daño, después de haber sido engañadas por personas a las que admiran y en quienes confían, arremeten con ira, lo que es una reacción común cuando se descubre haber sido engañado acerca de algo de vital importancia.Esto, creo, es otra razón para deshacerse de este tabú lo antes posible: puede empeorar las cosas.

Obviamente, esta discusión debe realizarse sin encono ni animadversión hacia los judíos en general.Los judíos que están causando el problema, los que están en los pináculos del poder político y de los medios, son un pequeño grupo.Cualquiera que haya crecido y conozca bien a los judíos, como yo, sabe que son personas normales, generalmente decentes; esta ha sido mi experiencia personal abrumadoramente.Son las instituciones de sus élites las que, por algún motivo, son claramente malévolas, y esto exige un examen público, y no en último lugar por parte de los propios judíos.

Lo que estoy pidiendo es que se critique a las élites que han dado un nombre muy malo a su nación y se descubra por qué este patrón se repite a lo largo de la historia.

  1. El problema se extiende a todas las áreas de la vida pública

Los escándalos sexuales en curso, que plagan las portadas de nuestra prensa, ponen el punto sobre las íes al fenómeno.En general, de Hollywood a la industria del entretenimiento y a los medios de Washington, los canallas a los que grita esa chusma de arpías tienden a pertenecer a determinada etnia, por no mencionar los hombres principales de la industria del espectáculo.A pesar de toda la discusión y la introspección que el drama está produciendo, nadie, fuera de la Derecha Alternativa, menciona este hecho obvio, ya que sería descortés.

El problema parece surgir cuando los judíos adquieren posiciones de influencia, es decir, cuando se unen a las temidas “élites”.Entonces, por alguna razón, independientemente de sus simpatías políticas u otras particularidades, la cosa se tuerce.Tal vez las poderosas instituciones judías -los medios, los bancos, los estudios de cine, la industria de la música, etc.- están en manos de degenerados que demandan un mal comportamiento como precio de admisión y luego lo hacen cumplir.Realmente no lo sé, pero obviamente, la cuestión exige un estudio, ya que la evidencia sugiere que gran parte de las iniciativas dominadas y formadas por judíos son un pozo sin fondo con una peculiar inclinación a la mendacidad y al cinismo, la hostilidad hacia el cristianismo y los valores cristianos y, en asuntos de geopolítica, una clara sed de sangre.

¿Drama en Hollywood y en la TV? ¿Una industria completamente dominada por judíos, inmersa en una espiral desalmada de depravación y cinismo, que solo empeora a medida que los años pasan?. ¿Mercados financieros? – lo mismo – solo hay que mirar las películas The Big Short o The Wolf of Wall Street para tener una ilustración particularmente vívida del asunto.¿La música pop y la pesadilla del rap?- ídem. ¿El estado de Israel y su trato a los palestinos?- mas de lo mismo.¿la política exterior estadounidense?- un desastre sin paliativos que ha asesinado a millones de personas y ha desperdiciado billones de dólares en los últimos 30 años.

Y creo que ‘asesinato’ es la palabra correcta ahí; creo que si le preguntan a los familiares de los aproximadamente dos millones de iraquíes, libios, sirios, yemeníes, ucranianos del este o serbios que murieron en las guerras instigadas mayoritariamente por judíos, que dictaron la política exterior de EE. UU. durante las últimas décadas, me apoyarían en eso.

En cada uno de estos casos, uno ve una tendencia hacia la falsedad.De hecho, todo el fenómeno de “Noticias falsas” es fundamentalmente judío.Son los medios estadounidenses y europeos de propiedad judía los que producen una asombrosa cantidad de lo que solo se puede llamar mentiras.

  1. Necesitamos estudios académicos y análisis serios

Sí, 1900 años después de que los romanos, exasperados, dispersaran a las tribus hebreas por los cuatro vientos, la ‘Cuestión Judía’ sigue siendo un problema enorme, confuso y aún por resolver, y en nuestra época está llevando a una nueva crisis.Solo puedo hablar con autoridad sobre un tema del que sé suficiente: la política exterior occidental hacia Rusia, y la influencia judía en ese aspecto, es nada menos que una amenaza de extinción para todo el planeta.Estoy seguro de que los expertos en política de Oriente Medio confirmarían algo similar.

Todo esto necesita erudición e investigación seria, para finalmente llegar hasta el fondo de esta tragedia en curso, una tragedia tanto para judíos como para gentiles.Algunos escritores han hecho incursiones importantes en el terreno, como Kevin MacDonald, pero se necesita hacer mucho más para comprender el problema.

Un escritor muy serio, Michael Hoffman, en su libro Judaism’s Strange Gods, argumenta que el problema es el judaísmo moderno, que ha cambiado radicalmente la religión del Antiguo Testamento, secuestrado de forma efectiva por varias sectas judías como los fariseos del Nuevo Testamento que inspiran un comportamiento de odio al gentil entre las élites.No puedo decir si es así realmente, pero es precisamente este tipo de investigación la que se necesita; como le gusta decir a nuestro presidente ¿’qué demonios está pasando?’.

  1. Bajas expectativas en relación con los medios alternativos existentes

Sé que muchos escritores y editores de los medios alternativos y de los medios alternativos “light” [Nota del traductor: Aquí hay una explicación de la diferencia entre la alt-right y la alt-lite, un juego de palabras de difícil traducción al español], están de acuerdo con lo que he escrito aquí, pero no deberíamos esperar que muchos de ellos rompan el tabú. La razón es que en su mayoría apenas se sostienen económicamente, y a menudo trabajan por pequeñas retribuciones, y cualquier cambio en la política editorial anularía una parte de su financiación (sin mencionar algunos de sus mejores autores), haciendo que su situación financiera fuera insostenible. Algunos están obligados hacia fundaciones o gobiernos que retirarían su apoyo. El trabajo intelectual necesario se llevará a cabo en las pocas plataformas cuya base de soporte lo tolere, y esto será principalmente en la Derecha Alternativa, o en publicaciones que puedan desafiar la marea, como Russia Insider.

  1. Una llamada a escribir artículos y recibir apoyo

He encontrado una fuerte resistencia a las ideas expresadas aquí por parte de colegas, trabajadores y columnistas que colaboran en RI.Lo he discutido largamente con muchos de ellos.Algunas de las mejores plumas del sitio, y algunos de los críticos más elocuentes de la política absurda de los Estados Unidos hacia Rusia, son judíos.Algunos están de acuerdo conmigo en privado, pero dicen que hacerlo públicamente dañaría tanto sus carreras que no pueden hacerlo.Algunos no están de acuerdo.

Russia Insider depende en gran medida de las contribuciones de los lectores, y supongo que esto reducirá las donaciones de algunos, así que si está de acuerdo con este artículo, sería un buen momento para hacer clic en el botón de donar.

La discusión del problema judío (y ‘problema’ es la palabra correcta aquí) obviamente no va a ser el tema principal de Rusia Insider: tratamos principalmente de Rusia, pero estoy dispuesto a dar espacio a este tema, y ​​no solo en lo que se refiere a Rusia. Invito a todos los escritores, incluida la Derecha Alternativa, a contactarme directamente a charles@russia-insider.com con ideas sobre artículos, propuestas o cualquier otra cosa. Y sí, publicaremos artículos que usen (((paréntesis))) [Nota del traductor: Muchos escritores de la Derecha Alternativa ponen entre tres paréntesis el nombre de las personas citadas en sus artículos cuando son judíos].

Lamento mucho no estar en condiciones de pagarles a los autores por sus artículos.Si alguien que lee esto está en condiciones de proporcionar fondos para pagar a quienes escriben sobre este importante tema, sería útil, porque la calidad y la profundidad de los trabajos aumentaría de inmediato.Si está interesado, por favor póngase en contacto conmigo directamente.

Al final, no me importa si otras personas están de acuerdo conmigo en esto o no, si pierdo u obtengo autores o donaciones, tráfico o influencia, o si las grandes plataformas tecnológicas intentan silenciarnos (están ya haciéndolo activamente). Comencé este sitio en el otoño de 2014 para proclamar un crimen terrible, una gran mentira contada por los medios, más vociferantemente por periodistas judíos en publicaciones de propiedad judía muy influyentes (Andrew Kramer y el comité editorial del New York Times son el mejor ejemplo) sobre el conflicto de Ucrania.Entonces no lo veía como un problema judío, solo sabía que lo que decían no era cierto.Sabía relativamente poco acerca de la influencia judía en ese momento.Pero después de tres años de sumergirme en el análisis político y la crítica de los medios, está claro que es el caso.

Rusia Insider se ganó el respeto haciendo todo lo posible para decir la verdad, y llamando la atención sobre la falta de honradez flagrante de los medios.

Y no vamos a pararnos ahora.

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Anuncio importante: (8 de marzo de 2018)

Desde su aparición, este artículo ha causado un gran revuelo. Se ha republicado docenas de veces tanto en inglés como en ruso, ha obtenido más de 350,000 visitas, y se han escrito varios artículos al respecto, tanto criticándolo como apoyándolo, en aproximadamente la misma medida. Continúa siendo leído activamente. Los casi 2000 comentarios de abajo son extraordinarios en su extensión, y se prolongan a lo largo de cientos de páginas de texto, 20 o 30 veces la longitud del artículo en sí. Un 90% son de apoyo.

Desde que anunciamos esta política editorial, hemos publicado unos 40 artículos bajo nuestra nueva rúbrica: ‘The Jewish Question‘, que de nuevo ha generado cientos de miles de visitas y miles de comentarios. Tenemos una gran cantidad de artículos acumulados que publicaremos en los próximos meses: hay un enorme suministro de material de alta calidad, más de lo que podemos publicar.

He sido desbordado por cartas de aliento y apoyo, donaciones y muchas presentaciones. ¡Gracias a todos! Me alegra que muchas personas estén de acuerdo con mi decisión.

Si desea ayudar: Por favor ingrese su dirección de correo electrónico en el siguiente formulario. Es la única forma confiable de contactarlo, porque estamos siendo silenciados en la búsqueda de Google, Twitter, Facebook y YouTube. En los próximos meses, me pondré en contacto con los partidarios para recaudar fondos y apoyo para producir más periodismo de alta calidad sobre este tema.

Si no te sientes intimidado por el acoso académico y estás de acuerdo conmigo en que es hora de hablar sobre este crucial tema, ¡por favor inscríbete!

Charles Bausman, 15 enero 2018

Fuente original RussiaInsider

Fuente traduccion

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Ilustraciones

Las pinturas utilizadas como ilustraciones en este artículo están tomadas del sitio web de Ilya Glazunov y se pueden ver a tamaño real en alta definición aquí y aquí. Russia Insider publicó un extenso reportaje sobre él y su obra en 2016. Gran parte de su obra, tanto pinturas como libros, tratan extensamente del papel de los judíos en la historia rusa.

Un bolchevique judío clausura un servicio religioso de la Vigilia de Pascua. Detalle de una pintura monumental de 1999 por Ilya Glazunov. (Haga clic para ver la imagen completa)

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